Connect with us

Mundo

El nuevo presidente de Irán: miraba cómo torturaban a sus rivales y ordenó varias matanzas

Ebrahim Raisi tuvo un papel clave en la ejecución de miles de opositores de izquierda en 1988. Los sobrevivientes que lo vieron cuentan su accionar y critican que se presente como un defensor de los derechos humanos

Publicado

on

El presidente electo de Irán, Ebrahim Raisi, es un pilar del poder judicial del país y, como tal, responsable de graves violaciones de los derechos humanos, incluidas las ejecuciones masivas de presos de la oposición en 1988, denuncian varios activistas en el exilio que fueron testigos de las atrocidades cometidas por el nuevo líder persa

El único lugar para Raisi es el banquillo de los acusados, no la presidencia”, dijo días atrás Shadi Sadr, directora ejecutiva de la ONG Justice for Iran (Justicia para Irán), con sede en Londres.

Raisi, de 60 años, es un hodjatoleslam (rango inferior a un ayatolá en el clero chiita). Lleva más de tres décadas en la judicatura iraní, que lidera desde 2019.

Nombrado fiscal adjunto del tribunal revolucionario de Teherán a mediados de la década de 1980, desempeñó un papel clave en la ejecución en 1988 de miles de detenidos marxistas o de izquierdas, en su mayoría sospechosos de ser miembros del movimiento prohibido de los Muyahidines del Pueblo (PMOI, por sus siglas en inglés) y retenidos en las prisiones de Evin y Gohardasht, cerca de Teherán, según los activistas.

El periódico británico The Times reunió a algunos de los ex prisioneros que estuvieron cara a cara con Raisi y mostraron su indignación por su afán de mostrarse como un defensor de los derechos humanos.

Farideh Goudarzi fue encarcelada durante seis años en 1983 por apoyar al PMOI. No hubo piedad: fue azotada mientras estaba embarazada, y luego obligada a dar a luz en la cárcel.

Hoy, a sus 59 años, recordó que Raisi estuvo presente mientras los guardias dejaban caer al suelo a su bebé de apenas un mes durante un interrogatorio y luego la desnudaron con la excusa de buscar pruebas comprometedoras.

También afirmó que, siendo fiscal de 23 años, Raisi observó cómo los guardias la azotaban con cables eléctricos en la prisión de Hamedan, en el oeste de Irán. “Fui detenida a los 21 años, justo una semana antes de dar a luz”, dijo ayer, y añadió que su marido y su hermano también fueron detenidos y ejecutados por ser partidarios del izquierdista PMOI.

Goudarzi afirmó que las doctrinas de los tribunales revolucionarios iraníes exigían que fiscales como Raisi estuvieran presentes, junto con los jueces, cuando se llevaban a cabo los interrogatorios o las sentencias. “Estuve recluido en régimen de aislamiento durante siete meses”, dijo Goudarzi, que huyó de Irán hace cinco años y vive en Albania.

“Raisi fue testigo de todas estas escenas y las aprobó él mismo”, dijo Goudarzi. “¿Cómo puede pretender ser un defensor de los derechos humanos cuando ha visto y hecho tales cosas?”, lamentó en declaraciones al Times.

Otro ex prisionero que brindó su testimonio es Mahmoud Royaei, quien fue condenado a muerte por el propio Raisi por apoyar al PMOI.

Royaei, de 58 años, relata que logró evitar la pena capital debido a un descuido al no incluir su nombre en una lista, pero todos los otros que estaban en la fila fueron ejecutados al negarse a confesar. “Mi nombre no estaba en la lista y el guardia se confundió. Me devolvieron a mi celda. Sólo más tarde me di cuenta de que todos los que pasaron por la puerta fueron ejecutados. Muchos eran estudiantes, algunos sólo tenían 15 o 16 años. Eran mis mejores amigos”.

Según afirmó, Raisi era conocido en la comisión por instar a los presos a arrepentirse o ser ejecutados. Aquellos que, como él, evitaron por poco ser enviados a la horca, recuerdan que “presionó para que hubiera más ejecuciones y ninguna piedad”.

“Ebrahim Raisi fue el primero que ordenó arrojar a un joven desde la cima de una montaña como castigo, cuando era fiscal de Karaj”, dijo.

Otros testigos compartieron sus vivencias en una reciente conferencia organizada por el Consejo Nacional de la Resistencia de Irán (CNRI), brazo político del PMOI.

“Cuando comparecí ante la comisión de la muerte, vi a Raisi con un uniforme de la Guardianes de la Revolución”, dijo Reza Shemirani, que cumplió diez años de prisión y ahora vive en Suiza. Era “el miembro más activo de esta comisión” que dictaba sentencias de muerte, dijo.

En 2018 y 2020, preguntado sobre este oscuro capítulo de la historia reciente, Raisi negó haber desempeñado ningún papel pero rindió “homenaje” a la “orden” que, según él, dio el ayatollah Khomeini, fundador de la República Islámica, de llevar a cabo la purga.

Conecta con Enfoque Now en todas nuestras Redes Sociales:

Encuentra más notas como esta aquí: MUNDO

Enfoque Now es una plataforma digital dedicada a conectar e informar a la comunidad latina acerca de los acontecimientos que suceden a nivel local e internacional.

Mundo

México ha entregado a EEUU a 55 líderes de cárteles de droga en operaciones secretas durante el 2025

El operativo incluyó sigilo extremo, drones de vigilancia y sustitución de personal penitenciario. Las autoridades temían fugas, atentados y motines de último minuto

Publicado

on

En una de las operaciones conjuntas más ambiciosas entre México y EstadosUnidos, 55 líderes de cárteles mexicanos fueron entregados este año a la justicia estadounidense en dos misiones bajo estrictas medidas de seguridad. La acción, resultado de una presión diplomática ejercida principalmente por la administración de Donald Trump, representa un golpe a las estructuras criminales y un giro en la cooperación bilateral frente al tráfico de drogas.

De acuerdo con información publicada por The Wall Street Journal (WSJ), los reos trasladados representan las cúpulas de organizaciones como Sinaloa, Jalisco Nueva Generación y Zetas. Entre los extraditados figuran nombres emblemáticos como Rafael Caro Quintero, acusado del asesinato del agente de la DEA Enrique “Kiki” Camarena en 1985 y prófugo de la justicia estadounidense por décadas.

Durante sus estancias en prisiones de México, estos reclusos contaban con redes de corrupción que les permitían acceso a armas, drogas, mujeres y dispositivostelefónicos. Según funcionarios estadounidenses y mexicanos, desde sus celdas coordinaban el envío de toneladas de heroína, fentanilo, cocaína y metanfetamina hacia Estados Unidos, además de ordenar homicidios y secuestros.

El proceso de extradición se mantuvo en completo sigilo ante el temor de fugas, motines y posibles atentados contra los propios capos, quienes representaban riesgos de filtración de información sensible. “Nunca en la historia de nuestra agencia hemos visto la remoción de este nivel de criminales desde México”, señaló Derek Maltz, exjefe interino de la Administración de Control de Drogas (DEA).

La transferencia de los líderes criminales requirió la movilización de 2.000 efectivos de fuerzas especiales mexicanas. “Fue una misión que no podía fallar. Cualquier filtración habría encendido alarmas y disparado la violencia”, aseguró un alto funcionario mexicano al WSJ.

El nivel de secreto fue tal que los propios detenidos desconocían su destino hasta pisar territorio estadounidense. “Welcome to America!”, exclamó Maltz al recibir al primer grupo de extraditados. Los raslados se ejecutaron en dos bloques: la primera hace nueve meses y la segunda en agosto. Los prisioneros desembarcaron en ciudades como Chicago, Phoenix, San Antonio, Nueva York y Washington D.C..

Entre los extraditados sobresalen los hermanos Miguel Ángel y Omar Treviño, antiguos jefes de Los Zetas, organización responsable de una oleada de violencia. Conforme a fuentes oficiales mexicanas, los Treviño controlaban desde prisión una red de más de 600 internos y han sido vinculados al asesinato de 18 custodios penitenciarios.

Sigue leyendo

Mundo

Nicolás Maduro recurre a custodios cubanos y se esconde en múltiples lugares ante el temor de un ataque de Estados Unidos

El dictador chavista ha cambiado su rutina, teléfonos y lugares de descanso, y ha delegado responsabilidades clave de su protección en agentes de inteligencia de La Habana

Publicado

on

El presidente de Venezuela, Nicolás Maduro, ha reforzado de manera significativa su seguridad personal, incluyendo el cambio de lugar donde duerme, y ha recurrido a Cuba, su principal aliado, ante la creciente amenaza de una intervención militar estadounidense en el país.

Así lo confirman varias personas cercanas al gobierno venezolano. Describen un clima de tensión y preocupación dentro del entorno íntimo del mandatario, aunque aseguran que Maduro considera que mantiene el control y que podrá superar este desafío, el más grave en sus 12 años de gobierno.

Para protegerse de un posible ataque de precisión o de una incursión de fuerzas especiales, Maduro ha cambiado repetidamente de lugar para dormir y de teléfono celular, según dichas fuentes. Estas precauciones se intensificaron desde septiembre, cuando Estados Unidos empezó a acumular buques de guerra y a atacar embarcaciones que la administración de Trump afirma que traficaban drogas desde Venezuela.

Para reducir el riesgo de ser traicionado, Maduro también ha ampliado el papel de los guardaespaldas cubanos en su equipo de seguridad personal y ha incorporado más oficiales de contrainteligencia cubanos al ejército venezolano, indicó una de las fuentes.

Sin embargo, en público, Maduro ha intentado minimizar las amenazas de Washington, mostrándose relajado y despreocupado, haciéndose presente en actos públicos sin previo aviso, bailando y publicando videos propagandísticos en TikTok.

Las siete personas cercanas al gobierno entrevistadas para este artículo pidieron el anonimato por temor a represalias o porque no estaban autorizadas a hablar con la prensa. El Ministerio de Comunicación de Venezuela, responsable de las consultas de medios, no respondió a la solicitud de comentarios sobre el artículo.

La administración Trump ha acusado a Maduro de liderar un “cártel narcoterrorista” que inunda a Estados Unidos de drogas, una narrativa que, según muchos funcionarios actuales y anteriores en Washington, busca en última instancia un cambio de régimen. Sin embargo, Trump ha combinado esas amenazas con menciones a una posible solución diplomática. Él y Maduro conversaron por teléfono el mes pasado para discutir una posible reunión.

Sigue leyendo