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La cifra de presos políticos de la dictadura cubana creció a 1.100: 30 son menores y todos sufren torturas

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La ONG Prisoners Defenders advirtió del aumento de la represión en la isla. Su nuevo informe hace referencia a la situación de los periodistas independientes, que viven bajo amenaza y no pueden ejercer libremente su profesión

La ONG Prisoners Defendersdenunció este viernes que hay 1.100 presos políticos en Cuba.El dato supone un aumento en el número de personas privadas de su libertad por razones políticas en la isla, ya que en abril ingresaron a la lista 13 nuevos prisioneros políticos y salieron de la misma tan sólo cinco “tras el cumplimiento íntegro de la sanción o medida impuesta”, remarcó la organización en su reporte mensual.

“Con cierre de datos a fecha 30 de abril de 2024, la lista de prisioneros políticos en Cuba contiene un total de 1.100 prisioneros políticos y de conciencia sufriendo condenas judiciales o disposiciones de limitación de libertad por parte de las fiscalías sin supervisión judicial alguna, debido proceso o defensa efectiva, en flagrante violación de la ley internacional”, denunció el presidente de Prisoners Defenders, Javier Larrondo, en un audio enviado a Infobae.

Y completó: “En los últimos 12 meses, del 1 de mayo de 2023 al 30 de abril de 2024, la lista de prisioneros políticos de Cuba sumó un total de 180 nuevos presos políticos, un promedio de 15 presos políticos nuevos cada mes. Esto supone que a lo largo de estos 12 meses estuvieron presentes en la lista un total de 1.217 prisioneros políticostodos ellos torturados”.

El informe detalla que 30 menores permanecen en prisión por motivos políticos. “27 de ellos aún cumplen sentencia y tres aún siguen en proceso penal con medidas cautelares sin tutela judicial alguna. En su último informe a Naciones Unidas, el régimen de Cuba reconoció la veracidad de estas cifras. Hay que tener en cuenta que la cifra actual, sin embargo, no contempla otras muchas decenas de menores que ya han salido de la lista por haber cumplido íntegramente sus condenas. Los menores en Cuba son prisioneros en centros de carácter totalmente penitenciario, auténticas prisiones, que eufemísticamente se denominan ‘Escuelas de Formación Integral’, pero no dependen del Ministerio de Educación, sino del Ministerio de Interior”, explicó la organización.

Evolución de los presos políticos en Cuba (Prisoners Defenders)

Datos del reporte

  • 15 de los menores mencionados han sido ya condenados por “sedición”. La pena media de estos menores condenados por sedición es de cinco años de privación de libertad, un castigo en promedio superior al que sufrían, antes del 11J (las masivas manifestaciones del 11 de julio de 2021), los adultos en prisión política. En la actualidad, la mayoría se encuentran en reclusión domiciliaria o trabajo forzado sin internamiento.
  • De nuestra lista actual, 225 manifestantes han sido acusados de sedición y al menos 222 ya han sido sentenciados a un promedio de 10 años de privación de libertad cada uno.
  • La cifra de mujeres actualmente prisioneras, incluyendo condenadas en limitación de libertad domiciliar, es de 118 (incluyendo menores y dos de género trans), las que aún sufren autos y condenas políticas y de conciencia.
  • Todas las mujeres trans en prisión de conciencia han estado y están encarceladas entre hombres, lo cual sucede también con las presas trans comunes, sufriendo situaciones, entre hombres, indescriptibles para su condición sexual.
  • Entre los presos políticos, se identificaron 297 presos con patologías médicas graves sin tratamiento médico adecuado.

Manifestantes y periodistas independientes, altamente vulnerables

El informe destaca que el régimen cubano quiere silenciar “a toda costa” a las familias de los prisioneros políticos del 11J en medios internacionales, y para ello dedica todos los esfuerzos represivos contra los periodistas independientes que aún trabajan en la isla.

“Un ejemplo es el caso de Camila Acosta, periodista en Cubanet Noticias y corresponsal del diario español ABC en la isla, cuando un operativo de la Seguridad del Estado se presentó a las 6 de la mañana del domingo 22 de abril en su domicilio, pero Camila se encontraba en Cárdenas (Matanzas) donde tenía previsto entrevistar a familiares de presos políticos. No obstante, enseguida la detuvo una patrulla -sin presentar ninguna orden ni explicación-, que la trasladó a la estación policial de Cárdenas, donde estuvo retenida una hora. De ahí la llevaron a La Habana”, consignó la ONG.

En total me montaron en cuatro patrullas hasta llegar a La Habana (el trayecto es de 140 kilómetros)”, relató la comunicadora, quien, en declaraciones a ABC, comentó que el objetivo de acciones como esta es “evitar cualquier mínimo contacto entre la gente que quedamos aquí dentro de la isla. Están intentado aislarlos completamente. Saben que las historias de los presos políticos son temas sensibles, y están evitando a toda costa que yo haga mi trabajo”, denunció.

El reporte luego indicó que, “por estos motivos expuestos y no otros”, el Tribunal Provincial de Camagüey ha sentenciado a 15 años de privación de libertad a la joven Mayelín Rodríguez Prado (conocida en redes sociales como “La Chamaca”), sancionada por consumar la “propaganda enemiga” y “sedición” por haber retransmitido desde su teléfono móvil las protestas en el barrio del Pastelillo (Nuevitas, Camagüey) los días 18 y 19 de agosto de 2022.

En tanto, el periodista independiente Carlos Michael Morales, que había sido excarceladoa principios de marzo tras cumplir una sanción de dos años y medio de privación de libertad por participar en las protestas del 11 de julio de 2021 en Caibarién, Villa Clara, fue detenido de nuevo el pasado 4 de mayo y se encuentra en Instrucción Provincial, en Santa Clara.

Las manifestaciones del 11J en La Habana, Cuba, 11 de julio de 2021 (REUTERS/Alexandre Meneghini/Archivo)

Otro reportero y ex preso político del 11J, Armando de Jesús Sardiñas Figuereo, fue detenido el domingo 14 de abril por la Seguridad del Estado, mientras realizaba una transmisión en directo por el “Día del Perro” para Cubanet Noticias, donde decenas de animalistas se dirigieron al cementerio de Colón (La Habana). Fue arrestado y llevado a la estación de Zapata y C, en El Vedado, y más tarde trasladado a la estación del reparto Alta Habana, donde vive actualmente. Ahí estuvo arrestado por más de 6 horas. “Estuve prácticamente secuestrado sin nadie saber de mí, sin permitirme una llamada”, relató al medio Diario de Cuba. “Una vez más, fui amenazado con prisión de hasta 15 años por tan solo ser periodista”, añadió. Armando Sardiñas fue condenado a 10 meses en prisión de trabajos forzados por el delito de desórdenes públicos, debido a su participación en las manifestaciones del 11 de julio de 2021.

También en abril, el 26, fue detenido el periodista independiente José Luis Tan Estrada cuando viajaba en autobús desde Camagüey hacia La Habana. Varios agentes de la Seguridad del Estado lo obligaron a bajar del autobús y lo trasladaron a “Villa Marista”, cuartel de la Seguridad del Estado en La Habana. Allí estuvo detenido, en aislamiento, sufriendo malos tratos y continuos interrogatorios durante seis días por supuestos actos de “incitación a delinquir”, hasta el 1 de mayo que fue liberado tras una intensa campaña de medios independientes, activistas, organizaciones nacionales e internacionales y sociedad civil cubana, exigiendo su liberación. “Tan Estrada es una voz crítica al régimen cubano a través de las redes sociales y de su blog personal Tanteando Cuba, y como muchos otros periodistas independientes, ha sido multado por supuestas infracciones del Decreto Ley 370 que limita la publicación de información en redes sociales”, manifestó la ONG.

Por último, mencionó el caso de otro periodista independiente y realizador audiovisual en Baracoa (Guantánamo), quien fue detenido el 16 de abril. Se trata de Emilio Almaguer de la Cruz. Fue citado en la delegación de la Policía Nacional Revolucionaria, donde un agente de la Seguridad del Estado le advirtió que debido a su activismo y sus publicaciones en diversas agencias de prensa internacionales estaba incurriendo en la comisión de diversos delitos. Lo acusaron de “difamar” y hacer publicaciones “que denigran la integridad del Ministerio del Interior y al gobierno de Cuba”. Le advirtieron de que si quería que le levantaran la “regulación” (impedimento para salir de Cuba) tenía que dejar de hacer esas publicaciones y le levantaron un acta de advertencia. A lo largo del interrogatorio, lo agredieron físicamente y le dijeron que ellos tenían suficientes inventos para iniciar un proceso que lo llevaría a prisión, en el que la sentencia mínima era de ocho años. No es la primera vez que al periodista lo amenazan por ejercer un periodismo que muestra la realidad de la isla: pobreza, escasez y hambre.

Enfoque Now es una plataforma digital dedicada a conectar e informar a la comunidad latina acerca de los acontecimientos que suceden a nivel local e internacional.

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México ha entregado a EEUU a 55 líderes de cárteles de droga en operaciones secretas durante el 2025

El operativo incluyó sigilo extremo, drones de vigilancia y sustitución de personal penitenciario. Las autoridades temían fugas, atentados y motines de último minuto

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En una de las operaciones conjuntas más ambiciosas entre México y EstadosUnidos, 55 líderes de cárteles mexicanos fueron entregados este año a la justicia estadounidense en dos misiones bajo estrictas medidas de seguridad. La acción, resultado de una presión diplomática ejercida principalmente por la administración de Donald Trump, representa un golpe a las estructuras criminales y un giro en la cooperación bilateral frente al tráfico de drogas.

De acuerdo con información publicada por The Wall Street Journal (WSJ), los reos trasladados representan las cúpulas de organizaciones como Sinaloa, Jalisco Nueva Generación y Zetas. Entre los extraditados figuran nombres emblemáticos como Rafael Caro Quintero, acusado del asesinato del agente de la DEA Enrique “Kiki” Camarena en 1985 y prófugo de la justicia estadounidense por décadas.

Durante sus estancias en prisiones de México, estos reclusos contaban con redes de corrupción que les permitían acceso a armas, drogas, mujeres y dispositivostelefónicos. Según funcionarios estadounidenses y mexicanos, desde sus celdas coordinaban el envío de toneladas de heroína, fentanilo, cocaína y metanfetamina hacia Estados Unidos, además de ordenar homicidios y secuestros.

El proceso de extradición se mantuvo en completo sigilo ante el temor de fugas, motines y posibles atentados contra los propios capos, quienes representaban riesgos de filtración de información sensible. “Nunca en la historia de nuestra agencia hemos visto la remoción de este nivel de criminales desde México”, señaló Derek Maltz, exjefe interino de la Administración de Control de Drogas (DEA).

La transferencia de los líderes criminales requirió la movilización de 2.000 efectivos de fuerzas especiales mexicanas. “Fue una misión que no podía fallar. Cualquier filtración habría encendido alarmas y disparado la violencia”, aseguró un alto funcionario mexicano al WSJ.

El nivel de secreto fue tal que los propios detenidos desconocían su destino hasta pisar territorio estadounidense. “Welcome to America!”, exclamó Maltz al recibir al primer grupo de extraditados. Los raslados se ejecutaron en dos bloques: la primera hace nueve meses y la segunda en agosto. Los prisioneros desembarcaron en ciudades como Chicago, Phoenix, San Antonio, Nueva York y Washington D.C..

Entre los extraditados sobresalen los hermanos Miguel Ángel y Omar Treviño, antiguos jefes de Los Zetas, organización responsable de una oleada de violencia. Conforme a fuentes oficiales mexicanas, los Treviño controlaban desde prisión una red de más de 600 internos y han sido vinculados al asesinato de 18 custodios penitenciarios.

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Nicolás Maduro recurre a custodios cubanos y se esconde en múltiples lugares ante el temor de un ataque de Estados Unidos

El dictador chavista ha cambiado su rutina, teléfonos y lugares de descanso, y ha delegado responsabilidades clave de su protección en agentes de inteligencia de La Habana

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El presidente de Venezuela, Nicolás Maduro, ha reforzado de manera significativa su seguridad personal, incluyendo el cambio de lugar donde duerme, y ha recurrido a Cuba, su principal aliado, ante la creciente amenaza de una intervención militar estadounidense en el país.

Así lo confirman varias personas cercanas al gobierno venezolano. Describen un clima de tensión y preocupación dentro del entorno íntimo del mandatario, aunque aseguran que Maduro considera que mantiene el control y que podrá superar este desafío, el más grave en sus 12 años de gobierno.

Para protegerse de un posible ataque de precisión o de una incursión de fuerzas especiales, Maduro ha cambiado repetidamente de lugar para dormir y de teléfono celular, según dichas fuentes. Estas precauciones se intensificaron desde septiembre, cuando Estados Unidos empezó a acumular buques de guerra y a atacar embarcaciones que la administración de Trump afirma que traficaban drogas desde Venezuela.

Para reducir el riesgo de ser traicionado, Maduro también ha ampliado el papel de los guardaespaldas cubanos en su equipo de seguridad personal y ha incorporado más oficiales de contrainteligencia cubanos al ejército venezolano, indicó una de las fuentes.

Sin embargo, en público, Maduro ha intentado minimizar las amenazas de Washington, mostrándose relajado y despreocupado, haciéndose presente en actos públicos sin previo aviso, bailando y publicando videos propagandísticos en TikTok.

Las siete personas cercanas al gobierno entrevistadas para este artículo pidieron el anonimato por temor a represalias o porque no estaban autorizadas a hablar con la prensa. El Ministerio de Comunicación de Venezuela, responsable de las consultas de medios, no respondió a la solicitud de comentarios sobre el artículo.

La administración Trump ha acusado a Maduro de liderar un “cártel narcoterrorista” que inunda a Estados Unidos de drogas, una narrativa que, según muchos funcionarios actuales y anteriores en Washington, busca en última instancia un cambio de régimen. Sin embargo, Trump ha combinado esas amenazas con menciones a una posible solución diplomática. Él y Maduro conversaron por teléfono el mes pasado para discutir una posible reunión.

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