La mujer de 26 años fue arrestada y enfrenta cargos de abuso infantil. Las autoridades investigan si estos casos están relacionadas con otros similares detectados en el verano de 2023 en el mismo centro médico
Erin Elizabeth Ann Strotman, una exenfermera de 26 años, fue arrestada y acusada de abuso infantil y lesiones malintencionadas luego de que tres bebés fueran encontrados con fracturas inexplicables en la unidad de cuidados intensivos neonatales (UCI) del Henrico Doctors’ Hospital en Richmond, Virginia. La División de Policía del Condado de Henrico informó que Strotman fue detenida el jueves 2 de enero y permanece recluida sin derecho a fianza en la cárcel regional del condado, mientras avanza la investigación.
Según los registros judiciales y declaraciones de las autoridades obtenidos por NBC News, Strotman enfrenta cargos por abuso infantil en grado de delito grave y lesiones malintencionadas, después de que se descubrieran las lesiones en los bebés en noviembre y diciembre de 2024.
A pesar de que las fracturas fueron identificadas en tres recién nacidos, la fiscal de la Commonwealth del condado de Henrico, Shannon Taylor, explicó que la acusación formal se centra únicamente en un caso específico. Taylor detalló que los hechos bajo investigación ocurrieron el 11 de noviembre de 2024 o antes, aunque reconoció que existen antecedentes similares que datan del verano de 2023, cuando cuatro bebés presentaron lesiones de naturaleza inexplicable en el mismo hospital.
Las autoridades investigan si las fracturas inexplicables de tres bebés en 2024 están relacionadas con casos similares detectados en el verano de 2023 en el mismo hospital
El Henrico Doctors’ Hospital confirmó en un comunicado que, tras descubrir las fracturas, informó de inmediato a las familias afectadas y proporcionó a las autoridades material de video captado por las cámaras de la unidad neonatal. Además, el hospital señaló que ha suspendido temporalmente la admisión de nuevos pacientes en su UCI neonatal, como medida de precaución y para garantizar la seguridad de los recién nacidos bajo su cuidado.
Strotman, residente del condado de Chesterfield, fue trasladada a la cárcel regional de Henrico, donde permanece a la espera de su comparecencia ante el tribunal. De ser encontrada culpable, podría enfrentar hasta 10 años de prisión por el cargo de abuso infantil y hasta 20 años por lesiones malintencionadas, según explicó Taylor.
Hasta el momento, el abogado de Strotman no ha respondido a las solicitudes de comentarios realizadas por diversos medios de comunicación, y ni el hospital ni las autoridades han revelado detalles adicionales sobre la naturaleza exacta de las fracturas sufridas por los bebés.
El Departamento de Profesiones de la Salud de Virginia informó que Strotman obtuvo su licencia de enfermería en mayo de 2019 y que, a pesar de su arresto, esta permanece activa. El hospital se abstuvo de proporcionar detalles sobre el tiempo que Strotman llevaba trabajando en la institución, limitándose a confirmar que ya no forma parte del personal.
Strotman fue detenida sin derecho a fianza y permanece recluida en la cárcel regional de Henrico, a la espera de su comparecencia ante el tribunal.
El Henrico Doctors’ Hospital, que atiende aproximadamente 4.500 nacimientos al año, ha implementado nuevas medidas de seguridad en la unidad de cuidados intensivos neonatales, con el objetivo de prevenir que se repitan incidentes similares. El hospital ha instalado cámaras con transmisión en vivo que permiten una vigilancia constante de la actividad en la UCI neonatal.
Además, el hospital ha reforzado sus programas de capacitación en seguridad, exigiendo que todo el personal que trabaje en esa unidad participe en cursos especializados diseñados para fortalecer los protocolos de cuidado y manejo de pacientes, de acuerdo con The New York Times.
Laura Petrosky, vicepresidenta asistente de comunicaciones estratégicas de HCA Virginia, empresa matriz del hospital, declaró que la organización está profundamente afectada por los acontecimientos. Petrosky afirmó que la institución ha brindado durante más de 30 años atención crítica y vital a bebés en Virginia Central, y aseguró que su compromiso con la comunidad y con la seguridad de los pacientes sigue siendo una prioridad absoluta. En sus palabras, la empresa está colaborando de manera estrecha con las autoridades y continuará ofreciendo apoyo tanto a los pacientes como a los empleados durante el curso de la investigación.
Por su parte, el jefe de policía de Henrico, Eric D. English, solicitó paciencia a las familias y al público en general mientras se llevan a cabo las diligencias. English subrayó que las autoridades están trabajando de manera exhaustiva para revisar cada pieza de evidencia disponible y garantizar que se haga justicia. Además, confirmó que la policía está reexaminando los casos de 2023 y 2024 como parte de una investigación más amplia, con el objetivo de esclarecer si existe algún patrón de abuso que haya pasado desapercibido en años anteriores.
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México ha entregado a EEUU a 55 líderes de cárteles de droga en operaciones secretas durante el 2025
El operativo incluyó sigilo extremo, drones de vigilancia y sustitución de personal penitenciario. Las autoridades temían fugas, atentados y motines de último minuto
En una de las operaciones conjuntas más ambiciosas entre México y EstadosUnidos, 55 líderes de cártelesmexicanos fueron entregados este año a la justicia estadounidense en dos misiones bajo estrictas medidas de seguridad. La acción, resultado de una presión diplomática ejercida principalmente por la administración de Donald Trump, representa un golpe a las estructurascriminales y un giro en la cooperación bilateral frente al tráficodedrogas.
De acuerdo con información publicada por The Wall Street Journal (WSJ), los reos trasladados representan las cúpulas de organizaciones como Sinaloa, Jalisco Nueva Generación y Zetas. Entre los extraditados figuran nombres emblemáticos como Rafael Caro Quintero, acusado del asesinato del agente de la DEA Enrique “Kiki” Camarena en 1985 y prófugo de la justicia estadounidense por décadas.
Durante sus estancias en prisiones de México, estos reclusos contaban con redes de corrupción que les permitían acceso a armas, drogas, mujeres y dispositivostelefónicos. Según funcionarios estadounidenses y mexicanos, desde sus celdas coordinaban el envío de toneladas de heroína, fentanilo, cocaína y metanfetamina hacia EstadosUnidos, además de ordenar homicidios y secuestros.
El proceso de extradición se mantuvo en completo sigilo ante el temor de fugas, motines y posibles atentados contra los propios capos, quienes representaban riesgos de filtración de información sensible. “Nunca en la historia de nuestra agencia hemos visto la remoción de este nivel de criminales desde México”, señaló Derek Maltz, exjefe interino de la Administración de Control de Drogas (DEA).
La transferencia de los líderescriminales requirió la movilización de 2.000 efectivos de fuerzas especiales mexicanas. “Fue una misión que no podía fallar. Cualquier filtración habría encendido alarmas y disparado la violencia”, aseguró un alto funcionario mexicano al WSJ.
El nivel de secreto fue tal que los propios detenidos desconocían su destino hasta pisar territorio estadounidense. “Welcome to America!”, exclamó Maltz al recibir al primer grupo de extraditados. Los raslados se ejecutaron en dos bloques: la primera hace nueve meses y la segunda en agosto. Los prisioneros desembarcaron en ciudades como Chicago, Phoenix, San Antonio, Nueva York y Washington D.C..
Entre los extraditados sobresalen los hermanos Miguel Ángel y Omar Treviño, antiguos jefes de Los Zetas, organización responsable de una oleada de violencia. Conforme a fuentes oficiales mexicanas, los Treviño controlaban desde prisión una red de más de 600 internos y han sido vinculados al asesinato de 18 custodios penitenciarios.
Nicolás Maduro recurre a custodios cubanos y se esconde en múltiples lugares ante el temor de un ataque de Estados Unidos
El dictador chavista ha cambiado su rutina, teléfonos y lugares de descanso, y ha delegado responsabilidades clave de su protección en agentes de inteligencia de La Habana
El presidente de Venezuela, Nicolás Maduro, ha reforzado de manera significativa su seguridad personal, incluyendo el cambio de lugar donde duerme, y ha recurrido a Cuba, su principal aliado, ante la creciente amenaza de una intervención militar estadounidense en el país.
Así lo confirman varias personas cercanas al gobierno venezolano. Describen un clima de tensión y preocupación dentro del entorno íntimo del mandatario, aunque aseguran que Maduro considera que mantiene el control y que podrá superar este desafío, el más grave en sus 12 años de gobierno.
Para protegerse de un posible ataque de precisión o de una incursión de fuerzas especiales, Maduro ha cambiado repetidamente de lugar para dormir y de teléfono celular, según dichas fuentes. Estas precauciones se intensificaron desde septiembre, cuando Estados Unidos empezó a acumular buques de guerra y a atacar embarcaciones que la administración de Trump afirma que traficaban drogas desde Venezuela.
Para reducir el riesgo de ser traicionado, Maduro también ha ampliado el papel de los guardaespaldas cubanos en su equipo de seguridad personal y ha incorporado más oficiales de contrainteligencia cubanos al ejército venezolano, indicó una de las fuentes.
Sin embargo, en público, Maduro ha intentado minimizar las amenazas de Washington, mostrándose relajado y despreocupado, haciéndose presente en actos públicos sin previo aviso, bailando y publicando videos propagandísticos en TikTok.
Las siete personas cercanas al gobierno entrevistadas para este artículo pidieron el anonimato por temor a represalias o porque no estaban autorizadas a hablar con la prensa. El Ministerio de Comunicación de Venezuela, responsable de las consultas de medios, no respondió a la solicitud de comentarios sobre el artículo.
La administración Trump ha acusado a Maduro de liderar un “cártel narcoterrorista” que inunda a Estados Unidos de drogas, una narrativa que, según muchos funcionarios actuales y anteriores en Washington, busca en última instancia un cambio de régimen. Sin embargo, Trump ha combinado esas amenazas con menciones a una posible solución diplomática. Él y Maduro conversaron por teléfono el mes pasado para discutir una posible reunión.