Expertos y personas que también habían viajado al fondo del mar explican las causas del suceso.
Luego de la conmoción que dejó en gran parte del mundo la trágica muerte de los cinco tripulantes del sumergible Titán, que pretendía visitar los restos del Titanic, muchas son las dudas que surgen.
Las causas del accidente, anunciado por la misma empresa OceanGate y por representantes de la Guardia Costera de los Estados Unidos, fue una ‘implosión catastrófica’. Los viajeros fueron dados por muertos el 22 de junio.
Pero, de qué se trata o a qué se refiere este término.
Según la definición, es un fenómeno físico que ocurre cuando un objeto o estructura colapsa de manera súbita y violenta hacia su centro o hacia adentro.
Se diferencia de la explosión porque en esta los materiales se expanden y dispersan hacia el exterior. Por su parte, en la implosión el movimiento es hacia el interior del objeto. El fenómeno de la implosión no tiene una escala, puede ocurrir en grandes y pequeños tamaños.
Para que ocurra una implosión, es necesaria una combinación de factores como la presión interna y externa, además de las tensiones estructurales, sumado a los cambios repentinos de las condiciones ambientales.
Train Tank vacuum implosion at 1 atmospheric pressure. The depth at #Titan is around 375 atmospheres. All speculation…..but a picture is worth a thousand words. pic.twitter.com/sFgcSjhr5A
En este caso es específico, el Titán parece haber tenido algunas fallas. Incluso, trascendió que había ciertas preocupaciones con respecto a los riesgos de ir en el submarinoa aguas tan profundas.
Se especula que la principal inquietud era que el sumergible no fuera capaz de soportar la presión y que nunca fue certificada por alguna organización experta externa a la empresa. El mismo director de OceanGate, David Lochridge, había declarado en 2018 que el diseño requería más pruebas.
Por ahora no se ha establecido el día y el momento en que ocurrió la implosión, pero se estima que el sumergible debió haber fallado a una profundidad de 820 y 950 metros.
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El mercado internacional de fichajes vuelve a colocar al colombiano Luis Díaz en el centro de la atención. Diversos reportes de prensa señalan que Al Hilal, uno de los clubes más poderosos de Arabia Saudita, estaría preparando una ambiciosa operación para intentar incorporar al extremo de la Selección Colombia, actualmente vinculado al Bayern Múnich.
Según las versiones difundidas en Europa y Medio Oriente, el conjunto saudí ofrecería un salario cercano a 25 millones de euros netos por temporada, además de contar con un presupuesto estimado entre 120 y 150 millones de euros para negociar un eventual traspaso con el club alemán.
Hasta el momento no existe una confirmación oficial por parte de las instituciones involucradas, por lo que las conversaciones permanecen en el terreno de las especulaciones propias del mercado de transferencias.
En caso de concretarse, la operación se convertiría en una de las más importantes del fútbol internacional y reforzaría la estrategia de la liga saudí de incorporar figuras de primer nivel provenientes de las principales ligas europeas.
Japón volvió a enfrentar un fuerte evento sísmico luego de que un terremoto de magnitud 7.1 estremeciera la isla de Kyushu, en el sur del país. De acuerdo con la Agencia Meteorológica de Japón, el epicentro se localizó en la prefectura de Kumamoto, una zona con intensa actividad tectónica.
El movimiento provocó escenas de pánico entre la población y daños estructurales en varias edificaciones. Entre los incidentes más relevantes se reportó el colapso parcial del segundo nivel de un centro comercial Aeon Mall, en la localidad de Kashima, donde equipos de emergencia trabajaron durante horas para rescatar a personas que quedaron atrapadas entre los escombros.
Las autoridades también confirmaron daños menores en el histórico Castillo de Kumamoto, uno de los monumentos más importantes del país.
Tras el sismo, se emitió una advertencia de tsunami de hasta un metro para los mares de Ariake y Yatsushiro. Horas después, la alerta fue levantada al comprobarse que no existían anomalías significativas en la costa.
Las autoridades japonesas informaron además que no se registraron incidentes en las centrales nucleares de la región y continúan evaluando posibles daños adicionales.