Egan Bernal es una de las voces autorizadas para hablar de los cambios que ha sufrido el ciclismo después de la pandemia. En declaraciones para el diario Marca, el pedalista zipaquireño se desahogó y soltó una fuerte crítica a la nueva generación de pedalistas que manda la parada en la presente edición del Tour de Francia.
“En el Tour de 2019 digamos que la carrera estaba un poco más controlada, era un poco más predecible de todo lo que iba a pasar”, declaró haciendo una comparación con el título que conquistó hace cinco años.
Egan alegó que al interior del pelotón “ya no respetan” ni los códigos entre líderes. “Había incluso más respeto en el pelotón, ahora no hay nada de respeto. Ayer (domingo) la ‘camiseta amarilla’ paró a orinar y era un momento en el que se sabe que todo el mundo tiene que respetar. Ya la fuga se había ido y había gente que seguía arrancando, eso antes no pasaba”, sentenció el colombiano.
Tadej Pogačar (UAE Team Emirates) no sufrió pérdidas e incluso pudo arrancar en compañía de Remco Evenepoel y Jonas Vingegaard, al que criticó por su estrategia defensiva en esta edición.
Un escalón más abajo de esta lucha por el podio es para los ‘terrenales’, a los que pertenecen Egan Bernal y Carlos Rodríguez, ‘capos’ del Ineos en la Grande Boucle.
Más allá de haber perdido el décimo lugar, el ‘joven maravilla’ está contento con lo hecho hasta ahora. “La primera semana ha ido muy bien, yo creo que han sido unas buenas etapas, ha sido un buen arranque del Tour, obviamente bastante duro. Creo que en general para las características del equipo, lo hemos hecho bastante bien. Personalmente, sé que todavía no estoy en el mejor nivel que puedo alcanzar en este momento, pero yo creo que las cosas van por buen camino”, dijo.
A pesar del favoritismo que tiene Pogačar, Egan cree que no es invencible y el Tour todavía tiene mucho por contar. “Además de piernas, hay que esperar el momento adecuado”, analizó.
“Yo creo que nadie es invencible y ya se ha demostrado. Vingegaard le ha ganado y le ha ganado muy bien, además. Yo creo que Vingegaard es un corredor que puede hacerlo muy bien, está esperando su momento, no se deja llevar. Y a veces es mejor tener un poco de paciencia que simplemente hacer algunas exhibiciones. Es bueno por el ciclismo, pero también para ganar hay que correr con cabeza fría”, sentenció.
Su objetivo en este Tour será ayudar a Rodríguez en los momentos de sufrimiento. Dependiendo de como se desarrollen las próximas semanas podrá discutir con su equipo si le permiten salir en busca de una victoria de etapa, que le ha sido esquiva al país desde que Miguel Ángel López ganara la decimoséptima fracción en 2020.
Egan Bernal sigue siendo el mejor colombiano del Tour de Francia 2024.
La siguiente cita en el calendario eran los Juegos Olímpicos, pero Egan se bajó del bus por su deseo de disputar la Vuelta a España entre agosto y septiembre.
“Espero que sí, en teoría voy, pero también depende de cómo termine el Tour. Uno puede salir muy reventado y en ese estado, no vale la pena ir a correr La Vuelta. Pero sí, estoy haciendo todo lo posible, estoy superenfocado y quiero hacer una muy buena Vuelta”, dijo.
En la ronda ibérica se reencontraría con Nairo Quintana y Rigoberto Urán, quienes fueron descartados por sus equipos para el Tour. La presencia de ese trío de históricos le daría al país una gran esperanza de ser protagonista en la tercera y última grande de la temporada ciclística.
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La segunda jornada de la fase de grupos dejó emociones, sorpresas y resultados que comienzan a definir el rumbo de varias selecciones en la Copa Mundial.
España disipó las dudas generadas tras su empate sin goles ante Cabo Verde y respondió con una contundente victoria sobre Arabia Saudita. El joven Lamine Yamal abrió el marcador y anotó su primer gol en el torneo, mientras que Mikel Oyarzabal firmó un doblete que confirmó la recuperación del conjunto español y lo mantiene entre los candidatos a avanzar con fuerza a la siguiente ronda.
En otro encuentro destacado, Bélgica e Irán empataron 0-0 en un partido donde el arquero Alireza Beiranvand fue figura al sostener el resultado con intervenciones decisivas. El empate obliga a ambos equipos a buscar la clasificación en la última fecha de la fase de grupos.
Por su parte, Cabo Verde volvió a sorprender al mundo al rescatar un empate 2-2 frente a Uruguay. El conjunto africano aprovechó errores defensivos de los sudamericanos y continúa soñando con una histórica clasificación a la siguiente fase.
La jornada también dejó un momento memorable para Egipto. Los Faraones remontaron ante Nueva Zelanda para imponerse 3-1 y conseguir la primera victoria de su historia en una Copa del Mundo. Mohamed Salah fue la gran figura con un gol y una asistencia, liderando un triunfo que alimenta las aspiraciones egipcias en el torneo.
Con la fase de grupos entrando en su tramo decisivo, cada punto cobra mayor valor y las próximas jornadas prometen definir quiénes seguirán en carrera por el título mundial.
La jornada de hoy en la Copa Mundial 2026 estuvo marcada por la igualdad. Cuatro partidos, cuatro empates y una sensación común: ninguna selección logró imponer condiciones de manera definitiva en encuentros donde la intensidad superó a la contundencia.
España y Cabo Verde firmaron un empate sin goles (0-0) en un partido donde la posesión y el control territorial favorecieron a los españoles, pero sin la eficacia necesaria para romper el orden defensivo de un Cabo Verde disciplinado y competitivo. El resultado deja abierta la discusión sobre la capacidad de España para transformar dominio en resultados.
Por su parte, Bélgica y Egipto igualaron 1-1 en un duelo equilibrado. Los europeos mostraron momentos de calidad individual, mientras que Egipto respondió con carácter y organización táctica. El empate refleja la creciente competitividad de selecciones que históricamente llegaban como protagonistas secundarios.
Uno de los encuentros más atractivos fue el empate entre Arabia Saudita y Uruguay (1-1). La selección sudamericana encontró dificultades para controlar el ritmo del partido ante un rival que volvió a demostrar que ya no es una sorpresa en el escenario internacional. Federico Valverde fue nuevamente una de las figuras uruguayas, aportando despliegue, liderazgo y presencia en ambos sectores del campo, aunque no fue suficiente para asegurar la victoria.
Finalmente, Irán y Nueva Zelanda protagonizaron un vibrante empate 2-2. El encuentro ofreció el mayor volumen ofensivo de la jornada y confirmó que la diferencia entre selecciones continúa reduciéndose en el fútbol moderno. La capacidad de reacción de ambos equipos terminó siendo determinante para repartir puntos.
Más allá de los marcadores, la jornada dejó una conclusión clara: el Mundial 2026 sigue demostrando que la brecha competitiva entre selecciones es cada vez menor. Los favoritos continúan encontrando resistencia y cada punto comienza a tener un valor estratégico enorme en la lucha por la clasificación.
La igualdad dominó el día. El desafío ahora será quién logra convertir esos empates en impulso para avanzar en el torneo.