Según los medios locales, al menos 400 inmigrantes, de nacionalidades no determinadas aún, se encontraban a bordo de la embarcación de 30 metros de eslora.
Al menos 59 migrantes perdieron la vida este miércoles al hundirse un pesquero con cientos de personas a bordo en el Mar Jónico, confirmó a la agencia EFE una portavoz de la Guardia Costera griega, que advirtió de que «probablemente aumentará más el número de fallecidos».
Hasta el momento han podido ser rescatados con vida 106 personas, cuatro de ellas han sido trasladadas con hipotermia en helicóptero al hospital de la ciudad de Kalamata, a unos 250 kilómetros al suroeste de Atenas.
Según la prensa local, la presidenta griega, Ekaterini Sakellaropoulou, se trasladó a Kalamata para informarse sobre lo sucedido.
Según los medios locales, al menos 400 inmigrantes, de nacionalidades no determinadas aún, se encontraban a bordo de la embarcación de 30 metros de eslora.
Diez embarcaciones, una fragata de la Armada, un helicóptero y un drone de Frontex, la agencia de fronteras de la Unión Europea (UE), participan en las operaciones de búsqueda y rescate.
La embarcación partió desde el este de Libia y tenía como destino final Italia, y se hundió esta madrugada al suroeste de la península del Peloponeso tras volcarse, informaron las autoridades.
El pesquero había sido localizado ayer al mediodía navegando en aguas internacionales al sur de la península griega, según un comunicado emitido por la Guardia Costera.
Por la tarde, una embarcación de los guardacostas se acercó para ofrecer asistencia, ya que había divisado un gran número de personas en la cubierta exterior del barco.
Según el comunicado, los que se encontraban a bordo negaron la ayuda y expresaron que querían seguir rumbo a Italia.
Unas horas después del siniestro, los guardacostas rescataron al sur de la isla de Creta a otros 80 migrantes que se encontraban en un velero a la deriva.
Las redes de traficantes de personas llevan años utilizando embarcaciones grandes, como veleros y pesqueros, para dirigirse desde Turquía o Libia al sur de la Italia continental, desde donde los migrantes y refugiados tienen un acceso más fácil a los países de Europa Central.
El pasado domingo, las autoridades griegas rescataron al sur del Peloponeso a 90 migrantes que estaban a bordo de una embarcación que se encontraba a la deriva.
Enfoque Now es una plataforma digital dedicada a conectar e informar a la comunidad latina acerca de los acontecimientos que suceden a nivel local e internacional.
Miles de migrantes estarían enfrentando consecuencias legales después de no presentarse a sus audiencias en tribunales de inmigración. En algunos casos, las personas aseguran que nunca recibieron correctamente los avisos con la fecha y el lugar de la audiencia.
Un estudio ha identificado situaciones en las que los inmigrantes recibieron posteriormente órdenes de deportación en ausencia y multas que pueden alcanzar hasta los 5,000 dólares.
El problema se relaciona, en parte, con fallas en el sistema de notificaciones postales y con cambios en las fechas o lugares de las audiencias. Para muchos inmigrantes, una notificación que no llega a tiempo puede tener consecuencias extremadamente graves.
Abogados de inmigración recomiendan que las personas con casos pendientes mantengan actualizada su dirección ante las autoridades, revisen constantemente el estado de sus procesos y consulten con un profesional especializado ante cualquier duda.
Nuevas guías emitidas por reguladores financieros estadounidenses advierten a las instituciones bancarias sobre los riesgos asociados con la concesión de préstamos a personas que no cuentan con documentación migratoria regular.
Aunque las directrices no necesariamente prohíben que los bancos otorguen créditos a inmigrantes indocumentados, sí podrían generar mayor cautela por parte de las instituciones financieras al evaluar solicitudes de préstamos, tarjetas de crédito y otros productos bancarios.
Para muchos inmigrantes, el acceso al sistema financiero formal ya representa un desafío. La posibilidad de enfrentar mayores restricciones podría obligar a más personas a depender del dinero en efectivo, una situación que puede dificultar la compra de viviendas, vehículos y otros bienes importantes.
Organizaciones comunitarias advierten que limitar el acceso al crédito podría aumentar la dependencia de alternativas financieras más costosas y, en algunos casos, de prestamistas informales.