La investigación de la Fiscalía por el asesinato del esmeraldero Juan Sebastián Aguilar, conocido como Pedro Aguilar o Pedro Pechuga, avanza y las hipótesis que salieron, con los hallazgos del proceso, empiezan a evaporar la cinematográfica escena de un supuesto francotirador como autor del crimen.
Además, resultó bastante particular para los investigadores que la esposa del esmeraldero, en los actos urgentes, posteriores al crimen, se negó a entregar declaraciones sobre los hechos, particularmente porque era ella quien estaba en la casa cuando el supuesto francotirador atacó al esmeraldero.
La declaración de la mujer, como testigo presencial de los hechos, resultaba fundamental para avanzar en la investigación; sin embargo, la Fiscalía tuvo que avanzar sin el testimonio y recurrir a otros actos de investigación que, por ahora, abrieron nuevos escenarios para indagar, empezando por descartar al francotirador.
Para los investigadores es bastante complejo que las víctimas no colaboren con administración de justicia, con los testimonios de quienes estuvieron en la casa del esmeraldero el día y la hora de su asesinato, y que podrían generar el esclarecimiento de los hechos. Sin embargo, la negativa resultó generalizada en los propios testigos.
El Cuerpo Técnico de Investigaciones (CTI) de la Fiscalía encontró en los alrededores del conjunto residencial lo que sería una especie de colchoneta militar y un improvisado trípode de madera que dibujaba en el sitio una escena de película con una persona que, aparentemente, permaneció por varias horas mientras encontraba, de acuerdo con esa versión, el momento más oportuno para atacar.
Sin embargo, los resultados de criminalística, en especial de balística forense, advierten en escenarios completamente distintos a la idea del francotirador y anticipan que el responsable de asesinar al esmeraldero estaría mucho más cerca que el francotirador que supuestamente se ubicó en una zona boscosa cerca de la vivienda.
Sería esta la razón para entender que los peritajes forenses, los estudios de necropsia al cuerpo del esmeraldero, se convierten en el elemento de prueba más importante en el curso de las investigaciones y que podrían descifrar lo que realmente ocurrió en el conjunto residencial y cuando la víctima se despedía de un sacerdote que ofreció una misa en la casa
Algunas versiones extraoficiales anticipan que los responsables de perpetrar el asesinato trataron de sellar todos los cabos, amenazando a los testigos, advirtiendo que no podían hablar con la Fiscalía, a riesgo de sufrir la misma tragedia del esmeraldero. Allí estaría la razón para no entregar declaraciones.
Los resultados forenses permitirán avanzar en la investigación. / Semana
La Fiscalía espera avanzar en la investigación y entregar un resultado respecto del tipo de arma que se usó, y corroborar la versión de un supuesto francotirador o, al contrario, descartar esa idea mientras toma fuerza la hipótesis de un enemigo interno en la seguridad de esmeraldero.
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México ha entregado a EEUU a 55 líderes de cárteles de droga en operaciones secretas durante el 2025
El operativo incluyó sigilo extremo, drones de vigilancia y sustitución de personal penitenciario. Las autoridades temían fugas, atentados y motines de último minuto
En una de las operaciones conjuntas más ambiciosas entre México y EstadosUnidos, 55 líderes de cártelesmexicanos fueron entregados este año a la justicia estadounidense en dos misiones bajo estrictas medidas de seguridad. La acción, resultado de una presión diplomática ejercida principalmente por la administración de Donald Trump, representa un golpe a las estructurascriminales y un giro en la cooperación bilateral frente al tráficodedrogas.
De acuerdo con información publicada por The Wall Street Journal (WSJ), los reos trasladados representan las cúpulas de organizaciones como Sinaloa, Jalisco Nueva Generación y Zetas. Entre los extraditados figuran nombres emblemáticos como Rafael Caro Quintero, acusado del asesinato del agente de la DEA Enrique “Kiki” Camarena en 1985 y prófugo de la justicia estadounidense por décadas.
Durante sus estancias en prisiones de México, estos reclusos contaban con redes de corrupción que les permitían acceso a armas, drogas, mujeres y dispositivostelefónicos. Según funcionarios estadounidenses y mexicanos, desde sus celdas coordinaban el envío de toneladas de heroína, fentanilo, cocaína y metanfetamina hacia EstadosUnidos, además de ordenar homicidios y secuestros.
El proceso de extradición se mantuvo en completo sigilo ante el temor de fugas, motines y posibles atentados contra los propios capos, quienes representaban riesgos de filtración de información sensible. “Nunca en la historia de nuestra agencia hemos visto la remoción de este nivel de criminales desde México”, señaló Derek Maltz, exjefe interino de la Administración de Control de Drogas (DEA).
La transferencia de los líderescriminales requirió la movilización de 2.000 efectivos de fuerzas especiales mexicanas. “Fue una misión que no podía fallar. Cualquier filtración habría encendido alarmas y disparado la violencia”, aseguró un alto funcionario mexicano al WSJ.
El nivel de secreto fue tal que los propios detenidos desconocían su destino hasta pisar territorio estadounidense. “Welcome to America!”, exclamó Maltz al recibir al primer grupo de extraditados. Los raslados se ejecutaron en dos bloques: la primera hace nueve meses y la segunda en agosto. Los prisioneros desembarcaron en ciudades como Chicago, Phoenix, San Antonio, Nueva York y Washington D.C..
Entre los extraditados sobresalen los hermanos Miguel Ángel y Omar Treviño, antiguos jefes de Los Zetas, organización responsable de una oleada de violencia. Conforme a fuentes oficiales mexicanas, los Treviño controlaban desde prisión una red de más de 600 internos y han sido vinculados al asesinato de 18 custodios penitenciarios.
Nicolás Maduro recurre a custodios cubanos y se esconde en múltiples lugares ante el temor de un ataque de Estados Unidos
El dictador chavista ha cambiado su rutina, teléfonos y lugares de descanso, y ha delegado responsabilidades clave de su protección en agentes de inteligencia de La Habana
El presidente de Venezuela, Nicolás Maduro, ha reforzado de manera significativa su seguridad personal, incluyendo el cambio de lugar donde duerme, y ha recurrido a Cuba, su principal aliado, ante la creciente amenaza de una intervención militar estadounidense en el país.
Así lo confirman varias personas cercanas al gobierno venezolano. Describen un clima de tensión y preocupación dentro del entorno íntimo del mandatario, aunque aseguran que Maduro considera que mantiene el control y que podrá superar este desafío, el más grave en sus 12 años de gobierno.
Para protegerse de un posible ataque de precisión o de una incursión de fuerzas especiales, Maduro ha cambiado repetidamente de lugar para dormir y de teléfono celular, según dichas fuentes. Estas precauciones se intensificaron desde septiembre, cuando Estados Unidos empezó a acumular buques de guerra y a atacar embarcaciones que la administración de Trump afirma que traficaban drogas desde Venezuela.
Para reducir el riesgo de ser traicionado, Maduro también ha ampliado el papel de los guardaespaldas cubanos en su equipo de seguridad personal y ha incorporado más oficiales de contrainteligencia cubanos al ejército venezolano, indicó una de las fuentes.
Sin embargo, en público, Maduro ha intentado minimizar las amenazas de Washington, mostrándose relajado y despreocupado, haciéndose presente en actos públicos sin previo aviso, bailando y publicando videos propagandísticos en TikTok.
Las siete personas cercanas al gobierno entrevistadas para este artículo pidieron el anonimato por temor a represalias o porque no estaban autorizadas a hablar con la prensa. El Ministerio de Comunicación de Venezuela, responsable de las consultas de medios, no respondió a la solicitud de comentarios sobre el artículo.
La administración Trump ha acusado a Maduro de liderar un “cártel narcoterrorista” que inunda a Estados Unidos de drogas, una narrativa que, según muchos funcionarios actuales y anteriores en Washington, busca en última instancia un cambio de régimen. Sin embargo, Trump ha combinado esas amenazas con menciones a una posible solución diplomática. Él y Maduro conversaron por teléfono el mes pasado para discutir una posible reunión.