“Francamente, no sabemos cuál será el balance final”, declaró el sheriff del condado, Robert Luna, agregando que las víctimas fueron encontradas en áreas completamente calcinadas
Los incendios forestales que azotan el condado de Los Ángeles desde el pasado martes 7 de enero dejaron un saldo de diez muertos, según informó el Departamento Médico Forense del Condado de Los Ángeles este viernes. El aumento de muertes fue notificado por dicho departamento a través de un comunicado publicado en su página web.
“Todos los casos están pendientes de identificación y notificación a los familiares más próximos. (…) La identificación puede llevar varias semanas, ya que el Departamento de Medicina Forense no puede acudir a todos los lugares de fallecimiento debido a las condiciones del incendio y a cuestiones de seguridad”, reza el texto.
Asimismo, advirtieron que los “medios tradicionales de identificación”, como las huellas dactilares y la identificación visual, “pueden no estar disponibles”, debido a que algunos cuerpos se encuentran calcinados. “Esto supondrá un tiempo mayor a la hora de identificar a los fallecidos”, ha reconocido.
“El Departamento de Médico Forense entiende lo importante que es identificar a aquellos perdidos en los incendios forestales y está trabajando diligentemente, siguiendo los protocolos de seguridad, para brindar la información a los familiares más cercanos lo antes razonablemente posible”, ha asegurado.
El primer incendio, conocido como Palisades Fire, comenzó el martes a las 10:30 de la mañana, afectando inicialmente áreas del oeste de Los Ángeles. Poco después, el Eaton Fire, localizado en Altadena, en las colinas de San Gabriel, se propagó rápidamente hasta cubrir unas 809 hectáreas.
El fuego arrasó cerca de 11.000 hectáreas y sigue avanzando mientras los equipos de emergencia intentan contenerlo.
Altas temperaturas, vientos huracanados y vegetación seca crearon un escenario peligroso, facilitando la propagación de las llamas. Las ráfagas de viento alcanzaron los 145 kilómetros por hora, complicando los trabajos de contención y permitiendo que el fuego alcanzara zonas habitadas.
Más de un centenar de brigadistas, apoyados por helicópteros y aviones cisterna, recorren las áreas devastadas para combatir las llamas y buscar posibles víctimas adicionales.
El viento azota brasas mientras un bombero lucha contra el fuego en el Bosque Nacional de los Ángeles, cerca del Monte Wilson, mientras arden los incendios forestales en la zona de Los Ángeles (REUTERS/Ringo Chiu)
Según la agencia EFE, el Servicio Meteorológico Nacional había emitido una alerta días antes por un “evento meteorológico peligroso”, señalando el riesgo extremo de incendios debido a los fuertes vientos y la sequedad ambiental.
Las autoridades señalaron que esta combinación de factores supera eventos históricos similares, como una tormenta de 2011 en Pasadena, por la ausencia de lluvias y la prolongada sequía de este año.
A raíz del fuego, miles de personas fueron evacuadas de las zonas afectadas. Las llamas destruyeron viviendas, dejaron a miles sin electricidad y alteraron significativamente la calidad del aire en el sur de California.
Miles de personas fueron evacuadas de las zonas afectadas (REUTERS/Mike Blake)
Por su parte, el científico climático de la Universidad de California en Los Ángeles, Alex Hall, explicó que el fenómeno de los vientos Santa Ana resultó determinante en este desastre.
Este fenómeno, característico del sur de California, genera vientos cálidos y secos que soplan desde el interior continental hacia la costa. Aunque suelen debilitarse en invierno, este año permanecieron activos debido a la falta de lluvias y la vegetación seca.
Por otro lado, la organización CalMatters señaló que las líneas eléctricas defectuosas y el mantenimiento inadecuado de infraestructuras pudieron influir en el origen de los incendios. Las investigaciones para determinar las causas exactas continúan en curso.
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Panamá dio un paso formal en su aspiración de ingresar al Programa de Exención de Visas (Visa Waiver Program, VWP) de Estados Unidos con la conformación del Grupo de Trabajo Interinstitucional para la Exención de Visas, liderado por el ministro de Relaciones Exteriores encargado, Carlos A. Hoyos.
Este grupo fue establecido en una reunión que reunió a representantes de diversas instituciones del Gobierno, con el objetivo de definir los requisitos técnicos, operativos y de seguridad que Panamá deberá cumplir para avanzar en el proceso de ingreso al programa estadounidense.
El encuentro marcó el inicio formal de un proceso que implica una coordinación interinstitucional intensa, con miras a fortalecer la seguridad fronteriza, la gestión migratoria y el intercambio de información.
La mesa de trabajo operará de manera conjunta con la Embajada de Estados Unidos en Panamá y representantes del Departamento de Seguridad Nacional del país norteamericano, en una etapa que se presenta como compleja y de largo plazo.
Durante la reunión, el ministro encargado Hoyos explicó que la integración del grupo responde a un esfuerzo del Estado panameño por cumplir con los estándares técnicos y operativos exigidos por el Programa de Exención de Visas, que no solo cubre aspectos migratorios, sino también seguridad, gestión documental y cooperación bilateral.
Según Hoyos, avanzar en este proceso requiere del aporte coordinado de múltiples entidades nacionales, desde migración hasta aeronáutica civil, con un enfoque de corresponsabilidad para cumplir los requisitos que establece la ley estadounidense.
El funcionario subrayó además que el programa no solo representa una posible facilidad migratoria para los ciudadanos panameños, sino una herramienta para fortalecer los vínculos sociales, académicos y empresariales entre Panamá y Estados Unidos, siempre bajo estándares elevados de seguridad y confiabilidad.
Enfatizó que la exención de visas debe verse en el marco de una visión estratégica de largo plazo, con beneficios potenciales en turismo, comercio y movilidad educativa.
El embajador de Estados Unidos en Panamá, Kevin Cabrera, presente en el encuentro, señaló que su gobierno está compartiendo información técnica y apoyo con las autoridades panameñas para avanzar en el cumplimiento de los requisitos que establece la legislación estadounidense.
Hoy comienza la edición 2026 de la Copa Libertadores con el inicio de la Primera Fase, una instancia que marca el arranque oficial del certamen más importante de clubes en Sudamérica. El primer partido tendrá lugar en La Paz, donde The Strongest recibirá a Deportivo Táchira a las 21:30 horas en el estadio Hernando Siles, con el arbitraje de Paulo Cesar Zanovelli da Silva. Este encuentro abre la serie E1 y el ganador avanzará a la siguiente ronda, en busca de un lugar en la fase de grupos.
La primera semana de acción continúa el miércoles con el duelo entre 2 de Mayo de Paraguay y Alianza Lima de Perú, seguido el jueves por el enfrentamiento entre Juventud de Las Piedras de Uruguay y Universidad Católica de Ecuador. Todos los partidos de este tramo inicial se disputarán a las 21:30 horas, y la próxima semana se jugarán los encuentros de vuelta para definir a los equipos que seguirán en carrera.
En la Fase 1 participan clubes de Bolivia, Ecuador, Perú, Paraguay, Uruguay y Venezuela, federaciones que buscan dejar su huella en el certamen desde el primer día. Argentina no cuenta con representantes en esta instancia preliminar. Los tres equipos que superen la Fase 1 se sumarán a otros 13 que ya tienen su lugar asegurado en la Fase 2, cuyos partidos se disputarán entre el 17 y el 26 de febrero.
La estructura del torneo establece que tras la Fase 2, los ocho ganadores avanzarán a la última etapa previa, la Fase 3, donde se definirán los cuatro equipos que accederán a la fase de grupos. Aquellos clubes que no logren superar la Fase 3 tendrán la oportunidad de disputar la fase de grupos de la Copa Sudamericana.
En la fase de grupos de la Libertadores competirán 32 equipos de los diez países sudamericanos, incluidos los campeones vigentes de la Libertadores y la Sudamericana, junto a los que logren avanzar desde las rondas previas. Así se pone en marcha una nueva edición del máximo torneo continental, con el sueño intacto de la “Gloria Eterna”.