El magnate ruso Roman Abramovich participa en Estambul en las negociaciones entre las delegaciones de Rusia y Ucrania para tratar de alcanzar un alto el fuego en la campaña militar rusa en el país vecino.
La cadena de televisión rusa Rossíya 24 mostró imágenes en las que se podía apreciar a Abramovich llegando al Palacio de Dolmabahçe de Estambul, sede las negociaciones, junto a la delegación enviada por Putin.
En la víspera, el periódico Wall Street Journal y otros medios reportaron que Abramovich y dos enviados ucranianos sufrieron un cuadro clínico vinculado a un posible envenenamiento. Según ese rotativo, los síntomas aparecidos en los tres casos fueron ojos enrojecidos, lagrimeo constante y molesto y descamación en la piel de las manos y la cara. Sus vidas no corrieron peligro y todos ellos evolucionaron positivamente.
Abramovich participó en negociaciones de paz informales en Kiev a principios de marzo en nombre propio. Durante su estancia en la capital ucraniana comenzó a sentirse mal y “perdió la visión durante varias horas”.
El ministro de Asuntos Exteriores ucraniano, Dmytro Kuleba, aconsejó a la delegación de su país que participa en las negociaciones con Rusia en Turquía “no comer ni tocar nada”, ante las sospechas surgidas en anteriores encuentros. Los miembros de la delegación presentes en Estambul “no deben comer nada y lo mejor es que eviten tocar cualquier superficie”, afirma el ministro, en declaraciones al portal Ukrania24.
El portavoz del Kremlin, Dmitri Peskov, señaló el pasado jueves que Abramovich, cercano al presidente ruso, Vladímir Putin, participó en la organización de las negociaciones “en la fase inicial”.
The Wall Street Journal señaló entonces que el presidente ucraniano, Volodímir Zelensky, pidió a su homólogo estadounidense, Joe Biden, que no se apresurara a sancionar al oligarca ruso porque podría servir como mediador.
Zelensky eludió confirmar o desmentir la publicación del medio estadounidenses en una entrevista ofrecida el domingo pasado a medios rusos independientes.
“Por distintas causas no puedo hablar de algunas de nuestras conversaciones privadas (con Biden)”, subrayó el mandatario. “Sé que este hombre de negocios estuvo en el subgrupo por la parte rusa. Sé que estuvo, oficial o extraoficialmente, mantuvo contacto (…). Y él realmente ayudó en un asunto de carácter humanitario relativo a la evacuación de gente y de un convoy humanitario”, dijo.
“Todos se esforzaron en Mariúpol, y él (Abramovich), también, lo sé, pero no resultó. Como ya dije, el convoy humanitario fue atacado”, agregó.
(Con información de EFE, AFP y Europa Press)
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Lo que debía ser una travesía de exploración por las aguas del Atlántico Sur terminó convirtiéndose en una emergencia sanitaria internacional. El crucero de expedición MV Hondius, reconocido por sus rutas exclusivas hacia destinos remotos, se encuentra en el centro de una investigación epidemiológica luego de que un presunto brote de hantavirus provocara la muerte de al menos tres personas y obligara a evacuaciones médicas de emergencia durante mayo de 2026.
La situación encendió las alarmas de autoridades sanitarias internacionales cuando varios pasajeros y miembros de la tripulación comenzaron a presentar síntomas compatibles con una infección viral severa: fiebre alta, dificultad respiratoria, agotamiento extremo y, en algunos casos, un deterioro clínico acelerado.
Una emergencia inesperada en medio del océano
Según reportes preliminares, el MV Hondius navegaba por el Atlántico cuando se detectaron los primeros casos sospechosos. A medida que el estado de algunos pacientes empeoró, se activaron protocolos de emergencia internacional cerca de Cabo Verde, donde tres personas con síntomas críticos fueron evacuadas para recibir atención especializada en Europa.
Posteriormente, la embarcación cambió su ruta y puso rumbo hacia las Islas Canarias, donde las autoridades sanitarias comenzaron evaluaciones médicas masivas, controles epidemiológicos y planes de repatriación para los pasajeros.
Algunos ciudadanos españoles fueron trasladados bajo vigilancia médica al Hospital Central de la Defensa Gómez Ulla, en Madrid, mientras otros pasajeros permanecieron bajo observación preventiva.
¿Qué es el hantavirus y por qué preocupa tanto?
El hantavirus es una enfermedad poco común, pero potencialmente mortal. Generalmente se transmite a humanos por contacto o inhalación de partículas contaminadas con orina, saliva o excrementos de roedores infectados.
Lo que hace este caso particularmente inquietante es que este tipo de contagio es extremadamente inusual dentro de un crucero, donde normalmente los brotes más frecuentes suelen estar relacionados con virus gastrointestinales como el norovirus, o enfermedades respiratorias como ocurrió durante la pandemia del COVID-19.
Por eso, epidemiólogos internacionales ahora investigan una pregunta clave:
¿Cómo llegó el virus al barco y cómo pudo propagarse en un espacio cerrado?
OMS monitorea el caso
Fuentes internacionales señalan que la Organización Mundial de la Salud (OMS) ya se encuentra siguiendo de cerca el caso, coordinando con autoridades marítimas, sanitarias y diplomáticas para garantizar la seguridad de pasajeros, tripulación y comunidades receptoras.
Hasta el momento, no se ha confirmado un riesgo de transmisión comunitaria fuera del barco, pero el caso mantiene en alerta a varios países europeos.
Un recordatorio de la vulnerabilidad en alta mar
Este incidente vuelve a poner sobre la mesa una realidad que la industria de cruceros conoce bien: aunque navegar representa aventura y descanso, los espacios compartidos pueden convertirse rápidamente en escenarios críticos cuando aparece una enfermedad infecciosa inesperada.
La investigación continúa y las próximas horas serán clave para determinar el verdadero alcance del brote.
Un proyecto que podría cambiar la ingeniería mundial
China vuelve a sorprender al mundo con uno de los proyectos de infraestructura más ambiciosos de la historia moderna: un tren bala submarino que conectará las ciudades de Dalian y Yantai, atravesando el Mar de Bohai a velocidades de hasta 250 kilómetros por hora.
Actualmente, recorrer esta ruta puede tomar entre 6 y 8 horas, dependiendo si se viaja por carretera o ferry. Con esta nueva obra, el trayecto podría reducirse a apenas 40 minutos, transformando por completo la movilidad de pasajeros y mercancías.
El megaproyecto bajo el mar
La obra, conocida como Bohai Strait Tunnel, contempla una inversión estimada entre 220.000 y 300.000 millones de yuanes (decenas de miles de millones de dólares).
El diseño incluirá:
Dos túneles ferroviarios paralelos Una galería central para emergencias y mantenimiento Sistemas avanzados de ventilación y evacuación Monitoreo inteligente en tiempo real Tecnología de mantenimiento predictivo
El gran reto: ingeniería extrema
El proyecto enfrenta importantes desafíos técnicos debido a la compleja geología marina y la presencia de fallas sísmicas en la zona.
Para garantizar la seguridad, China planea integrar:
Sensores de filtración de agua Centros de control en tiempo real Protocolos especiales de rescate Infraestructura antisísmica avanzada
¿Cuándo estará listo?
Aunque actualmente se encuentra en fase de planificación y evaluación técnica, las autoridades proyectan que el tren submarino podría entrar en operación alrededor del 2035.
Además de revolucionar el transporte, la obra podría generar miles de empleos e impulsar el comercio interno y la exportación. ¿Estamos viendo el futuro del transporte mundial?