Logró el título en una competencia en Italia. Es el 2do ajedrecista en el ámbito local en alcanzar la hazaña. Trabaja solo, no tiene entrenador
El ajedrez argentino sigue disfrutando de las mieles del éxito y las hazañas de una nueva oleada de jóvenes prodigios. Ahora es el turno de Ilan Schnaider, un niño del barrio de Palermo, egresado de la escuela primaria Martin Buber e hincha del club Boca Juniors, que, a los 13 años y seis meses, acaba de consagrarse en maestro internacional tras una brillante labor en el torneo de Maestros Bella Italia, que se llevó a cabo en Lignano Sabbiadoro, una pequeña localidad en la provincia de Udine. Ilan finalizó escolta, con 6,5 puntos sobre 9 posibles -producto de seis victorias, un empate y dos derrotas- y a sólo media unidad del ganador, el maestro moldavo Ilia Martinovici.
“Estoy muy contento, se trata de un sueño que me acompaña desde hace bastante. Este año me lo propuse como objetivo, hasta colgué un cartel en mi cuarto con este sueño, ¡Y hoy lo cumplí!”, contó desbordado de felicidad el flamante maestro internacional a Infobae mientras completaba en compañía de su papá el viaje en tren a Trieste donde allí lo espera un nuevo desafío.
“Esta es la primera vez que hago una gira en el exterior, jugando con gente dura. Con mi familia lo planificamos con el objetivo de subir el Elo (sistema de puntuación en el ajedrez), ganar experiencia y lograr el título de maestro internacional”, dijo Ilan, estudiante de 1er año del Sistema de Educación a Distancia del Ejército Argentino (SEADEA). Y completó: “Hace 20 días que junto a mi papá salimos de Buenos Aires y obvio que extraño a mi mamá y a mi hermanita. Pero el esfuerzo valió la pena, se consiguió lo planificado y ahora lo que logre en Trieste servirá para sumar más todavía. Tal vez algo de Elo o una norma de gran maestro (risas)”.
De esta manera, Schnaider se convirtió en el segundo ajedrecista más joven en el ámbito vernáculo en alcanzar tamaña conquista. El niño Faustino Oro (logró la plusmarca mundial a los 10 años y 8 meses) y Schnaider (a los 13 y 6 meses); ambos en 2024. Antes habían sobresalido, Pablo Acosta (en 2014, a los 14 años y 9 meses), Alan Pichot (en 2013, a los 15 años y 2 meses), Sebastián Iermito (en 2008, 15 años y 4 meses), Federico Pérez Ponsa (en 2009, 15 años y 7 meses), y Joaquín Fiorito (en 2023, 15 años y 10 meses). Próximamente la Federación Internacional de Ajedrez (FIDE, según sus siglas francesas) homologará el flamante título conquistado por el niño argentino que, entre otros requisitos, cumplió también con la exigencia reglamentaria de los 2400 puntos de Elo (el sistema de puntuación en el ranking del ajedrez).
A los 13 años y seis meses logró el segundo mejor registro histórico del país
Para la conquista del título de maestro internacional, la FIDE exige a sus jugadores la obtención de tres normas (performances) en determinadas competencias. Ilan, socio y representante del Círculo de Ajedrez Torre Blanca, contaba con dos normas luego de sus destacadas actuaciones en 2023, en el Campeonato Panamericano Sub 20 en Brasil (compitió con 12 años y finalizó 3°), y en abril de este año, ganó el torneo ITT que organizaron conjuntamente los círculos de ajedrez: Torre Blanca y Villa del Parque.
En su labor en el torneo italiano, Ilan Schnaider derrotó a dos grandes maestros, a los ecuatorianos Carla Heredia y Carlos Matamoros,al maestro internacional indio Kundu Kaustuv, a dos maestros Fide;el ucranio Oleksii Kalosha y el danés Paulius Meskenas, y sumó un empate con el maestro internacional islandés Aleksandr Domalchuk Jonasson. Sufrió dos derrotas ante los grandes maestros Artem Omelja (Ucrania) y Azer Mirzoev (Azerbaiyán).
“Acá en Lignano empecé bien el torneo con 4 victorias y un empate, pero después, en la 6ª y 7ª rueda forcé dos partidas y acabé perdiendo. Eso me obligó a ganar las dos últimas. Gané la 8ª y me jugaba todo en la siguiente. Es verdad que estaba muy nervioso (risas) pero lo di todo, salí a ganar y le gané bien al maestro Matamoros”, contó Ilan, el hijo de Ram y Carolina, y hermano mayor de Dana.
Si algo hace aún más grande la hazaña conseguida por el joven prodigio, que aprendió a pulir los rudimentos del juego hace sólo ocho años, es su dedicación, constancia y resiliencia. Ante la falta de apoyo para su carrera decidió trabajar solo. No tiene entrenador y se volvió autodidacta.
«Yo no tengo auspiciantes en mi carrera; todo es fruto del esfuerzo que hace mi familia»
“Yo no tengo auspiciantes en mi carrera; todo es fruto del esfuerzo que hace mi familia. Además, y no sé bien por qué problema la Federación Argentina no tiene disponible un gran maestro para que se ocupe de mi entrenamiento. Esto me obligó a ser autodidacta. Entreno solo”, dijo Ilan Schnaider.
— ¿Te molesta esta situación?
— Y… un poco. Es que mientras estoy aquí en Italia, ya en dos ocasiones me ofrecieron la posibilidad de contar con una ayuda económica y un equipo de entrenadores, si estaba dispuesto al cambio de Federación. Quisieron convencernos. Pero con mi papá no lo dudamos. Queremos seguir con Argentina porque en definitiva yo soy nacido en Argentina.
— ¿Y cómo te preparaste para esta gira?
— Bueno tengo ya una rutina de entrenamiento que consiste en muchos ejercicios de táctica. Y ahora aquí en Italia, solamente mirando previamente las partidas del rival que me toca a la jornada siguiente, y así buscando los puntos fuertes y débiles de su juego.
Es verdad que, para este momento de su carrera, el joven prodigio Ilan podrá continuar con este sistema de autoperfeccionamiento, pero para el siguiente salto su enfrentamiento con jugadores más experimentados e incluso la conquista del título de gran maestro, él debería contar con uno o dos entrenadores a su lado.
— ¿Y cuál es el próximo sueño?
— No es un sueño porque ya se hizo realidad. Me invitaron a jugar el campeonato Mundial de Ajedrez de partidas rápidas y blitz, en Nueva York, en la última semana del año. Eso sí que va a estar bueno. Voy a tener la posibilidad de estar en la misma sala con los mejores jugadores del mundo. Va a ser increíble.
— ¿Y quedan más sueños?
— Obvio… Ojalá algún día pueda estar representando a la Argentina en una olimpíada. No estaría mal que en ese equipo estuviéramos Faustino (Oro) y Joaquín y Francisco (Fiorito). Sería divertido. Por eso prefiero seguir soñando. Porque yo también quiero ser campeón mundial
Ilan Schnaider, 13 años, otro niño prodigio surgido de la cantera argentina. Ajedrecista y soñador. No se rinde.
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Hoy comienza la edición 2026 de la Copa Libertadores con el inicio de la Primera Fase, una instancia que marca el arranque oficial del certamen más importante de clubes en Sudamérica. El primer partido tendrá lugar en La Paz, donde The Strongest recibirá a Deportivo Táchira a las 21:30 horas en el estadio Hernando Siles, con el arbitraje de Paulo Cesar Zanovelli da Silva. Este encuentro abre la serie E1 y el ganador avanzará a la siguiente ronda, en busca de un lugar en la fase de grupos.
La primera semana de acción continúa el miércoles con el duelo entre 2 de Mayo de Paraguay y Alianza Lima de Perú, seguido el jueves por el enfrentamiento entre Juventud de Las Piedras de Uruguay y Universidad Católica de Ecuador. Todos los partidos de este tramo inicial se disputarán a las 21:30 horas, y la próxima semana se jugarán los encuentros de vuelta para definir a los equipos que seguirán en carrera.
En la Fase 1 participan clubes de Bolivia, Ecuador, Perú, Paraguay, Uruguay y Venezuela, federaciones que buscan dejar su huella en el certamen desde el primer día. Argentina no cuenta con representantes en esta instancia preliminar. Los tres equipos que superen la Fase 1 se sumarán a otros 13 que ya tienen su lugar asegurado en la Fase 2, cuyos partidos se disputarán entre el 17 y el 26 de febrero.
La estructura del torneo establece que tras la Fase 2, los ocho ganadores avanzarán a la última etapa previa, la Fase 3, donde se definirán los cuatro equipos que accederán a la fase de grupos. Aquellos clubes que no logren superar la Fase 3 tendrán la oportunidad de disputar la fase de grupos de la Copa Sudamericana.
En la fase de grupos de la Libertadores competirán 32 equipos de los diez países sudamericanos, incluidos los campeones vigentes de la Libertadores y la Sudamericana, junto a los que logren avanzar desde las rondas previas. Así se pone en marcha una nueva edición del máximo torneo continental, con el sueño intacto de la “Gloria Eterna”.
La Selección Colombia vive un momento que marca época. En cuestión de días, el fútbol cafetero volvió a demostrar que su talento no es circunstancial, sino estructural, sólido y en crecimiento. Dos victorias recientes —la de la mayor ante México (4-0) y la de la Sub-20 frente a España (3-2) en el Mundial de la categoría— confirman que Colombia tiene presente, identidad y, sobre todo, futuro.
El golpe de autoridad en Arlington
El contundente 4-0 ante México en amistoso FIFA fue mucho más que una victoria. Fue una exhibición de jerarquía, táctica y madurez. Un partido donde el conjunto colombiano impuso ritmo, controló los tiempos y desnudó las carencias de un rival que llegó al encuentro con exceso de confianza.
Durante los días previos, buena parte de la prensa mexicana había minimizado la importancia del duelo y subestimado a Colombia, considerando que el “Tri” no enfrentaba a un rival de peso. Pero el resultado terminó siendo un golpe de realidad al ego mediático mexicano, que ignoró un hecho innegable: Colombia atraviesa uno de los mejores momentos de su historia reciente, habiendo vencido en el último año a potencias como España, Alemania, Brasil y Argentina.
El equipo dirigido por Néstor Lorenzo no solo está clasificado al Mundial de Estados Unidos 2026, sino que terminó tercero en las Eliminatorias Sudamericanas, con un rendimiento que respalda la coherencia de su proceso.
En el terreno de juego, nombres como Luis Díaz, James Rodríguez, Jefferson Lerma, Richard Ríos y, muy especialmente, Daniel Muñoz —quien hoy es considerado por muchos analistas internacionales como el mejor lateral derecho del mundo—, simbolizan la madurez futbolística de una generación que combina talento con disciplina, identidad y compromiso.
La Sub-20, espejo del futuro
Al mismo tiempo, el triunfo 3-2 sobre España en el Mundial Sub-20 elevó aún más el ánimo nacional. Un partido épico, cargado de intensidad y carácter, que tuvo como figura estelar a Neiser Villarreal, autor de los tres goles que sellaron el pase de Colombia a las semifinales, donde enfrentará a la poderosa Argentina.
El talento emergente de jugadores como Rentería, Barrera y Cachimbo demuestra que el proceso formativo del fútbol colombiano está dando frutos de altísima calidad. Esta generación juvenil no solo representa el futuro: es el reflejo de una mentalidad nueva, más competitiva y más ambiciosa.
Colombia, potencia silenciosa
En una era donde los reflectores suelen apuntar a las grandes potencias tradicionales, Colombia se ha ganado respeto en silencio. Su fútbol ya no es solo vistoso o técnico: es estratégico, maduro y eficaz. La victoria ante México y la clasificación de la Sub-20 son más que resultados; son una declaración de identidad.
El país cafetero combina experiencia, juventud y convicción. Y mientras algunos aún la miran por encima del hombro, Colombia sigue sumando triunfos, mostrando evolución y consolidándose como una de las selecciones más completas y consistentes del continente. En un panorama global cada vez más competitivo,aunque hay que continuar con los pies en la tierra , pensando en que los títulos se ganan partido tras partido , pero esta actualidad nos dice que Colombia no solo sueña: ya está lista para hacer historia.