Los colombianos Santiago Buitrago y Egan Bernal se acercaron al top 10. El esloveno Tadej Pogacar se mantuvo en lo más alto.
El belga Jasper Philipsen (Alpecin) se impuso este viernes en el esprint final de la etapa 13 del Tour de Francia 2024, liderado por el esloveno Tadej Pogacar (UAE Team Emirates). Hoy se esperan grandes cambios en la general al tratarse de una jornada de alta montaña con 4.043 metros de desnivel.
La jornada de este 12 de julio tuvo lugar entre las localidades de Agén y Pau, al suroccidente de Francia. Fue una fracción llana con 171 kilómetros de extensión y 1866 metros de desnivel. Por el perfil de la etapa no se esperaban cambios considerables en la clasificación general.
Una etapa de transición mientras la carrera avanza hacia el sur, en dirección a los Pirineos. Los contendientes de la general buscarán mantenerse en una posición segura cerca del frente del pelotón antes de que los trenes de velocidad se reúnan para un final frenético en Pau.
No obstante, dos contendientes en la parte alta de la tabla tuvieron que abandonar la Grande Boucle este viernes. Antes de la partida en Agén, Primoz Roglic se retiró de la carrera por la caída sufrida este jueves que le dejó el hombro lastimado.
Ya en plena competencia, el español Juan Ayuso, gregario de Pogacar, se enteró de que dio positivo por covid-19 y no pudo terminar la fracción. Su baja es sensible para el líder de la clasificación general, que este fin de semana se va a enfrentar a dos etapas de alta montaña muy exigentes.
El perseguidor más cercano del esloveno en la tabla es el belga Remco Evenpoel (Soudal-Quick Step), a 1:06 minutos. El podio lo completa el danés Jonas Vingegaard (Visma-Lease a Bike), a un minuto y 14 segundos de Pogi.
Con los abandonos en la parte alta y su buen rendimiento individual. El bogotano Santiago Buitrago (Bahrain Victorious) se trepó al duodécimo lugar de la tabla. El cundinamarqués Egan Bernal está en el puesto 13, a más de 10 minutos el maillot amarillo.
Así quedó la clasificación general del Tour de Francia 2024:
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La segunda jornada de la fase de grupos dejó emociones, sorpresas y resultados que comienzan a definir el rumbo de varias selecciones en la Copa Mundial.
España disipó las dudas generadas tras su empate sin goles ante Cabo Verde y respondió con una contundente victoria sobre Arabia Saudita. El joven Lamine Yamal abrió el marcador y anotó su primer gol en el torneo, mientras que Mikel Oyarzabal firmó un doblete que confirmó la recuperación del conjunto español y lo mantiene entre los candidatos a avanzar con fuerza a la siguiente ronda.
En otro encuentro destacado, Bélgica e Irán empataron 0-0 en un partido donde el arquero Alireza Beiranvand fue figura al sostener el resultado con intervenciones decisivas. El empate obliga a ambos equipos a buscar la clasificación en la última fecha de la fase de grupos.
Por su parte, Cabo Verde volvió a sorprender al mundo al rescatar un empate 2-2 frente a Uruguay. El conjunto africano aprovechó errores defensivos de los sudamericanos y continúa soñando con una histórica clasificación a la siguiente fase.
La jornada también dejó un momento memorable para Egipto. Los Faraones remontaron ante Nueva Zelanda para imponerse 3-1 y conseguir la primera victoria de su historia en una Copa del Mundo. Mohamed Salah fue la gran figura con un gol y una asistencia, liderando un triunfo que alimenta las aspiraciones egipcias en el torneo.
Con la fase de grupos entrando en su tramo decisivo, cada punto cobra mayor valor y las próximas jornadas prometen definir quiénes seguirán en carrera por el título mundial.
La jornada de hoy en la Copa Mundial 2026 estuvo marcada por la igualdad. Cuatro partidos, cuatro empates y una sensación común: ninguna selección logró imponer condiciones de manera definitiva en encuentros donde la intensidad superó a la contundencia.
España y Cabo Verde firmaron un empate sin goles (0-0) en un partido donde la posesión y el control territorial favorecieron a los españoles, pero sin la eficacia necesaria para romper el orden defensivo de un Cabo Verde disciplinado y competitivo. El resultado deja abierta la discusión sobre la capacidad de España para transformar dominio en resultados.
Por su parte, Bélgica y Egipto igualaron 1-1 en un duelo equilibrado. Los europeos mostraron momentos de calidad individual, mientras que Egipto respondió con carácter y organización táctica. El empate refleja la creciente competitividad de selecciones que históricamente llegaban como protagonistas secundarios.
Uno de los encuentros más atractivos fue el empate entre Arabia Saudita y Uruguay (1-1). La selección sudamericana encontró dificultades para controlar el ritmo del partido ante un rival que volvió a demostrar que ya no es una sorpresa en el escenario internacional. Federico Valverde fue nuevamente una de las figuras uruguayas, aportando despliegue, liderazgo y presencia en ambos sectores del campo, aunque no fue suficiente para asegurar la victoria.
Finalmente, Irán y Nueva Zelanda protagonizaron un vibrante empate 2-2. El encuentro ofreció el mayor volumen ofensivo de la jornada y confirmó que la diferencia entre selecciones continúa reduciéndose en el fútbol moderno. La capacidad de reacción de ambos equipos terminó siendo determinante para repartir puntos.
Más allá de los marcadores, la jornada dejó una conclusión clara: el Mundial 2026 sigue demostrando que la brecha competitiva entre selecciones es cada vez menor. Los favoritos continúan encontrando resistencia y cada punto comienza a tener un valor estratégico enorme en la lucha por la clasificación.
La igualdad dominó el día. El desafío ahora será quién logra convertir esos empates en impulso para avanzar en el torneo.