El rascacielos más alto de Estados Unidos estará en Oklahoma. He aquí las claves de uno de los proyectos más destacados de los últimos años.
Estados Unidos ha seguido un modelo de construcción de edificaciones extensivo, es decir, aprovechando una gran porción de terreno. Sin embargo, hay determinadas concentraciones urbanas que se caracterizan por disfrutar de rascacielos por la falta de suelo edificable. Nueva York o Chicago con algunos de los ejemplos más representativos. Ahora, un nuevo proyecto pretende desbancar la altura de los edificios más altos de estas ciudades. Se ubicará en la ciudad de Oklahoma y se espera que pueda alcanzar los 581 metros.
Así es el proyecto de rascacielos más alto de Estados Unidos en la ciudad de Oklahoma
Ubicado en el Estado de Oklahoma, se cree que este nuevo complejo de edificios podría estar listo en tan solo unos años. En total, se espera que sean un total de cuatro construcciones, las cuales permitirán la disposición de hasta 1.776 unidades residenciales y, adicionalmente, un hotel de lujo. Se trata de uno de los proyectos más destacados que se están barajando en todo el país por el crecimiento que podría dotar a la ciudad. Para entender su potenciales dimensiones, es necesario mencionar que será 39 metros más alto que el One World Trade Center.
Se han presupuestado mil seiscientos millones de dólares para la construcción de las diferentes edificaciones. Tras la obtención de la financiación, se espera que las obras puedan comenzar en algún momento a lo largo de los próximos meses. De acuerdo con The Wall Street Journal, han surgido diversos problemas relacionados con la ubicación. Al fin y al cabo, se construirá en un espacio en el que hay menos de un millón de habitantes y en el que hay una gran cantidad de remolinos y tornados.
AO Architecture, el estudio que se ha encargado del diseño de los planos, ha pensado en todo momento la posibilidad de que haya un tornado que pueda afectar a la estructura. Para evitar cualquier daño, se instalará una capa reforzada de hormigón alrededor del espacio dedicado a los ascensores. Adicionalmente, se disfrutará de un equipo de ventanas preparado para la ocasión, cuya fabricación estará pensada para resistir los vientos huracanados de un tornado.
Se sabe que el rascacielos que aspira a ser el más alto del mundo está siendo construido en Dubái, pero esta nueva propuesta tampoco ha sido fijada para competir contra el mismo, sino como una alternativa que pueda ayudar a mejorar la economía del Estado de Oklahoma mediante la captación de inversiones por parte de multinacionales. La Comisión de Planificación de la ciudad de Oklahoma ha dado su beneplácito par la construcción de este edificio, pero habrá que esperar a ver si se materializa el inicio de las obras próximamente.
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El ciclismo colombiano vuelve a brillar en Europa. Nairo Quintana se consagró campeón de la Vuelta a Asturias – Julio Álvarez “Mendo” 2026, logrando así su tercer título en esta competencia (2017, 2021 y 2026), tras cuatro etapas de gran nivel.
El “escarabajo” boyacense confirmó su jerarquía y experiencia para quedarse con la clasificación general, consolidando además el cuarto título para Colombia en esta ronda española, sumando también la victoria de Iván Ramiro Sosa en 2022.
En el podio final, Quintana estuvo acompañado por el español Adrià Pericas (UAE Team Emirates – XRG), quien finalizó en la segunda posición, y por su compatriota Diego Pescador (Movistar Team), que completó una destacada actuación para el ciclismo nacional.
La última etapa fue para el mexicano Edgar David Cadena (Team Storck – MRW Bau), quien firmó una gran escapada en el tramo final, logrando su segundo triunfo consecutivo y cerrando su participación dentro del top 5. Un nuevo logro para Nairo, que sigue escribiendo su historia y dejando en alto el nombre de Colombia en el ciclismo internacional.
La cena de la Asociación de Corresponsales de la Casa Blanca es uno de los rituales más duraderos de Washington, aunque algo incómodos.
Existe una tensión inherente en el ambiente: periodistas vestidos con elegancia comparten bebidas y comida con muchas de las personas sobre las que informan. Esa fricción fue especialmente evidente este año, dada la relación a menudo conflictiva del presidente Donald Trump con los medios de comunicación.
Ese ritual se vio abruptamente alterado la noche del sábado cuando un hombre armado irrumpió en el lugar, intentando penetrar el salón del hotel donde Trump y los secretarios del gabinete estaban reunidos. Fueron evacuados sin sufrir daños, mientras la multitud de 2,300 personas se resguardaba entre jadeos, confusión, platos rotos y vino derramado.
“Espera, ¿ese fue el sonido de un disparo?”, se preguntó Trump. ¿O simplemente un mesero dejó caer una bandeja? “Esperaba que fuera una bandeja”, dijo Trump. “Pero no lo era”.
Los invitados se cubrieron bajo las mesas tras un tiroteo ocurrido fuera del salón durante la cena de corresponsales de la Casa Blanca, el sábado 25 de abril de 2026, en Washington. (Foto AP/Alex Brandon)
Oz Pearlman, el mentalista contratado como entretenimiento de la noche, estaba realizando un truco de magia para Trump en el escenario cuando se escucharon disparos fuera del salón, según declaró a The Associated Press, que tenía allí a dos docenas de periodistas.
Trump había boicoteado cenas anteriores durante su presidencia. Era evidente, antes del evento, que tenía cosas que quería decir sobre la cobertura mediática que parece detestar, incluso cuando le proporciona visibilidad. “Realmente estaba listo para destrozarla”, dijo más tarde en la Casa Blanca.