La polémica y cuestionada magangueleña padecía serios quebrantos de salud, por lo que permanecía en cama desde hace algunos años.
A eso de las 11:00 de la noche de este sábado 13 de enero falleció en la Clínica de la Costa de Barranquilla Enilce López Romero, la polémica empresaria del chance conocida dentro del gremio y en la política como ‘la Gata’.
Fuentes cercanas a la familia confirmaron a este medio sobre el deceso de la mujer. Su hijo Jorge Luis Alfonso López, quien paga una condena de 29 años por homicidio, solicitó su permiso para asistir al sepelio en Jardines de la eternidad en Barranquilla.
La salud de la mujer nacida en Magangué, Bolívar, pero con dominio en todo el Caribe por el negocio de las apuestas, se había agravado por las múltiples patologías de base que, años atrás, la llevaron a permanecer en cama desde su lugar de residencia y bajo estricto monitoreo médico.
Incluso la noche del pasado jueves 4 de enero trascendió la información de que López Romero había sido trasladada con urgencia a un centro asistencial del norte de la ciudad, por dicha recaída.
Cabe recordar que en enero del año anterior, la mujer presentó una crisis de salud, las misma que años atrás fueron motivo para que un juez de ejecución de penas de la ciudad de Barranquilla cambiara su lugar de reclusión, el cual se mantenía en el Hospital ESE Cari (hoy llamado ESE Universitaria del Atlántico UNA), y se ordenara su traslado a su lugar de residencia, en el norte de la ciudad, bajo el programa ‘Home Care’.
En su momento, de acuerdo con sus abogados, ella presentaba 27 patologías base entre esas “desnutrición proteico calórica, isquemias, problemas de cardiopatía, sangrando digestivo y obstrucciones pulmonares crónicas. Y también se ventiló que la mujer mantenía un peso promedio de 32 kilos, carecía de masa muscular y de tejido adiposo, situación que no le permitía permanecer de pie.
La detención domiciliaria
Hay que aclarar que la condena de ‘la Gata’ había sido suspendida desde el año anterior y ya no estaba bajo detención domiciliaria.
Inicialmente el Juzgado sexto de ejecución de penas de Barranquilla dejó en libertad a López, debido a su estado de salud, suspendiendo esa condena por concierto para delinquir.
La condena tenía que ver con el asesinato de Amaury Fabián Ochoa, ocurrido en junio del año 2000, y se había pedido a través de su defensa la suspensión de la misma, alegando el delicado estado de salud de López, petición que fue aceptada.
Se pudo conocer que en dicha petición se destacó que ‘la Gata’ presentaba un deterioro en su salud avanzado, presentando además un cáncer invasivo de tipo pulmonar y cervical.
Luego, la Jurisdicción Especial para la Paz, JEP, ratificó esa medida y aceptó su sometimiento ante la corporación.
Pero a finales de diciembre pasado la misma Jurisdicción Especial para la Paz, JEP, rechazó la solicitud de sometimiento de Enilce López Romero por “su falta de voluntad de asistir a una Audiencia Única de Aporte de Verdad Plena”.
La Sala de Definición de Situaciones Jurídicas tomó la decisión después de analizar y contrastar lo expresado por López en un oficio remitido a la JEP en abril de 2023.
«En concepto de la Sala, López incumplió con lo ordenado por la Sección de Apelación», explicaron.
Renglón seguido, el tribunal de paz explicó que contra dicha decisión proceden recursos de reposición y apelación, según lo establecido en la ley.
No obstante, el incumplimiento de López se habría dado por su grave estado de salud que finalmente la llevó en las últimas horas a la muerte.
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Un mes después de ser detenidos, Nicolás Maduro y Cilia Flores siguen encarcelados en Nueva York, aguardando una audiencia judicial programada para marzo.
Las autoridades estadounidenses mantienen en prisión al ex dictador venezolano y a su esposa, quienes se declararon inocentes de acusaciones de narcotráfico y corrupción mientras esperan la próxima audiencia
El ex dictador venezolano Nicolás Maduro y su esposa, Cilia Flores, cumplieron un mes detenidos en Nueva York, donde permanecen recluidos en una cárcel federal tras declararse inocentes de los delitos de narcotráfico y corrupción que les imputa la Justicia de Estados Unidos, mientras aguardan una nueva audiencia judicial prevista para marzo.
En ese contexto, la Fiscalía del Distrito Sur de Nueva York solicitó el lunes posponer la próxima audiencia del proceso penal. El órgano fiscal pidió al juez Alvin Hellerstein que la sesión, originalmente fijada para el 17 de marzo, se reprograme para el 26 del mismo mes, con el objetivo de resolver cuestiones logísticas y concluir el intercambio de pruebas con la defensa.
Maduro y Flores se encuentran presos desde el 3 de enero, cuando fueron capturados en Caracas durante una operación militar estadounidense y trasladados al Metropolitan Detention Center (MDC) de Brooklyn. Dos días después, el 5 de enero, salieron brevemente del penal para asistir a su primera audiencia de lectura de cargos ante un juez federal en un tribunal de Manhattan.
En esa comparecencia inicial, Maduro rechazó las acusaciones y sostuvo ante el juez que continúa siendo el presidente de Venezuela. “Soy un prisionero de guerra” y fui “secuestrado”, afirmó durante la audiencia, según consta en el registro judicial. Flores, por su parte, también se declaró no culpable de los cargos que enfrenta.
La Fiscalía estadounidense acusa a Maduro decuatro delitos federales. Tres de ellos corresponden a conspiración para cometer narcoterrorismo, conspiración para importar cocaína y conspiración para poseer ametralladoras y artefactos destructivos. El cuarto cargo es por posesión de esas armas. En el caso de Flores, la imputación incluye otros cuatro cargos: dos de conspiración para importar cocaína, uno de conspiración para poseer armas y otro de posesión de armas.
Las acusaciones forman parte de un amplio expediente presentado por la Justicia de Estados Unidos en 2020, que sostenía que altos funcionarios del régimen venezolano integraban el denominado Cártel de los Soles, organización designada terrorista por Washington y que atribuía su liderazgo a Maduro. Sin embargo, tras la captura del ex mandatario, la Fiscalía eliminó en la nueva imputación las referencias al cártel como una organización criminal estructurada y ya no presenta a Maduro como su jefe.
Encalló un buque de desembarco de la Armada de Venezuela durante ejercicios de defensa
El navío Capana (T-61) quedó varado cerca de la costa de Falcón, con el casco sumergido por debajo de su línea de flotación habitual, sin posibilidad de recuperar la flotabilidad ni zafarse por sus propios medios
El buque de desembarcoCapana (T-61) de la Armada Bolivariana de Venezuela quedó parcialmente sumergido durante un ejercicio militar en aguas del estado Falcón, al norte del país, según imágenes difundidas en redes sociales.
En las tomas, el casco del navío aparece hundido por debajo de su línea de flotación habitual, con el agua alcanzando el número identificatorio del buque. El hecho ocurre menos de dos años después de que la nave recibiera una modernización integral.
Según los videos y fotografías tomadas desde la costa, el buque se desplomó de proa luego de encallar y no pudo recuperar su capacidad de flotación ni liberarse por sus propios medios. La embarcación quedó varada cerca de la playa, con el agua cubriendo parte importante del casco.
Hasta el momento, ni el Ministerio de Defensani el Comando Estratégico Operacional de la FANB han emitido un comunicado sobre el episodio ni sobre la situación de la tripulación.
El Capana T-61 es uno de los cuatro buques de desembarco clase Capana-Alligator, encargados originalmente a astilleros de Corea del Sur en 1982 y en servicio desde 1984. Con un desplazamiento de 4.070 toneladas, 104,8 metros de eslora y una capacidad operativa para transportar hasta seis tanques o 18 vehículos blindados, estos buques están equipados para mover tropas y material en grandes volúmenes.
Su dotación regular es de 130 tripulantes, aunque en esta operación se estima que llevaba más de 300 personas entre militares y personal de apoyo, según reportes extraoficiales.
Entre 2020 y 2023, el ARV Capana fue sometido a una revisión de media vida en los astilleros nacionales DIANCA, culminando en abril de 2023. El proceso incluyó la modernización de sistemas de armamento, motores, compartimientos, comunicaciones, rampa de proa y cubierta de vuelo, entre otras áreas críticas.
“El barco fue actualizado y puesto nuevamente en servicio tras una amplia modernización que costó varios años”, informó un reporte oficial sobre las tareas de mantenimiento.