El jefe del Comando Conjunto de las Fuerzas Armadas informó los primeros resultados de las acciones militares contra los grupos delincuenciales que han sido declarados como terroristas.
Las Fuerzas militares de Ecuador abatieron a cinco terroristas y detuvieron a 329, según informó el jefe del Comando Conjunto, Jaime Vela. Este es el primerinforme oficial sobre las operaciones realizadas en el país que lleva más de 24 horas de actos violentos en todo el territorio.
El almirante Vela también señaló que las fuerzas del orden lograron decomisar 61 armas de diferentes calibres, 418 municiones y 24 explosivos. También 28 reos que escaparon de las prisiones fueron recapturados y 41 rehenes fueron rescatados.
Sobre la situación de los guías penitenciarios y otros funcionarios retenidos en cinco prisiones de Ecuador, Vela indicó que, según la información que las Fuerzas Armadas recibieron del Servicio de Cárceles (SNAI), “no existe ningún rehén que haya sido asesinado”. Esta tarde el SNAI confirmó que al menos 139 rehenes continúan sometidos en las cárceles. No obstante, aún no se ha informado si las fuerzas del orden lograron ingresar a las prisiones en las que se registraron motines. Hay dos policías secuestrados en el interior de la cárcel de Turi, en Cuenca, según informó la Policía.
El Alto Mando militar y el comandante de la Policía informaron sobre los resultados de las acciones ejecutadas en Ecuador.
La tarde de este miércoles, la Asociación de Servidores del Cuerpo de Seguridad y Vigilancia Penitenciaria de Ecuador presentó una acción jurídica y rechazó que los agentes penitenciarios tomados por rehenes continúen secuestrados en las prisiones por tercer día consecutivo.
Al referirse a los más de 300 detenidos, el comandante del Ejército ecuatoriano, Nelson Proaño, indicó que la mayoría de los sujetos aprehendidos pertenecen a las bandas Tiguerones, Lobos y Choneros. Estos grupos junto a otros fueron declarados como terroristas y entes no estatales beligerantes que son blancos militares, a partir del decreto 111 suscrito por el presidente Daniel Noboa. En dicho decreto se reconoció que Ecuador enfrenta un conflicto armado interno.
Las Fuerzas Armadas confirmaron la quema de una guarida de Los Tiguerones en el sector La Guacharaca, en Esmeraldas: “Continuaremos quemando y desapareciendo los escondites donde los terroristas se esconden luego de cometer delitos”, indicó el almirante Vela. Asimismo, sobre el uso de armamento militar peruano por parte de los terroristas, el jefe del Comando Conjunto dijo que no pueden confirmar si eso sucedió.
Se ejecutan operativos militares en las fronteras ecuatorianas. (Colprensa)
“Les pido que tengan fe y confianza en sus Fuerzas Armadas y en su Policía Nacional”, dijo Vela y aseguró que buscan recuperar el control del país lo antes posible.
La mañana del 10 de enero, Noboa se pronunció sobre los últimos actos violentos suscitados en el país. El mandatario, que lleva menos de dos meses en el poder, aseguró que el gobierno está “combatiendo al narcoterrorismo” y señaló que no cederá ante los criminales a quienes tildó de “terroristas”.
Durante la entrevista, el mandatario agradeció los pronunciamientos de otros gobiernos que quieren apoyar a Ecuador. El gobierno de Estados Unidos expresó su “extrema preocupación” por la violencia en Ecuador y ofreció su apoyo al gobierno de Noboa. Lo propio hicieron Argentina, Bolivia, Colombia, Paraguay y Perú, que condenaron las acciones del crimen organizado.
Daniel Noboa en sus declaraciones del miércoles 10 de enero. (Presidencia de Ecuador)
Noboa fue enfático en decir que su gobierno no cederá a los ataques, amedrentamientos y condiciones que quieren imponer los grupos de delincuencia organizada. El presidente contó que las bandas intentaron imponer a las autoridades que no se traslade de prisión a los líderes criminales y que no se construyan las nuevas cárceles en Santa Elena y Pastaza. En cuanto a la fuga de prisión de alias Fito, uno de los criminales más conocidos del país, dijo que la noche del sábado sí habría estado en la cárcel, según una lista que registró el SNAI y aseguró que con las administraciones que le antecedieron, el líder de Los Choneros entraba y salía de la cárcel “como perro por su casa”.
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Un mes después de ser detenidos, Nicolás Maduro y Cilia Flores siguen encarcelados en Nueva York, aguardando una audiencia judicial programada para marzo.
Las autoridades estadounidenses mantienen en prisión al ex dictador venezolano y a su esposa, quienes se declararon inocentes de acusaciones de narcotráfico y corrupción mientras esperan la próxima audiencia
El ex dictador venezolano Nicolás Maduro y su esposa, Cilia Flores, cumplieron un mes detenidos en Nueva York, donde permanecen recluidos en una cárcel federal tras declararse inocentes de los delitos de narcotráfico y corrupción que les imputa la Justicia de Estados Unidos, mientras aguardan una nueva audiencia judicial prevista para marzo.
En ese contexto, la Fiscalía del Distrito Sur de Nueva York solicitó el lunes posponer la próxima audiencia del proceso penal. El órgano fiscal pidió al juez Alvin Hellerstein que la sesión, originalmente fijada para el 17 de marzo, se reprograme para el 26 del mismo mes, con el objetivo de resolver cuestiones logísticas y concluir el intercambio de pruebas con la defensa.
Maduro y Flores se encuentran presos desde el 3 de enero, cuando fueron capturados en Caracas durante una operación militar estadounidense y trasladados al Metropolitan Detention Center (MDC) de Brooklyn. Dos días después, el 5 de enero, salieron brevemente del penal para asistir a su primera audiencia de lectura de cargos ante un juez federal en un tribunal de Manhattan.
En esa comparecencia inicial, Maduro rechazó las acusaciones y sostuvo ante el juez que continúa siendo el presidente de Venezuela. “Soy un prisionero de guerra” y fui “secuestrado”, afirmó durante la audiencia, según consta en el registro judicial. Flores, por su parte, también se declaró no culpable de los cargos que enfrenta.
La Fiscalía estadounidense acusa a Maduro decuatro delitos federales. Tres de ellos corresponden a conspiración para cometer narcoterrorismo, conspiración para importar cocaína y conspiración para poseer ametralladoras y artefactos destructivos. El cuarto cargo es por posesión de esas armas. En el caso de Flores, la imputación incluye otros cuatro cargos: dos de conspiración para importar cocaína, uno de conspiración para poseer armas y otro de posesión de armas.
Las acusaciones forman parte de un amplio expediente presentado por la Justicia de Estados Unidos en 2020, que sostenía que altos funcionarios del régimen venezolano integraban el denominado Cártel de los Soles, organización designada terrorista por Washington y que atribuía su liderazgo a Maduro. Sin embargo, tras la captura del ex mandatario, la Fiscalía eliminó en la nueva imputación las referencias al cártel como una organización criminal estructurada y ya no presenta a Maduro como su jefe.
Encalló un buque de desembarco de la Armada de Venezuela durante ejercicios de defensa
El navío Capana (T-61) quedó varado cerca de la costa de Falcón, con el casco sumergido por debajo de su línea de flotación habitual, sin posibilidad de recuperar la flotabilidad ni zafarse por sus propios medios
El buque de desembarcoCapana (T-61) de la Armada Bolivariana de Venezuela quedó parcialmente sumergido durante un ejercicio militar en aguas del estado Falcón, al norte del país, según imágenes difundidas en redes sociales.
En las tomas, el casco del navío aparece hundido por debajo de su línea de flotación habitual, con el agua alcanzando el número identificatorio del buque. El hecho ocurre menos de dos años después de que la nave recibiera una modernización integral.
Según los videos y fotografías tomadas desde la costa, el buque se desplomó de proa luego de encallar y no pudo recuperar su capacidad de flotación ni liberarse por sus propios medios. La embarcación quedó varada cerca de la playa, con el agua cubriendo parte importante del casco.
Hasta el momento, ni el Ministerio de Defensani el Comando Estratégico Operacional de la FANB han emitido un comunicado sobre el episodio ni sobre la situación de la tripulación.
El Capana T-61 es uno de los cuatro buques de desembarco clase Capana-Alligator, encargados originalmente a astilleros de Corea del Sur en 1982 y en servicio desde 1984. Con un desplazamiento de 4.070 toneladas, 104,8 metros de eslora y una capacidad operativa para transportar hasta seis tanques o 18 vehículos blindados, estos buques están equipados para mover tropas y material en grandes volúmenes.
Su dotación regular es de 130 tripulantes, aunque en esta operación se estima que llevaba más de 300 personas entre militares y personal de apoyo, según reportes extraoficiales.
Entre 2020 y 2023, el ARV Capana fue sometido a una revisión de media vida en los astilleros nacionales DIANCA, culminando en abril de 2023. El proceso incluyó la modernización de sistemas de armamento, motores, compartimientos, comunicaciones, rampa de proa y cubierta de vuelo, entre otras áreas críticas.
“El barco fue actualizado y puesto nuevamente en servicio tras una amplia modernización que costó varios años”, informó un reporte oficial sobre las tareas de mantenimiento.