El legendario ex basquetbolista posee un patrimonio de 3 mil millones de dólares.
Sigue encestando. Ya no en el maderamen, pero sí en los bancos. La caja registradora de Michael Jordan no deja de sonar. El legendario ex basquetbolista, seis veces campeón de la NBA con los Bulls de Chicago, ya ostenta una fortuna de 3 mil millones de dólares y se convirtió en el primer deportista que entra a la lista Forbes de los 400 estadounidenses más ricos de 2023.
“A pesar de que la barrera de entrada es más alta, 18 caras nuevas se unieron a The Forbes 400 por primera vez este año. Michael Jordan es el más famoso entre ellos, gracias a los cheques anuales de regalías de nueve cifras de Nike y su acuerdo de agosto para vender una participación mayoritaria en el equipo de la NBA Charlotte Hornets. Jordan, que tiene un valor estimado de 3 mil millones de dólares, es el primer atleta profesional en llegar a los 400”, informó Forbes en su edición web.
El ranking es liderado por Elon Musk, dueño de X (antiguo Twitter) y otras grandes empresas, con un patrimonio que asciende a 251 mil millones de dólares. Le siguen Jeff Bezos, dueño de Amazon, con 161 mil millones de dólares; y Larry Ellison, cofundador y presidente del gigante del software Oracle, con 158 mil millones de dólares.
Entre esos magnates de la tecnología y la industria se metió Jordan en el puesto 379 del listado.
“Desde que Michael Jordan pisó una cancha de la NBA por primera vez en 1984, ganarse un día de pago descomunal ha sido una bandeja. A lo largo de sus 15 temporadas en la NBA, recaudó 94 millones de dólares y fue el jugador mejor pagado de la liga en 1997 y 1998. Pero fue fuera de la cancha donde Jordan se interpuso entre él y todos los demás atletas del planeta, ganando un estimado de 2.400 millones de dólares a lo largo de su carrera, con marcas como McDonald’s, Gatorade, Hanes y, por supuesto, Nike, donde su cheque de regalías anual más reciente fue de unos 260 millones de dólares”, explica la publicación estadounidense.
“Sin embargo, Jordan obtuvo su mayor puntuación en agosto, cuando vendió su participación mayoritaria en los Charlotte Hornets por una espectacular valoración de 3.000 millones de dólares. La franquicia número 27 más valiosa de la NBA cambió de manos por el segundo precio de venta más alto en la historia de la liga y casi 17 veces su valor cuando Jordan se convirtió en propietario principal en 2010”, agregó el reconocido medio de comunicación.
“Michael es una de las pocas personas que ha tenido éxito tres veces. Muchos emprendedores lo logran una vez. Obtienen una gran victoria, toman sus ganancias, se retiran y nunca volvemos a saber de ellos, o intentan algo por segunda vez y no funciona. Ha tenido tres megaéxitos”, dice Ted Leonsis, propietario de los Washington Wizards y Mystics and Capitals, quien se ha asociado con Jordan en múltiples inversiones.
“Él era una marca antes de que se hablara de que los seres humanos eran marcas. No fue Michael Jordan promocionando Gatorade, fue Gatorade diciendo: ‘Bebe Gatorade para parecerte más a Michael’”, apuntó Marc Ganis, presidente de la consultora Sportscorp.
Los ocho primeros del ranking de los 400 más ricos de Estados Unidos:
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La segunda jornada de la fase de grupos dejó emociones, sorpresas y resultados que comienzan a definir el rumbo de varias selecciones en la Copa Mundial.
España disipó las dudas generadas tras su empate sin goles ante Cabo Verde y respondió con una contundente victoria sobre Arabia Saudita. El joven Lamine Yamal abrió el marcador y anotó su primer gol en el torneo, mientras que Mikel Oyarzabal firmó un doblete que confirmó la recuperación del conjunto español y lo mantiene entre los candidatos a avanzar con fuerza a la siguiente ronda.
En otro encuentro destacado, Bélgica e Irán empataron 0-0 en un partido donde el arquero Alireza Beiranvand fue figura al sostener el resultado con intervenciones decisivas. El empate obliga a ambos equipos a buscar la clasificación en la última fecha de la fase de grupos.
Por su parte, Cabo Verde volvió a sorprender al mundo al rescatar un empate 2-2 frente a Uruguay. El conjunto africano aprovechó errores defensivos de los sudamericanos y continúa soñando con una histórica clasificación a la siguiente fase.
La jornada también dejó un momento memorable para Egipto. Los Faraones remontaron ante Nueva Zelanda para imponerse 3-1 y conseguir la primera victoria de su historia en una Copa del Mundo. Mohamed Salah fue la gran figura con un gol y una asistencia, liderando un triunfo que alimenta las aspiraciones egipcias en el torneo.
Con la fase de grupos entrando en su tramo decisivo, cada punto cobra mayor valor y las próximas jornadas prometen definir quiénes seguirán en carrera por el título mundial.
La jornada de hoy en la Copa Mundial 2026 estuvo marcada por la igualdad. Cuatro partidos, cuatro empates y una sensación común: ninguna selección logró imponer condiciones de manera definitiva en encuentros donde la intensidad superó a la contundencia.
España y Cabo Verde firmaron un empate sin goles (0-0) en un partido donde la posesión y el control territorial favorecieron a los españoles, pero sin la eficacia necesaria para romper el orden defensivo de un Cabo Verde disciplinado y competitivo. El resultado deja abierta la discusión sobre la capacidad de España para transformar dominio en resultados.
Por su parte, Bélgica y Egipto igualaron 1-1 en un duelo equilibrado. Los europeos mostraron momentos de calidad individual, mientras que Egipto respondió con carácter y organización táctica. El empate refleja la creciente competitividad de selecciones que históricamente llegaban como protagonistas secundarios.
Uno de los encuentros más atractivos fue el empate entre Arabia Saudita y Uruguay (1-1). La selección sudamericana encontró dificultades para controlar el ritmo del partido ante un rival que volvió a demostrar que ya no es una sorpresa en el escenario internacional. Federico Valverde fue nuevamente una de las figuras uruguayas, aportando despliegue, liderazgo y presencia en ambos sectores del campo, aunque no fue suficiente para asegurar la victoria.
Finalmente, Irán y Nueva Zelanda protagonizaron un vibrante empate 2-2. El encuentro ofreció el mayor volumen ofensivo de la jornada y confirmó que la diferencia entre selecciones continúa reduciéndose en el fútbol moderno. La capacidad de reacción de ambos equipos terminó siendo determinante para repartir puntos.
Más allá de los marcadores, la jornada dejó una conclusión clara: el Mundial 2026 sigue demostrando que la brecha competitiva entre selecciones es cada vez menor. Los favoritos continúan encontrando resistencia y cada punto comienza a tener un valor estratégico enorme en la lucha por la clasificación.
La igualdad dominó el día. El desafío ahora será quién logra convertir esos empates en impulso para avanzar en el torneo.