Recaudó USD 400 mil para un indigente pero los gastó en autos y viajes
Katelyn McClure y su novio fueron condenados por inventar una historia solidaria para motivar a la gente a ayudar a un veterano de guerra sin techo, a quien nunca le entregaron los fondos.
Una mujer de Nueva Jersey que se declaró culpable de ayudar a su novio a propagar una optimista historia falsa sobre un veterano de guerra indigente que obtuvo más de 400.000 dólares en donaciones por internet recibió una sentencia de tres años de prisión por cargos estatales de robo.
Los fiscales del Condado Burlington indicaron que Katelyn McClure, de 32 años, no estuvo presente en la sala del tribunal de Mount Holly porque cumple una condena federal de un año de cárcel relacionada al caso. Cumplirá su condena en la prisión estatal de manera simultánea y la extrabajadora del Departamento de Transporte no podrá volver a ocupar un cargo público en Nueva Jersey.
Los fiscales detallaron que a McClure y su entonces novio, Mark D’Amico, se les ocurrió la historia de buen samaritano en noviembre de 2017, alegando que Johnny Bobbitt Jr., un veterano de guerra desamparado, le había dado sus últimos 20 dólares a McClure cuando su auto se quedó sin combustible en una rampa de salida de una carretera interestatal en Filadelfia.
Los tres concedieron entrevistas en periódicos y televisión y solicitaron donaciones, aparentemente para ayudar a Bobbitt, a través de una campaña de GoFundMe que llamaron “Paying It Forward” (“Devolviendo el Favor”), de acuerdo con los fiscales.
“El sentimiento es algo indescriptible”, escribió Bobbitt en la página de recaudación durante el apogeo de las donaciones. “Y se debe al apoyo y la generosidad que todos y cada uno de ustedes ha mostrado. Seguiré agradeciéndoles a diario el resto de mi vida”, expresó.
Los fiscales agregaron que la campaña recabó más de 400.000 dólares de alrededor de 14.000 donantes en aproximadamente un mes y en ese momento fue el fraude más grande perpetrado a través de esa plataforma de micromecenazgo colectivo.
En ese momento, incluso dijeron que el indigente donaría una parte de sus fondos a un estudiante que ayuda a otro veterano sin techo y a varias organizaciones locales que ayudan a las personas sin techo. Nada de eso ocurrió.
Las autoridades abrieron una investigación luego que Bobbitt presentó una demanda contra la pareja, acusándolos de no haberle dado el dinero. Eventualmente los investigadores determinaron que todo el dinero se gastó en marzo de 2018, y McClure y D’Amico despilfarraron grandes cantidades en una casa rodante, un auto BMW y viajes a casinos de Las Vegas y Nueva Jersey.
D’Amico, de 43 años, se declaró culpable en diciembre de 2019 y fue sentenciado a cinco años en una prisión estatal, una condena que también cumple simultáneamente con una condena federal previa. Tanto él como McClure están obligados a reembolsar por completo a GoFundMe.
Por su parte, Bobbitt fue sentenciado a libertad condicional por cargos federales y estatales.
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Lo que debía ser una travesía de exploración por las aguas del Atlántico Sur terminó convirtiéndose en una emergencia sanitaria internacional. El crucero de expedición MV Hondius, reconocido por sus rutas exclusivas hacia destinos remotos, se encuentra en el centro de una investigación epidemiológica luego de que un presunto brote de hantavirus provocara la muerte de al menos tres personas y obligara a evacuaciones médicas de emergencia durante mayo de 2026.
La situación encendió las alarmas de autoridades sanitarias internacionales cuando varios pasajeros y miembros de la tripulación comenzaron a presentar síntomas compatibles con una infección viral severa: fiebre alta, dificultad respiratoria, agotamiento extremo y, en algunos casos, un deterioro clínico acelerado.
Una emergencia inesperada en medio del océano
Según reportes preliminares, el MV Hondius navegaba por el Atlántico cuando se detectaron los primeros casos sospechosos. A medida que el estado de algunos pacientes empeoró, se activaron protocolos de emergencia internacional cerca de Cabo Verde, donde tres personas con síntomas críticos fueron evacuadas para recibir atención especializada en Europa.
Posteriormente, la embarcación cambió su ruta y puso rumbo hacia las Islas Canarias, donde las autoridades sanitarias comenzaron evaluaciones médicas masivas, controles epidemiológicos y planes de repatriación para los pasajeros.
Algunos ciudadanos españoles fueron trasladados bajo vigilancia médica al Hospital Central de la Defensa Gómez Ulla, en Madrid, mientras otros pasajeros permanecieron bajo observación preventiva.
¿Qué es el hantavirus y por qué preocupa tanto?
El hantavirus es una enfermedad poco común, pero potencialmente mortal. Generalmente se transmite a humanos por contacto o inhalación de partículas contaminadas con orina, saliva o excrementos de roedores infectados.
Lo que hace este caso particularmente inquietante es que este tipo de contagio es extremadamente inusual dentro de un crucero, donde normalmente los brotes más frecuentes suelen estar relacionados con virus gastrointestinales como el norovirus, o enfermedades respiratorias como ocurrió durante la pandemia del COVID-19.
Por eso, epidemiólogos internacionales ahora investigan una pregunta clave:
¿Cómo llegó el virus al barco y cómo pudo propagarse en un espacio cerrado?
OMS monitorea el caso
Fuentes internacionales señalan que la Organización Mundial de la Salud (OMS) ya se encuentra siguiendo de cerca el caso, coordinando con autoridades marítimas, sanitarias y diplomáticas para garantizar la seguridad de pasajeros, tripulación y comunidades receptoras.
Hasta el momento, no se ha confirmado un riesgo de transmisión comunitaria fuera del barco, pero el caso mantiene en alerta a varios países europeos.
Un recordatorio de la vulnerabilidad en alta mar
Este incidente vuelve a poner sobre la mesa una realidad que la industria de cruceros conoce bien: aunque navegar representa aventura y descanso, los espacios compartidos pueden convertirse rápidamente en escenarios críticos cuando aparece una enfermedad infecciosa inesperada.
La investigación continúa y las próximas horas serán clave para determinar el verdadero alcance del brote.
Un proyecto que podría cambiar la ingeniería mundial
China vuelve a sorprender al mundo con uno de los proyectos de infraestructura más ambiciosos de la historia moderna: un tren bala submarino que conectará las ciudades de Dalian y Yantai, atravesando el Mar de Bohai a velocidades de hasta 250 kilómetros por hora.
Actualmente, recorrer esta ruta puede tomar entre 6 y 8 horas, dependiendo si se viaja por carretera o ferry. Con esta nueva obra, el trayecto podría reducirse a apenas 40 minutos, transformando por completo la movilidad de pasajeros y mercancías.
El megaproyecto bajo el mar
La obra, conocida como Bohai Strait Tunnel, contempla una inversión estimada entre 220.000 y 300.000 millones de yuanes (decenas de miles de millones de dólares).
El diseño incluirá:
Dos túneles ferroviarios paralelos Una galería central para emergencias y mantenimiento Sistemas avanzados de ventilación y evacuación Monitoreo inteligente en tiempo real Tecnología de mantenimiento predictivo
El gran reto: ingeniería extrema
El proyecto enfrenta importantes desafíos técnicos debido a la compleja geología marina y la presencia de fallas sísmicas en la zona.
Para garantizar la seguridad, China planea integrar:
Sensores de filtración de agua Centros de control en tiempo real Protocolos especiales de rescate Infraestructura antisísmica avanzada
¿Cuándo estará listo?
Aunque actualmente se encuentra en fase de planificación y evaluación técnica, las autoridades proyectan que el tren submarino podría entrar en operación alrededor del 2035.
Además de revolucionar el transporte, la obra podría generar miles de empleos e impulsar el comercio interno y la exportación. ¿Estamos viendo el futuro del transporte mundial?