El seleccionado norteamericano ganó en el final 95-91 y buscará lograr su 17° medalla de oro de su historia ante Francia
El seleccionado de básquet de Estados Unidos logró la clasificación a la final de los Juegos Olímpicos de París 2024 al imponerse 95 a 91 a Serbia y peleará por la medalla de oro ante Francia, que en la otra semifinal derrotó a Alemania, el campeón mundial vigente.
Fue un partidazo el que se vivió en un efervescente Bercy Arena de París, en el que el conjunto europeo dominó en tres cuartas partes del juego a su par norteamericano. Con una tarea en conjunto de los NBA Bogdan Bogdanovic (20 puntos) y Nikola Jokic (17 y 11 asistencias), Serbia puso en aprietos al Dream Team y llegó a tener 17 puntos de diferencia en el primer tiempo.
Los estadounidenses, que buscarán su 17° medalla dorada en los Juegos Olímpicos, sacaron a relucir su experiencia y jerarquía en los minutos finales para revertir el marcador y tuvieron a Stephen Curry como su máxima figura. El base de los Golden State Warriors metió 9 triples y totalizó 36 puntos, la segunda marca más alta en la historia olímpica. También fueron claves los aportes de LeBron James (16), Joel Embiid (19) y Kevin Durant (9).
En el peor momento, cuando la serbia de Jokic parecía arañar la hazaña y volver a derrotar a un seleccionado estadounidense NBA tras 20 años (Argentina lo venció en semifinales de Atenas 2004), aparecieron las estrellas. El Rey LeBron, que jugó el partido con una venda en la ceja por un golpe recibido en el choque ante Brasil en cuartos, colaboró con el Cheff Curry para limar la desventaja, a 11 puntos (54-43).
Stephen Curry celebra junto a Kevin Durant. Estados Unidos sufrió para derrotar a Serbia en las semifinales de los Juegos Olímpicos de París 2024 (REUTERS/Evelyn Hockstein)
En la segunda mitad, el base de los Warriors mantuvo con vida a Estados Unidos, pero Serbia jugaba mejor, con una defensa asfixiante y lanzamientos de tres puntos letales para mantener la brecha y distanciarse a 13 antes del último cuarto tras un triple con tiro libre adicional de Marko Guduric.
Pero los dirigidos por Steve Kerr consiguieron dar la vuelta la historia cuando parecía complicada, liderado por la estrella de los Lakers, quien cerró con triple-doble el encuentro (16 puntos, 12 rebotes y 10 asistencias) y fue el autor de un doble que igualaba el duelo con tres minutos por jugar.
En el cierre, Estados Unido plasmó su jerarquía y a falta de 1.41 por jugar, Curry robó un balón y convirtió un doble para el 91-86 que sentenció la historia. El resultado final se decoró con tiros libres, pero Serbia ya no tuvo nada más que hacer y debió aceptar la derrota.
En la otra semifinal, el conjunto local se impuso 73-69 en un vibrante encuentro a Alemania. Tras un primer cuarto dominado por los campeones mundiales (25-18), los franceses sintieron el apoyo de su público para levantar el partido a base de buena defensa y llegaron a pasar al frente 67-57 a falta de cuatro minutos para el cierre.
Con un trabajo descomunal de dos actores de reparto como Guershon Yabusele (17 puntos y 7 rebotes) e Isaia Cordinier (16). Por su parte, la estrella Victor Wembanyama aportó otros 11 tantos con 7 rebotes. En el costado alemán, Dennis Schörder descolló con 18 unidades, pero no fue suficiente. Su equipo ahora deberá luchar por la medalla de bronce ante Serbia.
El sábado 10 de agosto, a las 16 (hora argentina) se definirá al nuevo campeón olímpico en el Bercy Arena de París. Para Francia será su cuarta final olímpica (la segunda consecutiva) y en todas las anteriores perdió frente a los Estados Unidos (Londres 1948, Sydney 2000 y Tokio 2020). El Dream Team, un habitué de esta clase de partidos, buscará revalidar el título obtenido de manera consecutiva en Beijing 2008, Londres 2012, Rio 2016 y Tokio 2020.
TODOS LOS CAMPEONES EN EL BÁSQUET OLÍMPICO:
– Estados Unidos: 16 (Berlín 1936, Londres 1948, Helsinki 1952, Melbourne 1956, Roma 1960, Tokio 1964, México 1968, Montreal 1976, Barcelona 1992, Atlanta, 1996, Sydney 2000, Beijing 2008, Londres 2012, Rio de Janeiro 2016 y Tokio 2020).
Enfoque Now es una plataforma digital dedicada a conectar e informar a la comunidad latina acerca de los acontecimientos que suceden a nivel local e internacional.
Hoy comienza la edición 2026 de la Copa Libertadores con el inicio de la Primera Fase, una instancia que marca el arranque oficial del certamen más importante de clubes en Sudamérica. El primer partido tendrá lugar en La Paz, donde The Strongest recibirá a Deportivo Táchira a las 21:30 horas en el estadio Hernando Siles, con el arbitraje de Paulo Cesar Zanovelli da Silva. Este encuentro abre la serie E1 y el ganador avanzará a la siguiente ronda, en busca de un lugar en la fase de grupos.
La primera semana de acción continúa el miércoles con el duelo entre 2 de Mayo de Paraguay y Alianza Lima de Perú, seguido el jueves por el enfrentamiento entre Juventud de Las Piedras de Uruguay y Universidad Católica de Ecuador. Todos los partidos de este tramo inicial se disputarán a las 21:30 horas, y la próxima semana se jugarán los encuentros de vuelta para definir a los equipos que seguirán en carrera.
En la Fase 1 participan clubes de Bolivia, Ecuador, Perú, Paraguay, Uruguay y Venezuela, federaciones que buscan dejar su huella en el certamen desde el primer día. Argentina no cuenta con representantes en esta instancia preliminar. Los tres equipos que superen la Fase 1 se sumarán a otros 13 que ya tienen su lugar asegurado en la Fase 2, cuyos partidos se disputarán entre el 17 y el 26 de febrero.
La estructura del torneo establece que tras la Fase 2, los ocho ganadores avanzarán a la última etapa previa, la Fase 3, donde se definirán los cuatro equipos que accederán a la fase de grupos. Aquellos clubes que no logren superar la Fase 3 tendrán la oportunidad de disputar la fase de grupos de la Copa Sudamericana.
En la fase de grupos de la Libertadores competirán 32 equipos de los diez países sudamericanos, incluidos los campeones vigentes de la Libertadores y la Sudamericana, junto a los que logren avanzar desde las rondas previas. Así se pone en marcha una nueva edición del máximo torneo continental, con el sueño intacto de la “Gloria Eterna”.
La Selección Colombia vive un momento que marca época. En cuestión de días, el fútbol cafetero volvió a demostrar que su talento no es circunstancial, sino estructural, sólido y en crecimiento. Dos victorias recientes —la de la mayor ante México (4-0) y la de la Sub-20 frente a España (3-2) en el Mundial de la categoría— confirman que Colombia tiene presente, identidad y, sobre todo, futuro.
El golpe de autoridad en Arlington
El contundente 4-0 ante México en amistoso FIFA fue mucho más que una victoria. Fue una exhibición de jerarquía, táctica y madurez. Un partido donde el conjunto colombiano impuso ritmo, controló los tiempos y desnudó las carencias de un rival que llegó al encuentro con exceso de confianza.
Durante los días previos, buena parte de la prensa mexicana había minimizado la importancia del duelo y subestimado a Colombia, considerando que el “Tri” no enfrentaba a un rival de peso. Pero el resultado terminó siendo un golpe de realidad al ego mediático mexicano, que ignoró un hecho innegable: Colombia atraviesa uno de los mejores momentos de su historia reciente, habiendo vencido en el último año a potencias como España, Alemania, Brasil y Argentina.
El equipo dirigido por Néstor Lorenzo no solo está clasificado al Mundial de Estados Unidos 2026, sino que terminó tercero en las Eliminatorias Sudamericanas, con un rendimiento que respalda la coherencia de su proceso.
En el terreno de juego, nombres como Luis Díaz, James Rodríguez, Jefferson Lerma, Richard Ríos y, muy especialmente, Daniel Muñoz —quien hoy es considerado por muchos analistas internacionales como el mejor lateral derecho del mundo—, simbolizan la madurez futbolística de una generación que combina talento con disciplina, identidad y compromiso.
La Sub-20, espejo del futuro
Al mismo tiempo, el triunfo 3-2 sobre España en el Mundial Sub-20 elevó aún más el ánimo nacional. Un partido épico, cargado de intensidad y carácter, que tuvo como figura estelar a Neiser Villarreal, autor de los tres goles que sellaron el pase de Colombia a las semifinales, donde enfrentará a la poderosa Argentina.
El talento emergente de jugadores como Rentería, Barrera y Cachimbo demuestra que el proceso formativo del fútbol colombiano está dando frutos de altísima calidad. Esta generación juvenil no solo representa el futuro: es el reflejo de una mentalidad nueva, más competitiva y más ambiciosa.
Colombia, potencia silenciosa
En una era donde los reflectores suelen apuntar a las grandes potencias tradicionales, Colombia se ha ganado respeto en silencio. Su fútbol ya no es solo vistoso o técnico: es estratégico, maduro y eficaz. La victoria ante México y la clasificación de la Sub-20 son más que resultados; son una declaración de identidad.
El país cafetero combina experiencia, juventud y convicción. Y mientras algunos aún la miran por encima del hombro, Colombia sigue sumando triunfos, mostrando evolución y consolidándose como una de las selecciones más completas y consistentes del continente. En un panorama global cada vez más competitivo,aunque hay que continuar con los pies en la tierra , pensando en que los títulos se ganan partido tras partido , pero esta actualidad nos dice que Colombia no solo sueña: ya está lista para hacer historia.