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Donald Trump no descarta una incursión terrestre para entrar a Venezuela y Gustavo Petro lanzó fuerte advertencia: “Vamos a tener este problema”

El presidente de la República, que ha sido asiduo defensor de la dictadura de Nicolás Maduro, lanzó un duro mensaje al mandatario norteamericano; frente a las informaciones sobre la posibilidad de que finalmente se dé una incursión armada en el país vecino

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La escalada de tensión entre el régimen de Venezuela y el Gobierno de los Estados Unidos alcanzó un nuevo nivel tras las declaraciones del presidente Donald Trump, que el 15 de octubre de 2025, en un evento en la Casa Blanca, afirmó que “considera” la posibilidad de ataques terrestres contra los carteles venezolanos. Un anuncio que, como era de esperarse, tuvo fuerte eco en suelo colombiano.

“No quiero decirles más, pero ahora estamos mirando hacia el terreno, porque controlamos muy bien el mar”, expresó Donald Trump al responder la pregunta de un periodista sobre la opción de ofensivas por tierra, que complementen la ofensiva que, a través de la flotilla naval dispuesta en el Caribe, ha adelantado una serie de ataques para contrarrestar el flujo de cocaína en EE. UU.

Este anuncio, que desató una ola de reacciones, se suma a que la administración de Donald Trump autorizó a la CIA a hacer operaciones encubiertas en territorio venezolano, lo que representa un giro en la estrategia estadounidense frente a los presuntos narcotraficantes en la región; y abriría la opción de que se intervenga frente al accionar de la dictadura que gobierna desde hace 25 años.

Además, se reportó el sobrevuelo de dos aviones bombarderos cerca del espacio aéreo venezolano, lo que incrementó la percepción de inminencia de acciones militares que busquen derrocar a Maduro: que asumió el poder en marzo de 2013 tras la muerte del también dictador Hugo Chávez Frías, y que se autoproclamó como vencedor de los comicios presidenciales del 28 de julio de 2024.

La dura respuesta de Gustavo Petro a Donald Trump, ante posibilidad de que EE. UU. invada Venezuela

En ese sentido, el presidente de la República, Gustavo Petro, le salió a las afirmaciones del jefe de Estado norteamericano y avisó que este tipo de permisos solo pueden ser tramitados en el seno de Naciones Unidas. Petro habló desde Puerto Asís (Putumayo), en el inicio de la destrucción de 14 toneladas de material de guerra pertenecientes a la Coordinadora Nacional Ejército Bolivariano (Cneb).

“Ya tiene como consecuencias cercanas una posible invasión a la República de Venezuela. Con consecuencias, nuestras derechas aplauden eso. Yo, la verdad, no soy muy amigo de las políticas que se agencian en el gobierno actual de Venezuela porque no lo reconocí. No voy allá. Pero yo sé que puede pasar en Colombia, y esa sí es mi responsabilidad», dijo Petro desde el sur del territorio nacional.

Enfoque Now es una plataforma digital dedicada a conectar e informar a la comunidad latina acerca de los acontecimientos que suceden a nivel local e internacional.

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México ha entregado a EEUU a 55 líderes de cárteles de droga en operaciones secretas durante el 2025

El operativo incluyó sigilo extremo, drones de vigilancia y sustitución de personal penitenciario. Las autoridades temían fugas, atentados y motines de último minuto

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En una de las operaciones conjuntas más ambiciosas entre México y EstadosUnidos, 55 líderes de cárteles mexicanos fueron entregados este año a la justicia estadounidense en dos misiones bajo estrictas medidas de seguridad. La acción, resultado de una presión diplomática ejercida principalmente por la administración de Donald Trump, representa un golpe a las estructuras criminales y un giro en la cooperación bilateral frente al tráfico de drogas.

De acuerdo con información publicada por The Wall Street Journal (WSJ), los reos trasladados representan las cúpulas de organizaciones como Sinaloa, Jalisco Nueva Generación y Zetas. Entre los extraditados figuran nombres emblemáticos como Rafael Caro Quintero, acusado del asesinato del agente de la DEA Enrique “Kiki” Camarena en 1985 y prófugo de la justicia estadounidense por décadas.

Durante sus estancias en prisiones de México, estos reclusos contaban con redes de corrupción que les permitían acceso a armas, drogas, mujeres y dispositivostelefónicos. Según funcionarios estadounidenses y mexicanos, desde sus celdas coordinaban el envío de toneladas de heroína, fentanilo, cocaína y metanfetamina hacia Estados Unidos, además de ordenar homicidios y secuestros.

El proceso de extradición se mantuvo en completo sigilo ante el temor de fugas, motines y posibles atentados contra los propios capos, quienes representaban riesgos de filtración de información sensible. “Nunca en la historia de nuestra agencia hemos visto la remoción de este nivel de criminales desde México”, señaló Derek Maltz, exjefe interino de la Administración de Control de Drogas (DEA).

La transferencia de los líderes criminales requirió la movilización de 2.000 efectivos de fuerzas especiales mexicanas. “Fue una misión que no podía fallar. Cualquier filtración habría encendido alarmas y disparado la violencia”, aseguró un alto funcionario mexicano al WSJ.

El nivel de secreto fue tal que los propios detenidos desconocían su destino hasta pisar territorio estadounidense. “Welcome to America!”, exclamó Maltz al recibir al primer grupo de extraditados. Los raslados se ejecutaron en dos bloques: la primera hace nueve meses y la segunda en agosto. Los prisioneros desembarcaron en ciudades como Chicago, Phoenix, San Antonio, Nueva York y Washington D.C..

Entre los extraditados sobresalen los hermanos Miguel Ángel y Omar Treviño, antiguos jefes de Los Zetas, organización responsable de una oleada de violencia. Conforme a fuentes oficiales mexicanas, los Treviño controlaban desde prisión una red de más de 600 internos y han sido vinculados al asesinato de 18 custodios penitenciarios.

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Nicolás Maduro recurre a custodios cubanos y se esconde en múltiples lugares ante el temor de un ataque de Estados Unidos

El dictador chavista ha cambiado su rutina, teléfonos y lugares de descanso, y ha delegado responsabilidades clave de su protección en agentes de inteligencia de La Habana

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El presidente de Venezuela, Nicolás Maduro, ha reforzado de manera significativa su seguridad personal, incluyendo el cambio de lugar donde duerme, y ha recurrido a Cuba, su principal aliado, ante la creciente amenaza de una intervención militar estadounidense en el país.

Así lo confirman varias personas cercanas al gobierno venezolano. Describen un clima de tensión y preocupación dentro del entorno íntimo del mandatario, aunque aseguran que Maduro considera que mantiene el control y que podrá superar este desafío, el más grave en sus 12 años de gobierno.

Para protegerse de un posible ataque de precisión o de una incursión de fuerzas especiales, Maduro ha cambiado repetidamente de lugar para dormir y de teléfono celular, según dichas fuentes. Estas precauciones se intensificaron desde septiembre, cuando Estados Unidos empezó a acumular buques de guerra y a atacar embarcaciones que la administración de Trump afirma que traficaban drogas desde Venezuela.

Para reducir el riesgo de ser traicionado, Maduro también ha ampliado el papel de los guardaespaldas cubanos en su equipo de seguridad personal y ha incorporado más oficiales de contrainteligencia cubanos al ejército venezolano, indicó una de las fuentes.

Sin embargo, en público, Maduro ha intentado minimizar las amenazas de Washington, mostrándose relajado y despreocupado, haciéndose presente en actos públicos sin previo aviso, bailando y publicando videos propagandísticos en TikTok.

Las siete personas cercanas al gobierno entrevistadas para este artículo pidieron el anonimato por temor a represalias o porque no estaban autorizadas a hablar con la prensa. El Ministerio de Comunicación de Venezuela, responsable de las consultas de medios, no respondió a la solicitud de comentarios sobre el artículo.

La administración Trump ha acusado a Maduro de liderar un “cártel narcoterrorista” que inunda a Estados Unidos de drogas, una narrativa que, según muchos funcionarios actuales y anteriores en Washington, busca en última instancia un cambio de régimen. Sin embargo, Trump ha combinado esas amenazas con menciones a una posible solución diplomática. Él y Maduro conversaron por teléfono el mes pasado para discutir una posible reunión.

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