Recientemente, la Nasa dio a conocer avances significativos en el estudio de las erupciones solares, fenómenos que consisten en poderosas explosiones de luz en la superficie del Sol.
Estas erupciones pueden liberar ráfagas de partículas cargadas que tienen el potencial de afectar gravemente a la Tierra, dañando satélites, sistemas de comunicación y, en casos extremos, nuestras redes eléctricas. La investigación en curso busca mejorar la predicción de estos eventos y mitigar sus impactos.
Nuevas señales de advertencia a través del Observatorio de Dinámica Solar
Durante décadas, la ciencia ha intentado predecir las erupciones solares sin éxito certero. Sin embargo, los científicos de la Nasa han logrado identificar señales que podrían ayudar a anticipar estos eventos.
Utilizando el Observatorio de Dinámica Solar (SDO), un equipo dirigido por Emily Mason, heliofísica de Predictive Sciences Inc., descubrió que los bucles coronales del Sol, estructuras en forma de arco en la atmósfera solar, muestran patrones de comportamiento que podrían predecir una erupción solar inminente.
¿Qué son los bucles coronales y cómo alertan sobre erupciones solares?
Los bucles coronales son estructuras magnéticas que emergen de las regiones activas del Sol. Estos bucles se forman donde la actividad magnética del Sol es más intensa, y es precisamente en estas áreas donde se originan las erupciones solares.
Un fenómeno solar podría interrumpir las comunicaciones y dañar satélites, según la Nasa.
El equipo de la NASA observó que, en las horas previas a una erupción, los bucles coronales sobre las zonas activas del Sol presentan un patrón de brillo irregular en la luz ultravioleta extrema, lo que indica un comportamiento errático que precede a la liberación de energía solar.
Una predicción más precisa: anticipando erupciones con hasta seis horas de antelación
El hallazgo más relevante de este estudio es la capacidad de predecir las erupciones solares con hasta seis horas de antelación, con una precisión del 60 al 80 por ciento.
Según los científicos, las fluctuaciones en el brillo de los bucles coronales ofrecen una advertencia temprana de la actividad solar, mucho más confiable que los métodos anteriores que analizaban los campos magnéticos del Sol o intentaban encontrar patrones consistentes en las estructuras solares.
La Nasa anticipa una erupción solar que podría afectar la tecnología en la Tierra.
“Descubrimos que buscar períodos de comportamiento ‘caótico’ en la emisión del bucle coronal, en lugar de tendencias específicas, proporciona una métrica mucho más consistente y también puede correlacionarse con la intensidad de una erupción”, explicó Kara Kniezewski, estudiante de posgrado en el Instituto de Tecnología de la Fuerza Aérea y miembro del equipo de investigación.
Aplicaciones prácticas para la protección de la tecnología y los astronautas
Los avances en la predicción de erupciones solares no solo tienen implicaciones para la investigación espacial, sino también para la protección de infraestructuras críticas en la Tierra.
Las radiaciones solares pueden interferir con satélites de comunicación, GPS y redes eléctricas, lo que genera riesgos para la tecnología que depende de estos sistemas.
“Estas señales de advertencia podrían ayudar a la Nasa y a otras partes interesadas a proteger a los astronautas, así como a la tecnología, tanto en el espacio como en la Tierra, del clima espacial peligroso” señala el comunicado de la Nasa.
A largo plazo, los científicos esperan implementar sistemas automatizados que puedan detectar variaciones en el brillo de los bucles coronales en tiempo real y emitir alertas para reducir los daños potenciales.
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Hubble cumple 200.000 órbitas y busca la reaparición de una supernova
El telescopio alcanzó un nuevo hito mientras observa un cúmulo de galaxias que podría mostrar de nuevo la supernova Athena y ayudar a medir la expansión del universo.
El telescopio espacial Hubble completó su órbita número 200.000 alrededor de la Tierra el 19 de septiembre de 2026. La NASA informó el 23 de septiembre que el observatorio ha recorrido más de 5.000 millones de millas durante sus 36 años de operación y ha realizado más de 1,7 millones de observaciones.
El hito llegó mientras el Hubble seguía una investigación sobre la expansión del universo. Una de sus observaciones se centró en MACS J0417, un cúmulo de galaxias cuya gravedad desvía y amplifica la luz que llega desde objetos situados más allá. Ese efecto, llamado lente gravitacional, permite a los astrónomos estudiar fenómenos distantes que de otro modo serían más difíciles de observar.
La espera de una supernova
Los científicos vigilan la posible reaparición de Athena, una supernova detectada por el telescopio James Webb en 2025. La luz de una misma explosión puede recorrer trayectorias distintas alrededor del cúmulo y llegar a la Tierra en momentos separados. Según la NASA, la nueva aparición podría producirse entre ahora y comienzos de marzo de 2027; se trata de una predicción, no de un evento ya confirmado.
Si los equipos logran registrar cuándo reaparece, podrán estudiar mejor la distribución de masa de MACS J0417 y afinar mediciones relacionadas con la velocidad de expansión del universo. Hubble aporta observaciones en luz visible y ultravioleta que complementan las capacidades de Webb.
El aniversario orbital muestra por qué regresar una y otra vez a la misma región del cielo puede ser tan valioso como descubrir una nueva: algunos cambios astronómicos solo se revelan con años de seguimiento.
Imagen: NASA, ESA, STScI, M. Pascale (UCLA); procesamiento: J. DePasquale (STScI). Fuente e imagen original.
Una combinación de arte y exploración espacial marca la actualidad internacional. En Francia fue anunciada la próxima subasta de “Iris”, una obra del reconocido pintor impresionista Claude Monet, cuyo valor de salida ha sido estimado en aproximadamente 30 millones de euros.
La pintura forma parte del legado artístico de uno de los principales exponentes del impresionismo y vuelve a situarse en el centro de la atención del mercado internacional del arte.
Al mismo tiempo, instituciones espaciales pusieron a disposición del público archivos interactivos relacionados con la cápsula Orion, utilizada por la NASA en sus misiones de exploración lunar.
Entre los materiales divulgados se encuentran grabaciones que permiten al público conocer cómo sonaba el interior de la nave durante diferentes etapas de la misión, incluyendo el proceso previo a su reentrada en la atmósfera terrestre.
Dos mundos aparentemente distintos —el impresionismo y la exploración espacial— coinciden así en una misma jornada informativa.