La lujosa propiedad ubicado en el municipio de Chía perteneció al narcotraficante Juan Camilo Zapata
El presidente Gustavo Petro anunció en sus redes sociales la decisión de entregar el Castillo Marroquín a la Universidad Pedagógica. El mandatario argumentó que la propiedad representaba una impostura de una “élite corrupta y esclavista”, y que el Gobierno nacional buscaba destinarlo a la educación de futuros maestros y maestras.
El lujoso castillo ubicado en el municipio de Chía (Cundinamarca) perteneció a Juan Camilo Zapata Vásquez, narcotraficante cercano a Pablo Escobar y amigo de Gonzalo Rodríguez Gacha, alias el Mexicano. Manejaba el tráfico de cocaína en todo el centro del país.
El castillo de estilo medieval, erigido hacia finales del siglo XIX por Lorenzo Marroquín Osorio, descendiente del expresidente José Manuel Marroquín, es una obra arquitectónica encargada en 1898 al afamado arquitecto francés Gastón Lelarge. Este proyecto, que contó con la valiosa colaboración de maestros de obra locales, Julián Lombana y Demetrio Chávez, expandiéndose sobre un terreno de 61 hectáreas, ha presenciado numerosos acontecimientos históricos.
Con el cambio de manos de la propiedad, los sucesivos propietarios enfrentaron dificultades que llevaron al castillo a un estado de abandono. Esta edificación ha servido diversos propósitos a lo largo de los años, desde cabaret hasta hospital psiquiátrico, hasta su adquisición en 1952 por parte del médico y escritor Roberto Restrepo, quien se dedicó a su restauración íntegra.
Perteneció al narcotraficante Juan Camilo Zapata – crédito castillomarroquin/Instagram
En la década de los setenta, el empresario petrolero Guillermo Villasmil se hizo cargo del castillo, implementando numerosas mejoras como la construcción de una piscina y la adecuación de estancias para huéspedes distinguidos. Más adelante, el castillo encontró en Juan Diego Silva Medina a un propietario comprometido con la devolución de su esplendor original, labor en la que contó con el apoyo del arquitecto Francisco Restrepo.
Fue así como en 1988, Juan Camilo Zapata pagaría cinco mil millones de pesos para quedarse con el Castillo Marroquín. De acuerdo con el teniente coronel de ese momento, Armando Ordóñez Santacruz, quien comandó el allanamiento del Castillo en 1989, relató que ese lugar era un centro de operaciones del narcotráfico.
También se comprobó que varios empleados de la lujosa propiedad o exgerentes de la empresa Inversiones Zapata Vásquez Ltda., de propiedad del capo, fueron asesinados y desaparecidos entre 1988 y 1989. Entre ellos se encontraron a: Jaime Laverde, Alejandro Mejía, Carlos Cárdenas, Ernesto Vélez y Jorge Darío Correa. Por su lado, otra de sus exempleadas, Ana Isabel Barrientos denunció que fue secuestrada por su entonces patrón.
¿Quién era Juan Camilo Zapata?
Oriundo del municipio de Campamento (Antioquia). Era conocido como alias Darío , integrante del Cartel de Bogotá y vinculado como enlace del Cartel de Medellín. Fue uno de los principales gestores de secuestros cuando inició la guerra de carteles en el país.
Juan Camilo Zapata, alias Darío , integrante del Cartel de Bogotá y vinculado como enlace del Cartel de Medellín – crédito Google Maps
Según con las autoridades, Juan Camilo se dedicaba a la cría de caballos y, como aficionado, había participado en ferias nacionales e internacionales.
Su muerte llegó luego de ua persecución al cartel de Medellín en esa época. Zapata Vásquez se escondió en la finca La Florida de Copacabana (Antioquia), allí llegó la Policía para detenerlo el 26 de noviembre de 1993. Después de un cruce de disparos con sus escoltas, perdió la vida.
En 2001, la Fiscalía General de la Nación intensificó sus esfuerzos por investigar el origen del considerable patrimonio ilícito asociado a Zapata Vásquez. Cuatro años más tarde, como resultado de estas investigaciones, se procedió al embargo y secuestro de los bienes, a pesar de que la defensa de la familia Zapata Vásquez sostuviera la legalidad de tales activos.
En el 2005, la Policía ocupó una discoteca con forma de castillo y otras 62 propiedades de los herederos de Camilo Zapata Vásquez. Los bienes avaluados en 30.000 millones de pesos (unos 12,8 millones de dólares).
El castillo Marroquín está ubicado en los terrenos de la Hacienda El Castillo en el sector de La Caro, municipio de Chía – crédito Google Maps
Entre otros inmuebles incautados incluyeron viviendas, terrenos, propiedades rurales y criaderos, fueron todos adquiridos al contado, sin la mediación de créditos bancarios, evidenciando las grandes sumas de dinero involucradas.
Pese a las numerosas evidencias presentadas por la Policía que lo vinculaban con actividades mafiosas, Zapata Vásquez nunca había sido condenado por tales acusaciones. No obstante, la disputa se resolvió definitivamente en marzo de 2021 cuando el Tribunal de Bogotá emitió un fallo, basándose en un exhaustivo documento de 84 páginas que demostraba el enriquecimiento ilícito. Los múltiples recursos de amparo presentados por la familia ante la Corte Suprema resultaron infructuosos.
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México ha entregado a EEUU a 55 líderes de cárteles de droga en operaciones secretas durante el 2025
El operativo incluyó sigilo extremo, drones de vigilancia y sustitución de personal penitenciario. Las autoridades temían fugas, atentados y motines de último minuto
En una de las operaciones conjuntas más ambiciosas entre México y EstadosUnidos, 55 líderes de cártelesmexicanos fueron entregados este año a la justicia estadounidense en dos misiones bajo estrictas medidas de seguridad. La acción, resultado de una presión diplomática ejercida principalmente por la administración de Donald Trump, representa un golpe a las estructurascriminales y un giro en la cooperación bilateral frente al tráficodedrogas.
De acuerdo con información publicada por The Wall Street Journal (WSJ), los reos trasladados representan las cúpulas de organizaciones como Sinaloa, Jalisco Nueva Generación y Zetas. Entre los extraditados figuran nombres emblemáticos como Rafael Caro Quintero, acusado del asesinato del agente de la DEA Enrique “Kiki” Camarena en 1985 y prófugo de la justicia estadounidense por décadas.
Durante sus estancias en prisiones de México, estos reclusos contaban con redes de corrupción que les permitían acceso a armas, drogas, mujeres y dispositivostelefónicos. Según funcionarios estadounidenses y mexicanos, desde sus celdas coordinaban el envío de toneladas de heroína, fentanilo, cocaína y metanfetamina hacia EstadosUnidos, además de ordenar homicidios y secuestros.
El proceso de extradición se mantuvo en completo sigilo ante el temor de fugas, motines y posibles atentados contra los propios capos, quienes representaban riesgos de filtración de información sensible. “Nunca en la historia de nuestra agencia hemos visto la remoción de este nivel de criminales desde México”, señaló Derek Maltz, exjefe interino de la Administración de Control de Drogas (DEA).
La transferencia de los líderescriminales requirió la movilización de 2.000 efectivos de fuerzas especiales mexicanas. “Fue una misión que no podía fallar. Cualquier filtración habría encendido alarmas y disparado la violencia”, aseguró un alto funcionario mexicano al WSJ.
El nivel de secreto fue tal que los propios detenidos desconocían su destino hasta pisar territorio estadounidense. “Welcome to America!”, exclamó Maltz al recibir al primer grupo de extraditados. Los raslados se ejecutaron en dos bloques: la primera hace nueve meses y la segunda en agosto. Los prisioneros desembarcaron en ciudades como Chicago, Phoenix, San Antonio, Nueva York y Washington D.C..
Entre los extraditados sobresalen los hermanos Miguel Ángel y Omar Treviño, antiguos jefes de Los Zetas, organización responsable de una oleada de violencia. Conforme a fuentes oficiales mexicanas, los Treviño controlaban desde prisión una red de más de 600 internos y han sido vinculados al asesinato de 18 custodios penitenciarios.
Nicolás Maduro recurre a custodios cubanos y se esconde en múltiples lugares ante el temor de un ataque de Estados Unidos
El dictador chavista ha cambiado su rutina, teléfonos y lugares de descanso, y ha delegado responsabilidades clave de su protección en agentes de inteligencia de La Habana
El presidente de Venezuela, Nicolás Maduro, ha reforzado de manera significativa su seguridad personal, incluyendo el cambio de lugar donde duerme, y ha recurrido a Cuba, su principal aliado, ante la creciente amenaza de una intervención militar estadounidense en el país.
Así lo confirman varias personas cercanas al gobierno venezolano. Describen un clima de tensión y preocupación dentro del entorno íntimo del mandatario, aunque aseguran que Maduro considera que mantiene el control y que podrá superar este desafío, el más grave en sus 12 años de gobierno.
Para protegerse de un posible ataque de precisión o de una incursión de fuerzas especiales, Maduro ha cambiado repetidamente de lugar para dormir y de teléfono celular, según dichas fuentes. Estas precauciones se intensificaron desde septiembre, cuando Estados Unidos empezó a acumular buques de guerra y a atacar embarcaciones que la administración de Trump afirma que traficaban drogas desde Venezuela.
Para reducir el riesgo de ser traicionado, Maduro también ha ampliado el papel de los guardaespaldas cubanos en su equipo de seguridad personal y ha incorporado más oficiales de contrainteligencia cubanos al ejército venezolano, indicó una de las fuentes.
Sin embargo, en público, Maduro ha intentado minimizar las amenazas de Washington, mostrándose relajado y despreocupado, haciéndose presente en actos públicos sin previo aviso, bailando y publicando videos propagandísticos en TikTok.
Las siete personas cercanas al gobierno entrevistadas para este artículo pidieron el anonimato por temor a represalias o porque no estaban autorizadas a hablar con la prensa. El Ministerio de Comunicación de Venezuela, responsable de las consultas de medios, no respondió a la solicitud de comentarios sobre el artículo.
La administración Trump ha acusado a Maduro de liderar un “cártel narcoterrorista” que inunda a Estados Unidos de drogas, una narrativa que, según muchos funcionarios actuales y anteriores en Washington, busca en última instancia un cambio de régimen. Sin embargo, Trump ha combinado esas amenazas con menciones a una posible solución diplomática. Él y Maduro conversaron por teléfono el mes pasado para discutir una posible reunión.