En un hallazgo sin precedentes, arqueólogos realizaron un descubrimiento que arroja nuevas pruebas sobre los rituales y la vida en la Edad de Hierro, según Smithsonian Magazine
Recientemente, arqueólogos del Museo Cultural de Vejle hicieron un descubrimiento sin precedentes en Løsning Søndermark, una localidad situada al noroeste de Hedensted, Dinamarca.
Durante las excavaciones previas a la construcción de una nueva autopista, se halló una impresionante colección de más de 100 armas de la Edad del Hierro, que incluye espadas, lanzas, cotas de malla y otros artefactos militares. Entre los elementos más destacados, se encuentra el único casco romano conocido jamás encontrado en Dinamarca, lo que hace que este descubrimiento seaaún más relevante.
Según Sonja Anderson, autora de la nota en Smithsonian Magazine, los investigadores consideran que este hallazgo no solo proporciona una ventana al pasado bélico de la región, sino que podría estar vinculado a rituales ceremoniales o sacrificios realizados por un líder tribal de la época.
Arqueólogos descubren en Dinamarca un raro casco romano y más de 100 armas de la Edad del Hierro, posiblemente parte de un ritual sacrificial (Museo Vejle)
Un ritual masivo de sacrificio de armas
Los arqueólogos consideran que el lugar donde se hallaron estas armas, en el interior de lo que parecen ser los restos de dos casas, sugieren que las armas fueron enterradas como parte de un sacrificio masivo.
Este tipo de prácticas era común en la Edad del Hierro, especialmente entre las élites tribales que usaban los rituales para reforzar su poder. Elias Witte Thomasen, arqueólogo y líder de la excavación, aseguró que las armas no parecen ser objetos provenientes de talleres o cuarteles militares, sino restos de ceremonias relacionadas con un caudillo o líder local.
Según explicó Thomasen en un comunicado de noviembre, se estima que el sitio fue habitado desde el siglo I d.C., pero fue en el siglo V cuando la región comenzó a ser dominada por líderes poderosos capaces de reunir ejércitos y participar en campañas bélicas. Los hallazgos sugieren que las armas enterradas pertenecían a un líder tribal que las utilizó en rituales destinados a consolidar su estatus y poder.Los hallazgos sugieren que las armas fueron enterradas como parte de un ritual sacrificial, reflejando las prácticas ceremoniales de poder en la Edad del Hierro (Museo Vejle)
El casco romano: un hallazgo único
Uno de los hallazgos más sorprendentes fue la aparición defragmentos de un casco romano. A través de imágenes de rayos X, los arqueólogos pudieron identificar que dos piezas encontradas en el sitio pertenecían a un casco de cresta, típico del ejército romano en el siglo IV.
Lo inusual de este hallazgo es que, aunque el sitio se encuentra fuera de las fronteras del Imperio Romano, este tipo de casco es extremadamente raro en Escandinavia, y su presencia plantea varias teorías sobre los contactos entre los pueblos germánicos y Roma.
Elias Witte Thomasen indicó que una posible explicación es que el casco perteneciera a un líder germánico que sirvió en las fuerzas auxiliares del Imperio Romano y luego regresó a su tierra natal con su equipo personal.
Otra hipótesis plantea que el casco pudo haber sido saqueado a un legionario romano durante un enfrentamiento cercano a la frontera germánica y posteriormente llevado a Jutlandia. Este hallazgo abre nuevas preguntas sobre la relación entre estas culturas en una época en que las fronteras del Imperio Romano eran constantemente desafiadaspor tribus germánicas.El hallazgo de un casco romano en Løsning Søndermark, único en Dinamarca, plantea interrogantes sobre las conexiones entre las tribus germánicas y el Imperio Romano (Museo Vejle)
Los objetos adicionales: símbolos de poder y cultura militar
Aparte de las armas y el casco romano, los arqueólogos encontraron varios objetosque aportan más detalles sobre la vida cotidiana y el poder militar de la época. Según la información proporcionada por Anderson, uno de los hallazgos más importantes fue una cota de malla excepcionalmente bien conservada, que, según los expertos, probablemente perteneció al líder tribal al que se atribuye el entierro de las armas.
Además, se descubrieron dos “anillos de juramento” de bronce, que eran símbolos de poder y autoridad durante la Edad del Hierro, así como fragmentos de un freno de caballo y una trompeta.
Según Smithsonian Magazine, este conjunto de objetos demuestra la complejidad social y militar de la época, sugiriendo que las élites no solo participaron en batallas y conquistas, sino que tambiéncelebraban rituales simbólicos para reforzar su liderazgo y estatus.Entre los hallazgos, destaca una cota de malla excepcionalmente bien conservada, que probablemente perteneció a un líder tribal de la Edad del Hierro (Museo Vejle)
Implicaciones históricas del hallazgo
La revista afirma que el descubrimiento de Løsning Søndermark ofrece una visión única sobre la relación entre las tribus germánicas y el Imperio Romano. Aunque la región de Dinamarca no formaba parte del Imperio Romano, las interacciones entre ambas culturas eran evidentes, ya sea a través de comercio, intercambio cultural o incursiones militares.
Según Thomasen, el casco romano encontrado en el sitio plantea la posibilidad de que los líderes germánicos tuvieran acceso a equipo militar romano, lo que refleja la influencia del Imperio en las sociedades bárbaras más allá de sus fronteras formales.
Smithsonian Magazine subraya la importancia de este hallazgo, por la importancia de los rituales bélicos y ceremoniales en las sociedades de la Edad del Hierro, donde las armas no solo eran herramientas de guerra, sino también símbolos de poder, estatus y religiosidad.
Según Anderson, el Museo Cultural de Vejle planea exhibir algunos de estos objetos, incluidos los fragmentos del casco romano, lo que permitirá al público conocer más sobre la rica historia y los misterios de esta fascinante época.
México ha entregado a EEUU a 55 líderes de cárteles de droga en operaciones secretas durante el 2025
El operativo incluyó sigilo extremo, drones de vigilancia y sustitución de personal penitenciario. Las autoridades temían fugas, atentados y motines de último minuto
En una de las operaciones conjuntas más ambiciosas entre México y EstadosUnidos, 55 líderes de cártelesmexicanos fueron entregados este año a la justicia estadounidense en dos misiones bajo estrictas medidas de seguridad. La acción, resultado de una presión diplomática ejercida principalmente por la administración de Donald Trump, representa un golpe a las estructurascriminales y un giro en la cooperación bilateral frente al tráficodedrogas.
De acuerdo con información publicada por The Wall Street Journal (WSJ), los reos trasladados representan las cúpulas de organizaciones como Sinaloa, Jalisco Nueva Generación y Zetas. Entre los extraditados figuran nombres emblemáticos como Rafael Caro Quintero, acusado del asesinato del agente de la DEA Enrique “Kiki” Camarena en 1985 y prófugo de la justicia estadounidense por décadas.
Durante sus estancias en prisiones de México, estos reclusos contaban con redes de corrupción que les permitían acceso a armas, drogas, mujeres y dispositivostelefónicos. Según funcionarios estadounidenses y mexicanos, desde sus celdas coordinaban el envío de toneladas de heroína, fentanilo, cocaína y metanfetamina hacia EstadosUnidos, además de ordenar homicidios y secuestros.
El proceso de extradición se mantuvo en completo sigilo ante el temor de fugas, motines y posibles atentados contra los propios capos, quienes representaban riesgos de filtración de información sensible. “Nunca en la historia de nuestra agencia hemos visto la remoción de este nivel de criminales desde México”, señaló Derek Maltz, exjefe interino de la Administración de Control de Drogas (DEA).
La transferencia de los líderescriminales requirió la movilización de 2.000 efectivos de fuerzas especiales mexicanas. “Fue una misión que no podía fallar. Cualquier filtración habría encendido alarmas y disparado la violencia”, aseguró un alto funcionario mexicano al WSJ.
El nivel de secreto fue tal que los propios detenidos desconocían su destino hasta pisar territorio estadounidense. “Welcome to America!”, exclamó Maltz al recibir al primer grupo de extraditados. Los raslados se ejecutaron en dos bloques: la primera hace nueve meses y la segunda en agosto. Los prisioneros desembarcaron en ciudades como Chicago, Phoenix, San Antonio, Nueva York y Washington D.C..
Entre los extraditados sobresalen los hermanos Miguel Ángel y Omar Treviño, antiguos jefes de Los Zetas, organización responsable de una oleada de violencia. Conforme a fuentes oficiales mexicanas, los Treviño controlaban desde prisión una red de más de 600 internos y han sido vinculados al asesinato de 18 custodios penitenciarios.
Nicolás Maduro recurre a custodios cubanos y se esconde en múltiples lugares ante el temor de un ataque de Estados Unidos
El dictador chavista ha cambiado su rutina, teléfonos y lugares de descanso, y ha delegado responsabilidades clave de su protección en agentes de inteligencia de La Habana
El presidente de Venezuela, Nicolás Maduro, ha reforzado de manera significativa su seguridad personal, incluyendo el cambio de lugar donde duerme, y ha recurrido a Cuba, su principal aliado, ante la creciente amenaza de una intervención militar estadounidense en el país.
Así lo confirman varias personas cercanas al gobierno venezolano. Describen un clima de tensión y preocupación dentro del entorno íntimo del mandatario, aunque aseguran que Maduro considera que mantiene el control y que podrá superar este desafío, el más grave en sus 12 años de gobierno.
Para protegerse de un posible ataque de precisión o de una incursión de fuerzas especiales, Maduro ha cambiado repetidamente de lugar para dormir y de teléfono celular, según dichas fuentes. Estas precauciones se intensificaron desde septiembre, cuando Estados Unidos empezó a acumular buques de guerra y a atacar embarcaciones que la administración de Trump afirma que traficaban drogas desde Venezuela.
Para reducir el riesgo de ser traicionado, Maduro también ha ampliado el papel de los guardaespaldas cubanos en su equipo de seguridad personal y ha incorporado más oficiales de contrainteligencia cubanos al ejército venezolano, indicó una de las fuentes.
Sin embargo, en público, Maduro ha intentado minimizar las amenazas de Washington, mostrándose relajado y despreocupado, haciéndose presente en actos públicos sin previo aviso, bailando y publicando videos propagandísticos en TikTok.
Las siete personas cercanas al gobierno entrevistadas para este artículo pidieron el anonimato por temor a represalias o porque no estaban autorizadas a hablar con la prensa. El Ministerio de Comunicación de Venezuela, responsable de las consultas de medios, no respondió a la solicitud de comentarios sobre el artículo.
La administración Trump ha acusado a Maduro de liderar un “cártel narcoterrorista” que inunda a Estados Unidos de drogas, una narrativa que, según muchos funcionarios actuales y anteriores en Washington, busca en última instancia un cambio de régimen. Sin embargo, Trump ha combinado esas amenazas con menciones a una posible solución diplomática. Él y Maduro conversaron por teléfono el mes pasado para discutir una posible reunión.