El Boeing 787 Dreamliner cayó unos 100 metros en pocos segundos durante el vuelo de Sydney a Auckland. Las palabras del piloto que sugieren un malfuncionamiento de la instrumentación.
Un piloto comercial y retirado de las Fuerzas Aéreas de Nueva Zelanda que ha trabajado como consultor de seguridad aérea dijo que es probable que el incidente del vuelo LA800 de LATAM Airline del lunes se debió un problema técnico del aparato, un Boeing 787 Dreamliner.
El experto en aviación Edward Hunkin dijo a la radio pública neozelandesa RNZ el martes que, según lo que se ha informado hasta ahora del incidente, había tres posibilidades que explicarían el suceso: turbulencias en el aire,error del piloto o un problema técnico.
“Tras examinar la información en Internet y escuchar a los testigos, me parece que se trató de un problema técnico”, dijo Hunkin.
Varios pasajeros del vuelo de Sydney a Auckland contaron que el avión cayó en picada durante unos 3 segundos cuando sobrevolaba el mar de Tasmania y propulsó al techo a todas las personas que no llevaban puesto el cinturón de seguridad. 50 de ellas resultaron heridas, 12 de las cuales tuvieron que se ingresadas al hospital, donde aún hay dos ingresadas.
El piloto “perdió la instrumentación”
Uno de los pasajeros dijo que el piloto le contó tras aterrizar que “había perdido la instrumentación”.
“Le pregunté qué había pasado. Él me dijo ‘que los indicadores se fueron a negro, perdí toda mi capacidad para volar el avión”, afirmó el pasajero Brian Jokat. “Sé que se sintió muy mal por todos”.
Este testimonio, junto a la dinámica del suceso, hizo que Hunkin descartó una turbulencia y apuntó en cambio a un problema técnico.
“Si hubiera sido una turbulencia clara, la oficina meteorológica lo habría pronosticado y habría habido otros informes, porque es una ruta aérea bastante transitada”, dijo. “Habría habido otros informes de aviones que se hubieran encontrado con turbulencias, y no los hubo. Así que por eso descontó turbulencia de aire claro”.
El interior del avión dañado después que varios pasajeros impactaron contra el techo (Brian Jokat)
“El piloto informó que había perdido potencia o parecía haber perdido potencia en las pantallas de la aeronave. Ahora, si fue un error del piloto, no creo que eso hubiera causado la pérdida de las pantallas”, explicó el experto al medio neozelandés.
“Así que es mucho más probable que fuera un problema técnico que pudieran haber tenido – un corte de energía o un problema de energía que causó que algunas de las pantallas se apagaran – y por supuesto, todas están integradas en el sistema de control de vuelo”, dijo.
El experto agregó que “no era desconocido pero sí muy inusual” que todas las pantallas se quedaran en blanco de forma que afectara al sistema de control de vuelo.
El avión cayó unos 100 metros, según los primeros análisis de los datos de vuelo.
El recorrido del vuelo LA800 de Sydney a Aukland. Los datos mostraron que el avión perdió altitud a las dos horas de vuelo. (Flightaware/captura de pantalla)
“Por lo que parece, el avión cayó de morro bastante rápido porque pasó por la gravedad cero, en la que la gente no pesa nada, la gravedad negativa, en la que, como en una montaña rusa con gravedad negativa en lo alto de una pendiente, la gente es empujada contra sus cinturones de seguridad. Por supuesto, si no tienes cinturones de seguridad puestos, vas a subir y golpear el techo”, dijo.
La explicación coincide con el testimonio de los pasajeros, que dijeron sentir que el avión caía en picado, “como si estuviera en lo alto de una montaña rusa”.
“Pero el hecho de que sólo se desviaran unos 100 metros, creo, significa que los pilotos recuperan el control muy, muy rápidamente”, dijo Hunkin. “Siempre que un piloto tiene el piloto automático activado, sigue controlando la trayectoria de vuelo del avión. Y si tiene un problema como éste, desconectaría inmediatamente el piloto automático e intentaría establecer de nuevo el control manual”.
Dijo que Boeing y la Administración Federal de Aviación de Estados Unidos iban a investigar el caso muy de cerca.
El fabricante estadounidense de aviones Boeing se encuentra bajo fuerte escrutinio tras sufrir una serie de problemas de seguridad en los últimos años, como los accidentes mortales de Lion Air y Ethiopian Airline en aviones 737 MAX.
Boeing todavía se está recuperando de un incidente casi catastrófico en enero, cuando un panel del fuselaje de un Boeing 737 MAX 9 de Alaska Airlines estalló en pleno vuelo. Estados Unidos abrió ayer una investigación penal por el incidente.
Por su parte, LATAM dijo en un comunicado que se estaba investigando la “fuerte sacudida”.
La Comisión de Investigación de Accidentes de Transporte de Nueva Zelanda dijo que el incidente se produjo en el espacio aéreo internacional, y por lo tanto la Dirección General de Aeronáutica Civil chilena dirigirá la investigación.
Enfoque Now es una plataforma digital dedicada a conectar e informar a la comunidad latina acerca de los acontecimientos que suceden a nivel local e internacional.
Panamá dio un paso formal en su aspiración de ingresar al Programa de Exención de Visas (Visa Waiver Program, VWP) de Estados Unidos con la conformación del Grupo de Trabajo Interinstitucional para la Exención de Visas, liderado por el ministro de Relaciones Exteriores encargado, Carlos A. Hoyos.
Este grupo fue establecido en una reunión que reunió a representantes de diversas instituciones del Gobierno, con el objetivo de definir los requisitos técnicos, operativos y de seguridad que Panamá deberá cumplir para avanzar en el proceso de ingreso al programa estadounidense.
El encuentro marcó el inicio formal de un proceso que implica una coordinación interinstitucional intensa, con miras a fortalecer la seguridad fronteriza, la gestión migratoria y el intercambio de información.
La mesa de trabajo operará de manera conjunta con la Embajada de Estados Unidos en Panamá y representantes del Departamento de Seguridad Nacional del país norteamericano, en una etapa que se presenta como compleja y de largo plazo.
Durante la reunión, el ministro encargado Hoyos explicó que la integración del grupo responde a un esfuerzo del Estado panameño por cumplir con los estándares técnicos y operativos exigidos por el Programa de Exención de Visas, que no solo cubre aspectos migratorios, sino también seguridad, gestión documental y cooperación bilateral.
Según Hoyos, avanzar en este proceso requiere del aporte coordinado de múltiples entidades nacionales, desde migración hasta aeronáutica civil, con un enfoque de corresponsabilidad para cumplir los requisitos que establece la ley estadounidense.
El funcionario subrayó además que el programa no solo representa una posible facilidad migratoria para los ciudadanos panameños, sino una herramienta para fortalecer los vínculos sociales, académicos y empresariales entre Panamá y Estados Unidos, siempre bajo estándares elevados de seguridad y confiabilidad.
Enfatizó que la exención de visas debe verse en el marco de una visión estratégica de largo plazo, con beneficios potenciales en turismo, comercio y movilidad educativa.
El embajador de Estados Unidos en Panamá, Kevin Cabrera, presente en el encuentro, señaló que su gobierno está compartiendo información técnica y apoyo con las autoridades panameñas para avanzar en el cumplimiento de los requisitos que establece la legislación estadounidense.
Hoy comienza la edición 2026 de la Copa Libertadores con el inicio de la Primera Fase, una instancia que marca el arranque oficial del certamen más importante de clubes en Sudamérica. El primer partido tendrá lugar en La Paz, donde The Strongest recibirá a Deportivo Táchira a las 21:30 horas en el estadio Hernando Siles, con el arbitraje de Paulo Cesar Zanovelli da Silva. Este encuentro abre la serie E1 y el ganador avanzará a la siguiente ronda, en busca de un lugar en la fase de grupos.
La primera semana de acción continúa el miércoles con el duelo entre 2 de Mayo de Paraguay y Alianza Lima de Perú, seguido el jueves por el enfrentamiento entre Juventud de Las Piedras de Uruguay y Universidad Católica de Ecuador. Todos los partidos de este tramo inicial se disputarán a las 21:30 horas, y la próxima semana se jugarán los encuentros de vuelta para definir a los equipos que seguirán en carrera.
En la Fase 1 participan clubes de Bolivia, Ecuador, Perú, Paraguay, Uruguay y Venezuela, federaciones que buscan dejar su huella en el certamen desde el primer día. Argentina no cuenta con representantes en esta instancia preliminar. Los tres equipos que superen la Fase 1 se sumarán a otros 13 que ya tienen su lugar asegurado en la Fase 2, cuyos partidos se disputarán entre el 17 y el 26 de febrero.
La estructura del torneo establece que tras la Fase 2, los ocho ganadores avanzarán a la última etapa previa, la Fase 3, donde se definirán los cuatro equipos que accederán a la fase de grupos. Aquellos clubes que no logren superar la Fase 3 tendrán la oportunidad de disputar la fase de grupos de la Copa Sudamericana.
En la fase de grupos de la Libertadores competirán 32 equipos de los diez países sudamericanos, incluidos los campeones vigentes de la Libertadores y la Sudamericana, junto a los que logren avanzar desde las rondas previas. Así se pone en marcha una nueva edición del máximo torneo continental, con el sueño intacto de la “Gloria Eterna”.