Los futbolistas de los Ciudadanos comenzaron la celebración en el vestuario y luego siguió en una discoteca hasta las 5 de la mañana.
El Manchester City, comandado por Pep Guardiola, aseguró su sexto título de la Premier League en siete temporadas tras una contundente victoria de 3-1 contra el West Ham. Phil Foden brilló con dos goles tempraneros y Rodri consolidó la victoria, mientras que Kudus marcó el único gol del equipo rival. El triunfo no solo trajo la alegría al conjunto celeste, sino que dejó al Arsenal abatido en su lucha por la liga.
Después del partido, las celebraciones no se hicieron esperar. Los jugadores del City, encabezados por Jack Grealish y Erling Haaland, extendieron la fiesta hasta la madrugada del lunes. Tras celebrar en el vestuario, el epicentro de la celebración se trasladó al restaurante griego Fenix, donde los futbolistas y sus parejas disfrutaron de una noche de festejos que se prolongó hasta las 5 am, según indicaron medios británicos como The Sun y The Mirror.
Entre los asistentes se encontraba el argentino Julián Álvarez, acompañado por su novia Emilia Ferrero, según se pudo ver a través de una foto que publicó la cuenta de Instagram Mancitywags. La Araña llegó elegantemente vestido con un traje gris y una remera blanca. También estuvieron presentes Phil Foden y su novia Rebecca Cooke, así como las parejas del joven talento Rico Lewis y del mismo Pep Guardiola.
Jack Grealish se destacó como el alma de la fiesta, vistiendo un traje de Gucci valorado en 2300 euros, acorde con su papel de embajador de la marca, y compartiendo un video en su cuenta oficial en el que cantaba “Unwritten” de Natasha Bedingfield con amigos. Su intención era clara: disfrutar de la celebración al máximo con sus compañeros y amigos.
Otro que aprovechó al máximo la noche fue Matheus Nunes, quien disfrutó tomando una copa con sus más cercanos, entre ellos Rodri, uno de los pilares del equipo. Las celebraciones en Fenix culminaron con la salida de los jugadores a las 5 de la mañana, algunos de ellos, como el propio mediopcampista español y la estrella belga Kevin De Bruyne, mostrando signos del intenso festejo.
Sin embargo, en medio de la alegría en la noche de celebraciones del Manchester City, hubo tiempo para que se produjera un polémico episodio según informó SplasNews.com y recogió Daily Mail, el cual tuvo como protagonista al tercer arquero Scott Carson, quien habría sido expulsado del restaurante a las 4 am por la seguridad tras intentar pelear con uno de los asistentes.
En una foto que circula en Internet se pudo ver al futbolista de 38 años saliendo del bar con las manos en los bolsillos y acompañado por un grupo de personas.
El Manchester City no solo celebró un título, sino la consolidación de un dominio casi absoluto en la Premier League bajo la dirección de Pep Guardiola, cuyo liderazgo y visión han llevado al equipo a la cima del fútbol inglés año tras año. El técnico catalán, pieza clave del éxito del cojunto citiezens, lanzó unas declaraciones que dieron de qué hablar tras la consagración.
“La realidad es que estoy más cerca de irme que de quedarme. Ya hablé con el club y le dije que por ahora quiero quedarme”, reconoció en diálogo con Sky Sports, y agregó: “Estaré aquí la próxima temporada, luego hablaremos, pero llevo ocho o nueve años aquí… Veremos, tenemos tiempo para hablar la próxima temporada porque tengo que ver a los jugadores también, ver si me siguen, nos siguen, por muchas razones. Me quedaré y durante la temporada hablaremos cuando esté tranquilo”.
“Tengo contrato, estoy aquí y sigo disfrutando. En algunos momentos estoy un poco cansado, pero en otros los amo, y después dije ‘OK, estamos aquí’, sentenció el ex entrenador del Barcelona y Bayern Múnich, que tiene contrato con el club hasta el 2025 y planea cumplirlos.
Haaland acudió al bar Fenix para festejar con sus compañerosGrealish comenzó a festejar en el vestuarioNunes también compartió imágenes del festejoHaaland y el resto de algunos jugadores se fueron a las 5 de la mañana
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La segunda jornada de la fase de grupos dejó emociones, sorpresas y resultados que comienzan a definir el rumbo de varias selecciones en la Copa Mundial.
España disipó las dudas generadas tras su empate sin goles ante Cabo Verde y respondió con una contundente victoria sobre Arabia Saudita. El joven Lamine Yamal abrió el marcador y anotó su primer gol en el torneo, mientras que Mikel Oyarzabal firmó un doblete que confirmó la recuperación del conjunto español y lo mantiene entre los candidatos a avanzar con fuerza a la siguiente ronda.
En otro encuentro destacado, Bélgica e Irán empataron 0-0 en un partido donde el arquero Alireza Beiranvand fue figura al sostener el resultado con intervenciones decisivas. El empate obliga a ambos equipos a buscar la clasificación en la última fecha de la fase de grupos.
Por su parte, Cabo Verde volvió a sorprender al mundo al rescatar un empate 2-2 frente a Uruguay. El conjunto africano aprovechó errores defensivos de los sudamericanos y continúa soñando con una histórica clasificación a la siguiente fase.
La jornada también dejó un momento memorable para Egipto. Los Faraones remontaron ante Nueva Zelanda para imponerse 3-1 y conseguir la primera victoria de su historia en una Copa del Mundo. Mohamed Salah fue la gran figura con un gol y una asistencia, liderando un triunfo que alimenta las aspiraciones egipcias en el torneo.
Con la fase de grupos entrando en su tramo decisivo, cada punto cobra mayor valor y las próximas jornadas prometen definir quiénes seguirán en carrera por el título mundial.
La jornada de hoy en la Copa Mundial 2026 estuvo marcada por la igualdad. Cuatro partidos, cuatro empates y una sensación común: ninguna selección logró imponer condiciones de manera definitiva en encuentros donde la intensidad superó a la contundencia.
España y Cabo Verde firmaron un empate sin goles (0-0) en un partido donde la posesión y el control territorial favorecieron a los españoles, pero sin la eficacia necesaria para romper el orden defensivo de un Cabo Verde disciplinado y competitivo. El resultado deja abierta la discusión sobre la capacidad de España para transformar dominio en resultados.
Por su parte, Bélgica y Egipto igualaron 1-1 en un duelo equilibrado. Los europeos mostraron momentos de calidad individual, mientras que Egipto respondió con carácter y organización táctica. El empate refleja la creciente competitividad de selecciones que históricamente llegaban como protagonistas secundarios.
Uno de los encuentros más atractivos fue el empate entre Arabia Saudita y Uruguay (1-1). La selección sudamericana encontró dificultades para controlar el ritmo del partido ante un rival que volvió a demostrar que ya no es una sorpresa en el escenario internacional. Federico Valverde fue nuevamente una de las figuras uruguayas, aportando despliegue, liderazgo y presencia en ambos sectores del campo, aunque no fue suficiente para asegurar la victoria.
Finalmente, Irán y Nueva Zelanda protagonizaron un vibrante empate 2-2. El encuentro ofreció el mayor volumen ofensivo de la jornada y confirmó que la diferencia entre selecciones continúa reduciéndose en el fútbol moderno. La capacidad de reacción de ambos equipos terminó siendo determinante para repartir puntos.
Más allá de los marcadores, la jornada dejó una conclusión clara: el Mundial 2026 sigue demostrando que la brecha competitiva entre selecciones es cada vez menor. Los favoritos continúan encontrando resistencia y cada punto comienza a tener un valor estratégico enorme en la lucha por la clasificación.
La igualdad dominó el día. El desafío ahora será quién logra convertir esos empates en impulso para avanzar en el torneo.