En las últimas horas corrió el rumor de que Estados Unidos le habría ofrecido una amnistía al presidente Nicolás Maduro con tal de que dejara el poder y a cambio no se le buscaría para ser juzgado por ninguno de sus delitos.
Sin embargo, en las últimas horas, Vedant Patel, portavoz adjunto de Estado durante una conferencia de prensa ofrecida en Washington, desmintió esta teoría y aseguró que no han hecho este ofrecimiento al líder oficialista en Venezuela.
“No hemos hecho ninguna oferta de amnistía a Maduro ni a otros desde esta elección”, dijo Patel y agregó: “Estados Unidos está considerando las opciones para presionar a Maduro para que regrese a Venezuela a un camino democrático, y continuará haciéndolo. Pero la responsabilidad recae en Maduro, y en Venezuela, y en las autoridades electorales de Venezuela, de aclarar los resultados de las elecciones”.
En una rueda de prensa el portavoz adjunto del Departamento de Estado estadounidense, Vedant Patel, se refirió a la situación que se vive en Ecuador.
Según narra el diario Voz de América, el Departamento de Estado rechazó el “aumento de la violencia, el encarcelamiento masivo injusto y la represión dirigida a los venezolanos, incluidos los miembros de la oposición”, esto después de que se conociera el aumento notable de muertes en manifestaciones de la oposición en diferentes lugares del país.
Previamente, el prestigioso diario The Wall Street Journal (WSJ) había asegurado que el país norteamericano habría ofrecido indultos para Maduro y sus principales lugartenientes que enfrentan acusaciones del Departamento de Justicia, según dijeron tres personas familiarizadas con las deliberaciones de la administración Biden. Incluso, una de las personas dijo que Estados Unidos ha puesto “todo sobre la mesa” para persuadir a Maduro de que se vaya antes de que termine su mandato en enero.
Estados Unidos ha discutido indultos para Maduro y sus principales aliados que enfrentan acusaciones penales por cargos de narcoterrorismo y tráfico de drogas, y fuentes dijeron a WSJ que Estados Unidos podría estar abierto a abandonar los esfuerzos de extradición para los involucrados.
Maduro había expresado previamente su voluntad de negociar con Estados Unidos, aunque se ha mostrado más resistente desde las elecciones, diciéndole a Washington que no se “meta en los asuntos internos de Venezuela” en una conferencia de prensa el viernes 9 de agosto.
El presidente venezolano, Nicolás Maduro, muestra una Biblia en una conferencia de prensa en el palacio presidencial de Miraflores en Caracas, Venezuela, el miércoles 31 de julio de 2024, tres días después de las elecciones en las que fue declarado ganador. Foto: AP / Matías Delacroix.
Según WSJ, las ofertas de Estados Unidos podrían fracasar si el expresidente Donald Trump es reelegido en noviembre, dada su postura de línea dura anterior hacia Venezuela. Aun así, Maduro desconfía de cualquier administración estadounidense, incluida la de Biden, que este año levantó la mayoría de las sanciones contra Venezuela, que atraviesa problemas de liquidez, con la esperanza de incitarlo a celebrar elecciones libres.
El Consejo Nacional Electoral (CNE)) de Venezuela proclamó presidente reelecto a Maduro con el 52 % de los votos frente al 43 % del candidato opositor, Edmundo González Urrutia.
Pero el organismo, de línea oficialista, no ha publicado hasta ahora las actas de escrutinio alegando que el sistema automatizado de votación había sido hackeado en la noche electoral.
La oposición, en tanto, asegura que González Urrutia ganó los comicios con el 67 % de los votos y compiló en un sitio web copias de más del 80 % de las actas escaneadas.
Enfoque Now es una plataforma digital dedicada a conectar e informar a la comunidad latina acerca de los acontecimientos que suceden a nivel local e internacional.
Panamá dio un paso formal en su aspiración de ingresar al Programa de Exención de Visas (Visa Waiver Program, VWP) de Estados Unidos con la conformación del Grupo de Trabajo Interinstitucional para la Exención de Visas, liderado por el ministro de Relaciones Exteriores encargado, Carlos A. Hoyos.
Este grupo fue establecido en una reunión que reunió a representantes de diversas instituciones del Gobierno, con el objetivo de definir los requisitos técnicos, operativos y de seguridad que Panamá deberá cumplir para avanzar en el proceso de ingreso al programa estadounidense.
El encuentro marcó el inicio formal de un proceso que implica una coordinación interinstitucional intensa, con miras a fortalecer la seguridad fronteriza, la gestión migratoria y el intercambio de información.
La mesa de trabajo operará de manera conjunta con la Embajada de Estados Unidos en Panamá y representantes del Departamento de Seguridad Nacional del país norteamericano, en una etapa que se presenta como compleja y de largo plazo.
Durante la reunión, el ministro encargado Hoyos explicó que la integración del grupo responde a un esfuerzo del Estado panameño por cumplir con los estándares técnicos y operativos exigidos por el Programa de Exención de Visas, que no solo cubre aspectos migratorios, sino también seguridad, gestión documental y cooperación bilateral.
Según Hoyos, avanzar en este proceso requiere del aporte coordinado de múltiples entidades nacionales, desde migración hasta aeronáutica civil, con un enfoque de corresponsabilidad para cumplir los requisitos que establece la ley estadounidense.
El funcionario subrayó además que el programa no solo representa una posible facilidad migratoria para los ciudadanos panameños, sino una herramienta para fortalecer los vínculos sociales, académicos y empresariales entre Panamá y Estados Unidos, siempre bajo estándares elevados de seguridad y confiabilidad.
Enfatizó que la exención de visas debe verse en el marco de una visión estratégica de largo plazo, con beneficios potenciales en turismo, comercio y movilidad educativa.
El embajador de Estados Unidos en Panamá, Kevin Cabrera, presente en el encuentro, señaló que su gobierno está compartiendo información técnica y apoyo con las autoridades panameñas para avanzar en el cumplimiento de los requisitos que establece la legislación estadounidense.
Hoy comienza la edición 2026 de la Copa Libertadores con el inicio de la Primera Fase, una instancia que marca el arranque oficial del certamen más importante de clubes en Sudamérica. El primer partido tendrá lugar en La Paz, donde The Strongest recibirá a Deportivo Táchira a las 21:30 horas en el estadio Hernando Siles, con el arbitraje de Paulo Cesar Zanovelli da Silva. Este encuentro abre la serie E1 y el ganador avanzará a la siguiente ronda, en busca de un lugar en la fase de grupos.
La primera semana de acción continúa el miércoles con el duelo entre 2 de Mayo de Paraguay y Alianza Lima de Perú, seguido el jueves por el enfrentamiento entre Juventud de Las Piedras de Uruguay y Universidad Católica de Ecuador. Todos los partidos de este tramo inicial se disputarán a las 21:30 horas, y la próxima semana se jugarán los encuentros de vuelta para definir a los equipos que seguirán en carrera.
En la Fase 1 participan clubes de Bolivia, Ecuador, Perú, Paraguay, Uruguay y Venezuela, federaciones que buscan dejar su huella en el certamen desde el primer día. Argentina no cuenta con representantes en esta instancia preliminar. Los tres equipos que superen la Fase 1 se sumarán a otros 13 que ya tienen su lugar asegurado en la Fase 2, cuyos partidos se disputarán entre el 17 y el 26 de febrero.
La estructura del torneo establece que tras la Fase 2, los ocho ganadores avanzarán a la última etapa previa, la Fase 3, donde se definirán los cuatro equipos que accederán a la fase de grupos. Aquellos clubes que no logren superar la Fase 3 tendrán la oportunidad de disputar la fase de grupos de la Copa Sudamericana.
En la fase de grupos de la Libertadores competirán 32 equipos de los diez países sudamericanos, incluidos los campeones vigentes de la Libertadores y la Sudamericana, junto a los que logren avanzar desde las rondas previas. Así se pone en marcha una nueva edición del máximo torneo continental, con el sueño intacto de la “Gloria Eterna”.