El distrito colinda con Kursk, donde los soldados de Kiev llevan a cabo una incursión y reivindicaron la toma de 74 localidades. Moscú anunció el envío de refuerzos para hacer frente a la ofensiva en suelo ruso
La región rusa de Belgorod declaró el miércoles el estado de emergencia en todo su territorio, que colinda con la región de Kursk, donde las tropas ucranianas llevan a cabo una ofensiva desde el pasado día 6 y reivindicaron la toma de 74 localidades.
“La situación en nuestra región de Belgorod continúa siendo extremadamente difícil y tensa debido a los bombardeos de las fuerzas armadas ucranianas. Se destruyeron casas, civiles murieron y resultaron heridos”, escribió su gobernador Viacheslav Gladkov en Telegram.
“Con tal de asegurar una mayor protección a la población y aportar un respaldo suplementario a las víctimas, el estado de urgencia será instaurado a nivel regional” a partir del miércoles, dijo.
El gobernador añadió que solicitará al Gobierno de Rusia que declare la región en estado de emergencia a nivel federal.
Un militar habla por teléfono junto a un refugio antiaéreo en un puesto de control en las afueras en Belgorod. Un cartel en la construcción reza: «Refugio (antibombas)». (REUTERS)
Después de casi dos años y medio de guerra, Kiev trata de llevar el conflicto a territorio ruso y el 6 de agosto lanzó una operación a gran escala en la región de Kursk que sorprendió a las tropas rusas.
En la región de Belgorod, como en las vecinas de Kursk y Briansk, todas ellas fronterizas con Ucrania, desde el viernes rige el “régimen de operación antiterrorista”, implantado por las autoridades federales.
El mando militar ruso ha anunciado el envío de refuerzos a la región de Kursk para hacer frente a la ofensiva ucraniana, el primer ataque de fuerzas terrestres en territorio de Rusia en casi dos años y medios de guerra.
Kiev reivindica avances en Kursk
Médicos tratan a un soldado ruso herido en la región de Kursk (Kommersant Foto/Anatoliy Zhdanov vía REUTERS)
Según Kiev, en solo ocho días las tropas ucranianas se han hecho con el control de más de 1.000 kilómetros cuadradosdel territorio de la región Kursk.
A modo de comparación, Rusia ganó 1.360 km2 en territorio ucraniano desde el 1 de enero de 2024, según cálculos basados en datos de Instituto para el Estudio de la Guerra (ISW), que se basa en fuentes rusas.
El presidente ucraniano, Volodimir Zelensky, admitió el martes que había combates “difíciles e intensos” en esta zona, en la que es la mayor incursión de un ejército extranjero en suelo ruso desde el final de la Segunda Guerra Mundial.
Zelensky aseguró que “hay 74 poblados bajo el control de Ucrania” y que “cientos” de rusos fueron hechos prisioneros.
Un coche dañado al borde de la carretera, tras una incursión de las tropas ucranianas. (Kommersant Photo/Aleksandr Chernykh via REUTERS)
Según el comandante de su ejército, Oleksandr Syrsky, las tropas ucranianas avanzaron en la jornada “entre uno y tres kilómetros” en algunos puntos y tomaron el control de “40 km2″ adicionales. En la víspera, Syrsky afirmó que dominaban 1.000 km2 de territorio ruso.
De su lado, las fuerzas rusas afirmaron que habían “desbaratado los intentos” ucranianos “de penetrar profundamente” en Kursk.
Pero el gobernador regional, Alexei Smirnov, reconoció que habían perdido el control de 28 localidades y señaló que el operativo ucraniano abarca una zona de 40 kilómetros de ancho y 12 kilómetros de profundidad en territorio ruso.
“Paz justa”
El portavoz del Ministerio de Relaciones Exteriores ucraniano, Gueorgui Tiji, aseguró el martes que no desea anexionarse ningún territorio tomado durante la operación militar en Kursk y que esta cesará si Moscú acepta una “paz justa”.
La exrepública soviética se enfrenta desde febrero de 2022 a la operación militar lanzada por Moscú, que ocupa hasta el 20% de territorio ucraniano, incluida la península de Crimea, anexionada en 2014.
Las negociaciones entre Kiev y Moscú están completamente bloqueadas debido a sus exigencias difícilmente conciliables.
Zelensky dijo querer elaborar un plan antes de las elecciones presidenciales de noviembre en Estados Unidos, su principal aliado, que sirva de base para una futura cumbre de paz que incluya al Kremlin.
Por su parte, su homólogo ruso, Vladimir Putin, puso como condición para negociar que Kiev ceda los territorios ocupados por las tropas de Moscú y renuncie a ingresar en la OTAN, unos requisitos inaceptables para Ucrania y sus aliados occidentales.
El líder ruso acusó el lunes a Ucrania de llevar a cabo la operación en Kursk para “mejorar su posición en negociaciones futuras”.
La incursión ucraniana ha forzado la evacuación de más de 120.000 personas. También ha provocado la muerte de 12 civiles y más de un centenar de heridos, según las autoridades regionales rusas.
Para las fuerzas de Kiev, después de meses a la defensiva y cediendo terreno ante un enemigo más numeroso y mejor armado, la operación es una inyección de moral.
“No hubo victorias significativas en Ucrania en los últimos meses. Solo los rusos avanzaban”, dijo a la AFP bajo anonimato un comandante en un descampado en la región de Sumy, rodeado de tanques listos para entrar en acción.
Otro militar en esa zona que participó en el ataque asegura a la AFP que “los rusos huyeron” con su entrada enKursk. Lleno de optimismo, jura que van a “mantener el terreno”.
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Panamá dio un paso formal en su aspiración de ingresar al Programa de Exención de Visas (Visa Waiver Program, VWP) de Estados Unidos con la conformación del Grupo de Trabajo Interinstitucional para la Exención de Visas, liderado por el ministro de Relaciones Exteriores encargado, Carlos A. Hoyos.
Este grupo fue establecido en una reunión que reunió a representantes de diversas instituciones del Gobierno, con el objetivo de definir los requisitos técnicos, operativos y de seguridad que Panamá deberá cumplir para avanzar en el proceso de ingreso al programa estadounidense.
El encuentro marcó el inicio formal de un proceso que implica una coordinación interinstitucional intensa, con miras a fortalecer la seguridad fronteriza, la gestión migratoria y el intercambio de información.
La mesa de trabajo operará de manera conjunta con la Embajada de Estados Unidos en Panamá y representantes del Departamento de Seguridad Nacional del país norteamericano, en una etapa que se presenta como compleja y de largo plazo.
Durante la reunión, el ministro encargado Hoyos explicó que la integración del grupo responde a un esfuerzo del Estado panameño por cumplir con los estándares técnicos y operativos exigidos por el Programa de Exención de Visas, que no solo cubre aspectos migratorios, sino también seguridad, gestión documental y cooperación bilateral.
Según Hoyos, avanzar en este proceso requiere del aporte coordinado de múltiples entidades nacionales, desde migración hasta aeronáutica civil, con un enfoque de corresponsabilidad para cumplir los requisitos que establece la ley estadounidense.
El funcionario subrayó además que el programa no solo representa una posible facilidad migratoria para los ciudadanos panameños, sino una herramienta para fortalecer los vínculos sociales, académicos y empresariales entre Panamá y Estados Unidos, siempre bajo estándares elevados de seguridad y confiabilidad.
Enfatizó que la exención de visas debe verse en el marco de una visión estratégica de largo plazo, con beneficios potenciales en turismo, comercio y movilidad educativa.
El embajador de Estados Unidos en Panamá, Kevin Cabrera, presente en el encuentro, señaló que su gobierno está compartiendo información técnica y apoyo con las autoridades panameñas para avanzar en el cumplimiento de los requisitos que establece la legislación estadounidense.
Hoy comienza la edición 2026 de la Copa Libertadores con el inicio de la Primera Fase, una instancia que marca el arranque oficial del certamen más importante de clubes en Sudamérica. El primer partido tendrá lugar en La Paz, donde The Strongest recibirá a Deportivo Táchira a las 21:30 horas en el estadio Hernando Siles, con el arbitraje de Paulo Cesar Zanovelli da Silva. Este encuentro abre la serie E1 y el ganador avanzará a la siguiente ronda, en busca de un lugar en la fase de grupos.
La primera semana de acción continúa el miércoles con el duelo entre 2 de Mayo de Paraguay y Alianza Lima de Perú, seguido el jueves por el enfrentamiento entre Juventud de Las Piedras de Uruguay y Universidad Católica de Ecuador. Todos los partidos de este tramo inicial se disputarán a las 21:30 horas, y la próxima semana se jugarán los encuentros de vuelta para definir a los equipos que seguirán en carrera.
En la Fase 1 participan clubes de Bolivia, Ecuador, Perú, Paraguay, Uruguay y Venezuela, federaciones que buscan dejar su huella en el certamen desde el primer día. Argentina no cuenta con representantes en esta instancia preliminar. Los tres equipos que superen la Fase 1 se sumarán a otros 13 que ya tienen su lugar asegurado en la Fase 2, cuyos partidos se disputarán entre el 17 y el 26 de febrero.
La estructura del torneo establece que tras la Fase 2, los ocho ganadores avanzarán a la última etapa previa, la Fase 3, donde se definirán los cuatro equipos que accederán a la fase de grupos. Aquellos clubes que no logren superar la Fase 3 tendrán la oportunidad de disputar la fase de grupos de la Copa Sudamericana.
En la fase de grupos de la Libertadores competirán 32 equipos de los diez países sudamericanos, incluidos los campeones vigentes de la Libertadores y la Sudamericana, junto a los que logren avanzar desde las rondas previas. Así se pone en marcha una nueva edición del máximo torneo continental, con el sueño intacto de la “Gloria Eterna”.