Carlos Argüello indicó que el país centroamericano estudiará los efectos de la sentencia de la Corte Internacional de Justicia y que está en disposición de respetar y cumplir la decisión.
El agente de Nicaragua en La Haya, Carlos Argüello Gómez, se mostró optimista ante la decisión de este jueves de la Corte Internacional de Justicia (CIJ) pese a que esta desestimó la demanda con la que el país centroamericano pretendía que se le permitiera extender su plataforma continental más allá de las 200 millas náuticas que delimitan su frontera marítima con Colombia.
“Las 200 millas de Nicaragua queda reafirmado hasta donde quedan nuestros derechos. La extensión más allá de las 200 millas es lo que la Corte dijo que no se podía quitar, tampoco a Colombia restar, y ellos tampoco pueden afectar nuestras 200. No hemos concluido, es una etapa más que tiene Nicaragua de los procesos para la rectificación total de su territorio”, señaló al medio ‘Tn8’.
Además, indicó que Nicaragua continuará estudiando los efectos de la sentencia de la CIJ y afirmó que la nación gobernada por Daniel Ortega está en disposición de cumplir con el fallo.
“Hay áreas que no quedaron comprendidas en la sentencia y son cosas que tenemos que estudiar, las zonas adonde las 200 millas de Colombia no llegan. Tenemos que estudiar la situación nuestra para dejar claro el tema, pero la realidad es una sentencia y siempre hemos cumplido con las sentencias de la corte y esta es una más”, añadió.
Sostuvo que Nicaragua “ha salido bien” en este litigio y destacó el trabajo del equipo encargado de defender los intereses de ese país ante el tribunal internacional.
“Vamos a ver cómo se procede en este caso. Hemos salido bien, todo el equipo de Nicaragua ha hecho un excelente papel y respetamos las condiciones de la mejor manera posible”, agregó a ‘Tn8’.
La Corte Internacional de Justicia (CIJ) sentenció este jueves 13 de julio que Nicaragua no puede extender su plataforma continental más allá de las 200 millas náuticas desde su costa.
“La Corte, por 13 votos a 4, rechaza la petición de la República de Nicaragua”, dijo la jueza Joan E. Donoghue, presidenta del Tribunal de Naciones Unidas.
Asimismo, también por 13 votos a favor y 4 en contra, el máximo tribunal internacional que dirime los conflictos entre Estados rechazó que el archipiélago de San Andrés, Providencia y Santa Catalina esté dentro de los límites de la frontera marítima de Nicaragua.
La Corte, por tanto, confirmó los límites marítimos que ya fijó en 2012, cuando otorgó la soberanía de esas islas a Colombia, pero le obligó a ceder casi 75.000 kilómetros cuadrados del mar Caribe al país centroamericano.
Pese a esa sentencia, Managua considera que existe una prolongación natural del continente que se extiende más allá de sus 200 millas marítimas y en 2013 presentó una demanda pidiendo al Tribunal Internacional que se la reconociese, pese que el territorio que reclamaba se solapaba con la zona de exclusión de Colombia.
La Corte ha concluido que, conforme al derecho internacional consuetudinario, “el derecho de un Estado a una plataforma continental más allá de las 200 millas náuticas a (…) no puede extenderse dentro de las 200 millas náuticas a partir de las líneas de base de otro Estado», recoge el fallo.
“De ello se deduce que, independientemente de cualquier consideración científica y técnica, Nicaragua no tiene derecho a una plataforma continental extendida dentro de las 200 millas náuticas desde las líneas de base de la costa continental de Colombia”, agrega.
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Panamá dio un paso formal en su aspiración de ingresar al Programa de Exención de Visas (Visa Waiver Program, VWP) de Estados Unidos con la conformación del Grupo de Trabajo Interinstitucional para la Exención de Visas, liderado por el ministro de Relaciones Exteriores encargado, Carlos A. Hoyos.
Este grupo fue establecido en una reunión que reunió a representantes de diversas instituciones del Gobierno, con el objetivo de definir los requisitos técnicos, operativos y de seguridad que Panamá deberá cumplir para avanzar en el proceso de ingreso al programa estadounidense.
El encuentro marcó el inicio formal de un proceso que implica una coordinación interinstitucional intensa, con miras a fortalecer la seguridad fronteriza, la gestión migratoria y el intercambio de información.
La mesa de trabajo operará de manera conjunta con la Embajada de Estados Unidos en Panamá y representantes del Departamento de Seguridad Nacional del país norteamericano, en una etapa que se presenta como compleja y de largo plazo.
Durante la reunión, el ministro encargado Hoyos explicó que la integración del grupo responde a un esfuerzo del Estado panameño por cumplir con los estándares técnicos y operativos exigidos por el Programa de Exención de Visas, que no solo cubre aspectos migratorios, sino también seguridad, gestión documental y cooperación bilateral.
Según Hoyos, avanzar en este proceso requiere del aporte coordinado de múltiples entidades nacionales, desde migración hasta aeronáutica civil, con un enfoque de corresponsabilidad para cumplir los requisitos que establece la ley estadounidense.
El funcionario subrayó además que el programa no solo representa una posible facilidad migratoria para los ciudadanos panameños, sino una herramienta para fortalecer los vínculos sociales, académicos y empresariales entre Panamá y Estados Unidos, siempre bajo estándares elevados de seguridad y confiabilidad.
Enfatizó que la exención de visas debe verse en el marco de una visión estratégica de largo plazo, con beneficios potenciales en turismo, comercio y movilidad educativa.
El embajador de Estados Unidos en Panamá, Kevin Cabrera, presente en el encuentro, señaló que su gobierno está compartiendo información técnica y apoyo con las autoridades panameñas para avanzar en el cumplimiento de los requisitos que establece la legislación estadounidense.
Hoy comienza la edición 2026 de la Copa Libertadores con el inicio de la Primera Fase, una instancia que marca el arranque oficial del certamen más importante de clubes en Sudamérica. El primer partido tendrá lugar en La Paz, donde The Strongest recibirá a Deportivo Táchira a las 21:30 horas en el estadio Hernando Siles, con el arbitraje de Paulo Cesar Zanovelli da Silva. Este encuentro abre la serie E1 y el ganador avanzará a la siguiente ronda, en busca de un lugar en la fase de grupos.
La primera semana de acción continúa el miércoles con el duelo entre 2 de Mayo de Paraguay y Alianza Lima de Perú, seguido el jueves por el enfrentamiento entre Juventud de Las Piedras de Uruguay y Universidad Católica de Ecuador. Todos los partidos de este tramo inicial se disputarán a las 21:30 horas, y la próxima semana se jugarán los encuentros de vuelta para definir a los equipos que seguirán en carrera.
En la Fase 1 participan clubes de Bolivia, Ecuador, Perú, Paraguay, Uruguay y Venezuela, federaciones que buscan dejar su huella en el certamen desde el primer día. Argentina no cuenta con representantes en esta instancia preliminar. Los tres equipos que superen la Fase 1 se sumarán a otros 13 que ya tienen su lugar asegurado en la Fase 2, cuyos partidos se disputarán entre el 17 y el 26 de febrero.
La estructura del torneo establece que tras la Fase 2, los ocho ganadores avanzarán a la última etapa previa, la Fase 3, donde se definirán los cuatro equipos que accederán a la fase de grupos. Aquellos clubes que no logren superar la Fase 3 tendrán la oportunidad de disputar la fase de grupos de la Copa Sudamericana.
En la fase de grupos de la Libertadores competirán 32 equipos de los diez países sudamericanos, incluidos los campeones vigentes de la Libertadores y la Sudamericana, junto a los que logren avanzar desde las rondas previas. Así se pone en marcha una nueva edición del máximo torneo continental, con el sueño intacto de la “Gloria Eterna”.