Un anciano chino que se preguntaba si a alguien le importaría su muerte decidió averiguarlo organizando su propio funeral en vida, una pantomima que ha despertado las simpatías de las redes sociales del país asiático pero ha enojado a las autoridades.
El hombre, de 84 años y apellidado Zhang, se gastó a finales de febrero el equivalente a 2.900 dólares en un desfile funerario por su pueblo en la provincia de Anhui (este) y el vídeo de la “performance” se ha vuelto viral, recoge hoy el diario South China Morning Post.
En la mañana del funeral, más de cien “dolientes” se congregaron en casa de Zhang para un banquete y después comenzó una procesión de tres horas en la que el anciano se paseó por el pueblo sentado en un ataúd rojo transportado en un camión mientras saludaba a los sorprendidos viandantes.
Posteriormente el hombre explicó que tuvo la idea después de comprar un ataúd en previsión de su muerte, ya que se siente muy solo desde que su esposa falleció hace dos años y sus hijos, ya adultos, se mudaron lejos.
Zhang consideró que organizar su funeral en vida lo mantendría entretenido y contento, y aseguró que había merecido la pena gastarse el dinero en ello porque lo disfrutó mucho.
A pesar del apoyo de los vecinos, las autoridades locales creen que el desfile funerario faltó al respeto a la tradición y a los muertos, por lo que han abierto una investigación.
En las redes sociales chinas, sin embargo, el anciano ha despertado simpatía por su aproximación positiva hacia la muerte: “Admiro su actitud ante la vida y espero que llegue a los cien años”, decía un internauta, mientras otro opinaba que “a pesar de estar solo, Zhang sabe disfrutar de la vida”.
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El ciclismo colombiano vuelve a brillar en Europa. Nairo Quintana se consagró campeón de la Vuelta a Asturias – Julio Álvarez “Mendo” 2026, logrando así su tercer título en esta competencia (2017, 2021 y 2026), tras cuatro etapas de gran nivel.
El “escarabajo” boyacense confirmó su jerarquía y experiencia para quedarse con la clasificación general, consolidando además el cuarto título para Colombia en esta ronda española, sumando también la victoria de Iván Ramiro Sosa en 2022.
En el podio final, Quintana estuvo acompañado por el español Adrià Pericas (UAE Team Emirates – XRG), quien finalizó en la segunda posición, y por su compatriota Diego Pescador (Movistar Team), que completó una destacada actuación para el ciclismo nacional.
La última etapa fue para el mexicano Edgar David Cadena (Team Storck – MRW Bau), quien firmó una gran escapada en el tramo final, logrando su segundo triunfo consecutivo y cerrando su participación dentro del top 5. Un nuevo logro para Nairo, que sigue escribiendo su historia y dejando en alto el nombre de Colombia en el ciclismo internacional.
La cena de la Asociación de Corresponsales de la Casa Blanca es uno de los rituales más duraderos de Washington, aunque algo incómodos.
Existe una tensión inherente en el ambiente: periodistas vestidos con elegancia comparten bebidas y comida con muchas de las personas sobre las que informan. Esa fricción fue especialmente evidente este año, dada la relación a menudo conflictiva del presidente Donald Trump con los medios de comunicación.
Ese ritual se vio abruptamente alterado la noche del sábado cuando un hombre armado irrumpió en el lugar, intentando penetrar el salón del hotel donde Trump y los secretarios del gabinete estaban reunidos. Fueron evacuados sin sufrir daños, mientras la multitud de 2,300 personas se resguardaba entre jadeos, confusión, platos rotos y vino derramado.
“Espera, ¿ese fue el sonido de un disparo?”, se preguntó Trump. ¿O simplemente un mesero dejó caer una bandeja? “Esperaba que fuera una bandeja”, dijo Trump. “Pero no lo era”.
Los invitados se cubrieron bajo las mesas tras un tiroteo ocurrido fuera del salón durante la cena de corresponsales de la Casa Blanca, el sábado 25 de abril de 2026, en Washington. (Foto AP/Alex Brandon)
Oz Pearlman, el mentalista contratado como entretenimiento de la noche, estaba realizando un truco de magia para Trump en el escenario cuando se escucharon disparos fuera del salón, según declaró a The Associated Press, que tenía allí a dos docenas de periodistas.
Trump había boicoteado cenas anteriores durante su presidencia. Era evidente, antes del evento, que tenía cosas que quería decir sobre la cobertura mediática que parece detestar, incluso cuando le proporciona visibilidad. “Realmente estaba listo para destrozarla”, dijo más tarde en la Casa Blanca.