La Fiscalía estadounidense ha ordenado medidas más severas contra los líderes de los cárteles
El proceso judicial contra Ismael “El Mayo” Zambada, uno de los líderes históricos del Cártel de Sinaloa, ha tomado un giro inesperado luego de que el gobierno de Estados Unidos (EEUU) restableciera la pena de muerte para delitos federales y emitiera un oficio con el objetivo de iniciar la “eliminación total de los cárteles” mexicanos.
La nueva política de la administración del presidente Donald Trump, que ha colocado a los cárteles de la droga en el centro de su estrategia de seguridad nacional, impacta directamente el caso de Zambada García, quien entre los cargos que enfrenta se encuentran los de conspiración para el tráfico de drogas, lavado de dinero y asesinato de ciudadanos estadounidenses mediante la distribución de fentanilo.
El Departamento de Justicia de EEUU ya había considerado la posibilidad de solicitar la pena de muerte para “El Mayo” Zambada, sin embargo, según información del periodista Jesús Esquivel, en una publicación de Proceso, esta opción cobra fuerza con la decisión de la procuradora general Pam Bondi de restablecer la pena capital en el ámbito federal.
Y es que con la firma de Bondi, la suspensión de la pena de muerte implementada por la administración de Joe Biden quedó sin efecto, lo que obliga a los fiscales a considerar este castigo en casos graves de crimen organizado. En este contexto, Zambada García podría convertirse en uno de los primeros líderes del narcotráfico en enfrentar la pena máxima bajo la nueva directriz.
Crecen las posibilidades de que El Mayo Zambada sea condenado a la pena de muerte. REUTERS/Jane Rosenberg
El proceso contra el capo se desarrolla en la Corte Federal del Distrito Este de Nueva York, bajo la supervisión del juez Brian Cogan, el mismo que en 2019 condenó a Joaquín “El Chapo” Guzmán a cadena perpetua. Sin embargo, a diferencia de Guzmán Loera, quien fue extraditado a EEUU bajo el acuerdo bilateral con México que impide la pena capital, Zambada García no cuenta con esa protección.
“El Mayo” fue detenido el 25 de julio de 2024 junto con Joaquín Guzmán López, uno de los hijos de El Chapo, al aterrizar en un avión privado en el Aeropuerto Municipal de Santa Teresa, Nuevo México, luego de que, según la versión del veterano capo, fuera emboscado y secuestrado.
La acusación clave en su contra que podría hacer que el capo corra el riesgo de ser ejecutado es el cargo de homicidio múltiple de ciudadanos estadounidenses por sobredosis de fentanilo.
¿Se complica negociación de El Mayo?
Antes de la reinstitución de la pena de muerte, los fiscales federales exploraban la posibilidad de que Zambada García aceptara los cargos en su contra y colaborara con el gobierno de EEUU a cambio de beneficios legales.El caso de El Mayo Zambada en EEUU se complica. Crédito: Jesús Avilés/Infobae México
En la última audiencia celebrada a principios de febrero, los fiscales informaron que estaban en negociaciones con Zambada García. Bajo este estatus, el capo del Cártel de Sinaloa habría tenido que proporcionar información sobre la red de narcotráfico en México, incluyendo los nombres de funcionarios, políticos, militares y policías vinculados con el crimen organizado.
Sin embargo, la orden de Bondi de priorizar la pena de muerte para líderes de cárteles podría complicar estos acuerdos con el abogado del capo, Frank Pérez.
El próximo 22 de abril, “El Mayoz” comparecerá nuevamente ante el juez Brian Cogan en una audiencia clave.
Mientras tanto, de acuerdo con el periodista Luis Chaparro, el cofundador del Cártel de Sinaloa, que pasó más de 50 años huyendo de la justicia, ha comenzado a dar información de los nexos que habría tenido con presidentes, expresidentes, gobernadores, exgobernadores y demás personajes, entre los que estaría mencionados Andrés Manuel López Obrador.
Mano dura a los cárteles mexicanos
Paralelamente al caso de Zambada García, el gobierno de EEUU ha intensificado su estrategia contra los cárteles mexicanos. La Fiscalía General de EEUU emitió un memorándum hace unos días en el que ordena iniciar la “eliminación total de los cárteles”, en cumplimiento de la nueva política de seguridad de Trump.Las organizaciones criminales mexicanas son señaladas como parte fundamental de la crisis de fentanilo que vive EEUU. (Infobae México/Jovani Pérez)
El documento menciona explícitamente a los principales grupos del narcotráfico, incluyendo al Cártel de Sinaloa, el Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG) y el Tren de Aragua, además de la pandilla Mara Salvatrucha (MS-13).
Entre las medidas contempladas está la posibilidad de designar a estos cárteles como organizaciones terroristas, lo que permitiría a las agencias de seguridad aplicar tácticas más agresivas contra sus líderes.
“El Departamento de Justicia debe hacer más para mitigar el daño que estos grupos criminales causan en EEUU y frenar la entrada de venenos mortales como el fentanilo”, se lee en el oficio.
Además, la Fiscalía ordenó a los fiscales federales que persigan a los líderes de los cárteles con cargos más severos, incluyendo terrorismo, crimen organizado y violaciones a la Ley de Designación de Narcotraficantes Extranjeros. También se reforzará el control sobre el tráfico de precursores químicos utilizados para la producción de drogas sintéticas.
México ha entregado a EEUU a 55 líderes de cárteles de droga en operaciones secretas durante el 2025
El operativo incluyó sigilo extremo, drones de vigilancia y sustitución de personal penitenciario. Las autoridades temían fugas, atentados y motines de último minuto
En una de las operaciones conjuntas más ambiciosas entre México y EstadosUnidos, 55 líderes de cártelesmexicanos fueron entregados este año a la justicia estadounidense en dos misiones bajo estrictas medidas de seguridad. La acción, resultado de una presión diplomática ejercida principalmente por la administración de Donald Trump, representa un golpe a las estructurascriminales y un giro en la cooperación bilateral frente al tráficodedrogas.
De acuerdo con información publicada por The Wall Street Journal (WSJ), los reos trasladados representan las cúpulas de organizaciones como Sinaloa, Jalisco Nueva Generación y Zetas. Entre los extraditados figuran nombres emblemáticos como Rafael Caro Quintero, acusado del asesinato del agente de la DEA Enrique “Kiki” Camarena en 1985 y prófugo de la justicia estadounidense por décadas.
Durante sus estancias en prisiones de México, estos reclusos contaban con redes de corrupción que les permitían acceso a armas, drogas, mujeres y dispositivostelefónicos. Según funcionarios estadounidenses y mexicanos, desde sus celdas coordinaban el envío de toneladas de heroína, fentanilo, cocaína y metanfetamina hacia EstadosUnidos, además de ordenar homicidios y secuestros.
El proceso de extradición se mantuvo en completo sigilo ante el temor de fugas, motines y posibles atentados contra los propios capos, quienes representaban riesgos de filtración de información sensible. “Nunca en la historia de nuestra agencia hemos visto la remoción de este nivel de criminales desde México”, señaló Derek Maltz, exjefe interino de la Administración de Control de Drogas (DEA).
La transferencia de los líderescriminales requirió la movilización de 2.000 efectivos de fuerzas especiales mexicanas. “Fue una misión que no podía fallar. Cualquier filtración habría encendido alarmas y disparado la violencia”, aseguró un alto funcionario mexicano al WSJ.
El nivel de secreto fue tal que los propios detenidos desconocían su destino hasta pisar territorio estadounidense. “Welcome to America!”, exclamó Maltz al recibir al primer grupo de extraditados. Los raslados se ejecutaron en dos bloques: la primera hace nueve meses y la segunda en agosto. Los prisioneros desembarcaron en ciudades como Chicago, Phoenix, San Antonio, Nueva York y Washington D.C..
Entre los extraditados sobresalen los hermanos Miguel Ángel y Omar Treviño, antiguos jefes de Los Zetas, organización responsable de una oleada de violencia. Conforme a fuentes oficiales mexicanas, los Treviño controlaban desde prisión una red de más de 600 internos y han sido vinculados al asesinato de 18 custodios penitenciarios.
Nicolás Maduro recurre a custodios cubanos y se esconde en múltiples lugares ante el temor de un ataque de Estados Unidos
El dictador chavista ha cambiado su rutina, teléfonos y lugares de descanso, y ha delegado responsabilidades clave de su protección en agentes de inteligencia de La Habana
El presidente de Venezuela, Nicolás Maduro, ha reforzado de manera significativa su seguridad personal, incluyendo el cambio de lugar donde duerme, y ha recurrido a Cuba, su principal aliado, ante la creciente amenaza de una intervención militar estadounidense en el país.
Así lo confirman varias personas cercanas al gobierno venezolano. Describen un clima de tensión y preocupación dentro del entorno íntimo del mandatario, aunque aseguran que Maduro considera que mantiene el control y que podrá superar este desafío, el más grave en sus 12 años de gobierno.
Para protegerse de un posible ataque de precisión o de una incursión de fuerzas especiales, Maduro ha cambiado repetidamente de lugar para dormir y de teléfono celular, según dichas fuentes. Estas precauciones se intensificaron desde septiembre, cuando Estados Unidos empezó a acumular buques de guerra y a atacar embarcaciones que la administración de Trump afirma que traficaban drogas desde Venezuela.
Para reducir el riesgo de ser traicionado, Maduro también ha ampliado el papel de los guardaespaldas cubanos en su equipo de seguridad personal y ha incorporado más oficiales de contrainteligencia cubanos al ejército venezolano, indicó una de las fuentes.
Sin embargo, en público, Maduro ha intentado minimizar las amenazas de Washington, mostrándose relajado y despreocupado, haciéndose presente en actos públicos sin previo aviso, bailando y publicando videos propagandísticos en TikTok.
Las siete personas cercanas al gobierno entrevistadas para este artículo pidieron el anonimato por temor a represalias o porque no estaban autorizadas a hablar con la prensa. El Ministerio de Comunicación de Venezuela, responsable de las consultas de medios, no respondió a la solicitud de comentarios sobre el artículo.
La administración Trump ha acusado a Maduro de liderar un “cártel narcoterrorista” que inunda a Estados Unidos de drogas, una narrativa que, según muchos funcionarios actuales y anteriores en Washington, busca en última instancia un cambio de régimen. Sin embargo, Trump ha combinado esas amenazas con menciones a una posible solución diplomática. Él y Maduro conversaron por teléfono el mes pasado para discutir una posible reunión.