Un fallo determinó que el estado de Paraná ahora tiene derecho a una parte de los ingresos generados por el turismo, lo que incluye un porcentaje de la recaudación bruta de la taquilla del parque
Una reciente decisión judicial ha generado un intenso debate sobre el futuro de las Cataratas del Iguazú, una de las Siete Maravillas Naturales del Mundo. Según informó un fallo del Tribunal Regional Federal de Brasil, un área de 1.085 hectáreas del Parque Nacional del Iguazú (del lado de Brasil), equivalente a más de 1.500 campos de fútbol, ha sido transferida del control federal al estado brasileño de Paraná. Este cambio no solo afecta la administración del territorio, sino también los ingresos derivados de la explotación turística de este emblemático destino. La medida, emitida el pasado 5 de febrero, ha sido recibida con reacciones divididas y promete desencadenar una prolongada batalla legal.
De acuerdo con el fallo, el estado de Paraná (Brasil) ahora tiene derecho a una parte de los ingresos generados por el turismo en las Cataratas, lo que incluye un porcentaje de la recaudación bruta de la taquilla del parque. Sin embargo, el Instituto Chico Mendes para la Conservación de la Biodiversidad (ICMBio), que actualmente gestiona el parque a través de la concesionaria Urbia Cataratas SA, ha anunciado que apelará la decisión. Según el ICMBio, la medida se basa en una interpretación errónea y prioriza intereses económicos por encima de la conservación ambiental.
El origen de esta disputa se remonta a 2018, cuando el gobierno brasileño presentó una acción judicial para anular un registro realizado por el estado de Paraná en el registro civil de Foz do Iguaçu, en el que este último reclamaba la propiedad del área en cuestión. Según el gobierno federal, el territorio era considerado tierra desocupada, lo que lo clasificaba como propiedad de la Unión. Sin embargo, el estado de Paraná argumentó que el área había sido adquirida en 1919, tras ser comprada a un particular llamado Jesús Val, quien había recibido la concesión del terreno por parte del Ministerio de Guerra en 1910.
Cataratas de Iguazú. ECONOMIA SOCIEDAD ARGENTINA SUDAMÉRICA INPROTUR
El juez Luiz Antonio Bonat, relator del caso en el TRF-4, respaldó la posición de Paraná al considerar que el área no era tierra desocupada, ya que había sido transferida al dominio privado antes de ser adquirida por el estado. Esta interpretación fue apoyada por los jueces João Pedro Gebran Neto y Gisele Lemke, quienes también participaron en la votación. Según el fiscal Júlio da Costa Aveiro, esta decisión representa una “gran victoria” para Paraná.
El impacto económico de esta decisión ha sido destacado por el diputado estadual Luiz Fernando Guerra, quien celebró el fallo como un logro significativo para la población de Paraná. Guerra subrayó que los ingresos generados por el parque podrían ser reinvertidos en el estado, beneficiando la economía local, fomentando la creación de empleo y fortaleciendo los esfuerzos de conservación ambiental. “Nada más justo que invertir parte de esos recursos en el estado donde están las Cataratas del Iguazú”, afirmó el parlamentario.
Sin embargo, desde el punto de vista ambiental, la decisión ha generado preocupación. En un comunicado oficial, el Parque Nacional del Iguazú señaló que la medida podría ser apelada y revisada, un proceso que recaería en el gobierno federal a través de la Procuraduría General de la República, el ICMBio y el Ministerio de Medio Ambiente. Según el comunicado, los ingresos que actualmente se destinan al ICMBio, equivalentes al 7% de la recaudación bruta del parque, serían redirigidos al estado de Paraná, lo que podría alterar los recursos disponibles para la conservación de la biodiversidad en la región.
La Abogacía General de la Unión (AGU) ha argumentado que la Constitución de 1988 establece que las tierras desocupadas esenciales para la defensa de las fronteras pertenecen a la Unión. Esto incluye una franja de hasta 150 kilómetros (93 millas) de ancho a lo largo de las fronteras terrestres, conocida como franja fronteriza, que se considera fundamental para la seguridad nacional. En este contexto, la AGU sostiene que el área en disputa debería permanecer bajo control federal.
Por otro lado, el fallo del TRF-4 se basa en la interpretación de que el terreno ya no puede considerarse desocupado, dado su historial de concesión y posterior transferencia al dominio privado. Este argumento ha sido clave para justificar la transferencia de la titularidad al estado de Paraná.Turistas en las Cataratas del Iguazú. Jonas Papier – Motivarte
Un futuro incierto para las Cataratas del Iguazú
La decisión judicial ha puesto en el centro del debate no solo la titularidad del territorio, sino también el modelo de gestión de uno de los destinos turísticos más emblemáticos de Brasil. Mientras el estado de Paraná celebra la posibilidad de reinvertir los ingresos en su economía local, las autoridades federales y los defensores del medio ambiente advierten sobre los riesgos que esta medida podría representar para la conservación de las Cataratas del Iguazú y su entorno natural.
Con la apelación del ICMBio en curso, el futuro de las Cataratas del Iguazú sigue siendo incierto. Lo que está claro es que esta disputa legal podría sentar un precedente significativo en la administración de áreas protegidas en Brasil, enfrentando intereses económicos, ambientales y políticos en un delicado equilibrio.
Un mes después de ser detenidos, Nicolás Maduro y Cilia Flores siguen encarcelados en Nueva York, aguardando una audiencia judicial programada para marzo.
Las autoridades estadounidenses mantienen en prisión al ex dictador venezolano y a su esposa, quienes se declararon inocentes de acusaciones de narcotráfico y corrupción mientras esperan la próxima audiencia
El ex dictador venezolano Nicolás Maduro y su esposa, Cilia Flores, cumplieron un mes detenidos en Nueva York, donde permanecen recluidos en una cárcel federal tras declararse inocentes de los delitos de narcotráfico y corrupción que les imputa la Justicia de Estados Unidos, mientras aguardan una nueva audiencia judicial prevista para marzo.
En ese contexto, la Fiscalía del Distrito Sur de Nueva York solicitó el lunes posponer la próxima audiencia del proceso penal. El órgano fiscal pidió al juez Alvin Hellerstein que la sesión, originalmente fijada para el 17 de marzo, se reprograme para el 26 del mismo mes, con el objetivo de resolver cuestiones logísticas y concluir el intercambio de pruebas con la defensa.
Maduro y Flores se encuentran presos desde el 3 de enero, cuando fueron capturados en Caracas durante una operación militar estadounidense y trasladados al Metropolitan Detention Center (MDC) de Brooklyn. Dos días después, el 5 de enero, salieron brevemente del penal para asistir a su primera audiencia de lectura de cargos ante un juez federal en un tribunal de Manhattan.
En esa comparecencia inicial, Maduro rechazó las acusaciones y sostuvo ante el juez que continúa siendo el presidente de Venezuela. “Soy un prisionero de guerra” y fui “secuestrado”, afirmó durante la audiencia, según consta en el registro judicial. Flores, por su parte, también se declaró no culpable de los cargos que enfrenta.
La Fiscalía estadounidense acusa a Maduro decuatro delitos federales. Tres de ellos corresponden a conspiración para cometer narcoterrorismo, conspiración para importar cocaína y conspiración para poseer ametralladoras y artefactos destructivos. El cuarto cargo es por posesión de esas armas. En el caso de Flores, la imputación incluye otros cuatro cargos: dos de conspiración para importar cocaína, uno de conspiración para poseer armas y otro de posesión de armas.
Las acusaciones forman parte de un amplio expediente presentado por la Justicia de Estados Unidos en 2020, que sostenía que altos funcionarios del régimen venezolano integraban el denominado Cártel de los Soles, organización designada terrorista por Washington y que atribuía su liderazgo a Maduro. Sin embargo, tras la captura del ex mandatario, la Fiscalía eliminó en la nueva imputación las referencias al cártel como una organización criminal estructurada y ya no presenta a Maduro como su jefe.
Encalló un buque de desembarco de la Armada de Venezuela durante ejercicios de defensa
El navío Capana (T-61) quedó varado cerca de la costa de Falcón, con el casco sumergido por debajo de su línea de flotación habitual, sin posibilidad de recuperar la flotabilidad ni zafarse por sus propios medios
El buque de desembarcoCapana (T-61) de la Armada Bolivariana de Venezuela quedó parcialmente sumergido durante un ejercicio militar en aguas del estado Falcón, al norte del país, según imágenes difundidas en redes sociales.
En las tomas, el casco del navío aparece hundido por debajo de su línea de flotación habitual, con el agua alcanzando el número identificatorio del buque. El hecho ocurre menos de dos años después de que la nave recibiera una modernización integral.
Según los videos y fotografías tomadas desde la costa, el buque se desplomó de proa luego de encallar y no pudo recuperar su capacidad de flotación ni liberarse por sus propios medios. La embarcación quedó varada cerca de la playa, con el agua cubriendo parte importante del casco.
Hasta el momento, ni el Ministerio de Defensani el Comando Estratégico Operacional de la FANB han emitido un comunicado sobre el episodio ni sobre la situación de la tripulación.
El Capana T-61 es uno de los cuatro buques de desembarco clase Capana-Alligator, encargados originalmente a astilleros de Corea del Sur en 1982 y en servicio desde 1984. Con un desplazamiento de 4.070 toneladas, 104,8 metros de eslora y una capacidad operativa para transportar hasta seis tanques o 18 vehículos blindados, estos buques están equipados para mover tropas y material en grandes volúmenes.
Su dotación regular es de 130 tripulantes, aunque en esta operación se estima que llevaba más de 300 personas entre militares y personal de apoyo, según reportes extraoficiales.
Entre 2020 y 2023, el ARV Capana fue sometido a una revisión de media vida en los astilleros nacionales DIANCA, culminando en abril de 2023. El proceso incluyó la modernización de sistemas de armamento, motores, compartimientos, comunicaciones, rampa de proa y cubierta de vuelo, entre otras áreas críticas.
“El barco fue actualizado y puesto nuevamente en servicio tras una amplia modernización que costó varios años”, informó un reporte oficial sobre las tareas de mantenimiento.