El presidente Joe Biden levantó las restricciones impuestas a Ucrania para que utilice armas suministradas por Estados Unidos contra objetivos en territorio ruso, pero solo para defender la región de Járkov, que se encuentra bajo asedio, informó el jueves un alto funcionario de la Casa Blanca.
“El presidente ha ordenado recientemente a su equipo que se asegure de que Ucrania puede utilizar armas suministradas por Estados Unidos con fines de contraataque en la región de Járkov, de modo que Ucrania pueda responder a las fuerzas rusas”, declaró el responsable bajo condición de anonimato.
Esta decisión supone un giro de 180 grados para Estados Unidos, que hasta ahora temía que esta autorización llevara a la OTAN a un conflicto directo con Rusia.
Por su parte, el Kremlin afirmó que las fuerzas ucranianas ya están usando armas de Estados Unidos para atacar a Rusia, después de que Washington autorizara a Kiev su uso contra territorio ruso limítrofe para defender la región de Járkov.
“Sabemos que, en general, ya se están utilizando armas de fabricación estadounidense para intentar efectuar ataques en territorio ruso. Y esto es una prueba bastante elocuente del alcance de la implicación de Estados Unidos en este conflicto”, declaró a la prensa el portavoz del Kremlin, Dmitri Peskov.
Europa también autoriza uso de sus armas
Las potencias occidentales mostraron su creciente apoyo, aunque sujeto a condiciones, al uso de sus armas por Ucrania para atacar objetivos en Rusia, después de que el presidente de Estados Unidos lo autorizara en el contexto de la defensa de Járkov.
Alemania autorizó a Ucrania a utilizar sus armas contra objetivos militares en Rusia para defenderse de los ataques lanzados, en particular, en la región de Járkov, anunció este viernes 31 de mayo el portavoz del jefe de gobierno, Olaf Scholz.
Ante los ataques rusos contra esa región desde “posiciones situadas en la zona fronteriza rusa inmediatamente adyacente”, Ucrania “tiene el derecho, garantizado por la legislación internacional, de defenderse contra estos ataques. Para ello, también puede utilizar las armas suministradas a este efecto (…) incluidas las que nosotros hemos entregado”, declaró en un comunicado el portavoz Steffen.
Proyectiles de artillería M795 de 155 mm se apilan durante el proceso de fabricación en la Planta de Municiones del Ejército de Scranton en Scranton, Pensilvania, el jueves 13 de abril de 2023. El Pentágono podría lograr que las armas se trasladen a Ucrania en cuestión de días si el Congreso aprueba un proyecto de ley de ayuda largamente retrasado.
Rusia ya criticó el jueves a la OTAN por lanzar “un nuevo ciclo de escalada”.
Sin embargo, el secretario general de la Alianza Atlántica, Jens Stoltenberg, restó importancia a la amenaza de escalada y afirmó que esta solo se enmarca en “los esfuerzos del presidente” ruso Vladimir Putin “para evitar que los aliados de la OTAN apoyen a Ucrania”.
Stoltenberg recordó que otros países, como Francia, ya apoyaban el uso de armas occidentales para atacar suelo ruso, y que el Reino Unido ya entregó misiles “sin ninguna restricción”.
Rusia usa armamento extranjero, según EE. UU.
Un nuevo informe del Pentágono estadounidense asegura que Rusia está usando misiles balísticos norcoreanos en la guerra de Ucrania, según el análisis de los restos de proyectiles en el terreno.
El informe publicado por la Agencia de Inteligencia de Defensa (DIA) del Pentágono confirma las acusaciones de los últimos meses negadas por Pyongyang conforme el hermético país asiático estaría suministrando armas a Moscú.
Las alegaciones estadounidenses se basan en imágenes de fuente abierta del conflicto que certifican el hallazgo en enero de restos de misiles norcoreanos de corto alcance en la región ucraniana de Járkov.
“El análisis confirma que Rusia usó misiles balísticos producidos en Corea del Norte en su guerra contra Ucrania”, afirma la DIA.
Rusia inicia ejercicio con armas nucleares tácticas en Ucrania
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Panamá dio un paso formal en su aspiración de ingresar al Programa de Exención de Visas (Visa Waiver Program, VWP) de Estados Unidos con la conformación del Grupo de Trabajo Interinstitucional para la Exención de Visas, liderado por el ministro de Relaciones Exteriores encargado, Carlos A. Hoyos.
Este grupo fue establecido en una reunión que reunió a representantes de diversas instituciones del Gobierno, con el objetivo de definir los requisitos técnicos, operativos y de seguridad que Panamá deberá cumplir para avanzar en el proceso de ingreso al programa estadounidense.
El encuentro marcó el inicio formal de un proceso que implica una coordinación interinstitucional intensa, con miras a fortalecer la seguridad fronteriza, la gestión migratoria y el intercambio de información.
La mesa de trabajo operará de manera conjunta con la Embajada de Estados Unidos en Panamá y representantes del Departamento de Seguridad Nacional del país norteamericano, en una etapa que se presenta como compleja y de largo plazo.
Durante la reunión, el ministro encargado Hoyos explicó que la integración del grupo responde a un esfuerzo del Estado panameño por cumplir con los estándares técnicos y operativos exigidos por el Programa de Exención de Visas, que no solo cubre aspectos migratorios, sino también seguridad, gestión documental y cooperación bilateral.
Según Hoyos, avanzar en este proceso requiere del aporte coordinado de múltiples entidades nacionales, desde migración hasta aeronáutica civil, con un enfoque de corresponsabilidad para cumplir los requisitos que establece la ley estadounidense.
El funcionario subrayó además que el programa no solo representa una posible facilidad migratoria para los ciudadanos panameños, sino una herramienta para fortalecer los vínculos sociales, académicos y empresariales entre Panamá y Estados Unidos, siempre bajo estándares elevados de seguridad y confiabilidad.
Enfatizó que la exención de visas debe verse en el marco de una visión estratégica de largo plazo, con beneficios potenciales en turismo, comercio y movilidad educativa.
El embajador de Estados Unidos en Panamá, Kevin Cabrera, presente en el encuentro, señaló que su gobierno está compartiendo información técnica y apoyo con las autoridades panameñas para avanzar en el cumplimiento de los requisitos que establece la legislación estadounidense.
Hoy comienza la edición 2026 de la Copa Libertadores con el inicio de la Primera Fase, una instancia que marca el arranque oficial del certamen más importante de clubes en Sudamérica. El primer partido tendrá lugar en La Paz, donde The Strongest recibirá a Deportivo Táchira a las 21:30 horas en el estadio Hernando Siles, con el arbitraje de Paulo Cesar Zanovelli da Silva. Este encuentro abre la serie E1 y el ganador avanzará a la siguiente ronda, en busca de un lugar en la fase de grupos.
La primera semana de acción continúa el miércoles con el duelo entre 2 de Mayo de Paraguay y Alianza Lima de Perú, seguido el jueves por el enfrentamiento entre Juventud de Las Piedras de Uruguay y Universidad Católica de Ecuador. Todos los partidos de este tramo inicial se disputarán a las 21:30 horas, y la próxima semana se jugarán los encuentros de vuelta para definir a los equipos que seguirán en carrera.
En la Fase 1 participan clubes de Bolivia, Ecuador, Perú, Paraguay, Uruguay y Venezuela, federaciones que buscan dejar su huella en el certamen desde el primer día. Argentina no cuenta con representantes en esta instancia preliminar. Los tres equipos que superen la Fase 1 se sumarán a otros 13 que ya tienen su lugar asegurado en la Fase 2, cuyos partidos se disputarán entre el 17 y el 26 de febrero.
La estructura del torneo establece que tras la Fase 2, los ocho ganadores avanzarán a la última etapa previa, la Fase 3, donde se definirán los cuatro equipos que accederán a la fase de grupos. Aquellos clubes que no logren superar la Fase 3 tendrán la oportunidad de disputar la fase de grupos de la Copa Sudamericana.
En la fase de grupos de la Libertadores competirán 32 equipos de los diez países sudamericanos, incluidos los campeones vigentes de la Libertadores y la Sudamericana, junto a los que logren avanzar desde las rondas previas. Así se pone en marcha una nueva edición del máximo torneo continental, con el sueño intacto de la “Gloria Eterna”.