Durante el mes pasado, la isla se vio sumida en una serie de desafíos que han generado preocupación tanto a nivel nacional como internacional, manifestó la ONG en su más reciente informe.
El Observatorio Cubano de Conflictos denunció que en marzo hubo más de 650 protestas y denuncias contra el régimen de Miguel Díaz-Canel. Durante el mes pasado, la isla se vio sumida en una serie de desafíos que han generado preocupación tanto a nivel nacional como internacional, manifestó la ONG en su más reciente informe.
“La crisis económica y las dificultades cada vez mayores que enfrenta la población cubana han generado frustración y desesperanza en el futuro económico del país. Esto ha llevado a un estallido social que se ha multiplicado de forma automática, y que ha sido respondido con violencia por parte del Estado, como ha sido documentado ante organismos internacionales”, consignó el observatorio en el reporte enviado a Infobae.
La organización registró un total de 654 protestas y denuncias en marzo, lo que representa un incremento del 63,7% en comparación con el mismo período del año anterior. La Habana ha sido el territorio más activo, liderando con 152 protestas, seguida por Santiago con 66.
“Las denuncias relacionadas con actos represivos, protestas por la crisis alimentaria, inseguridad ciudadana, servicios públicos deficientes, y derechos económicos y civiles encabezan el registro de protestas”, resaltó el escrito; al tiempo que enfatizó que la grave crisis alimentaria, la violencia social, la inflación y la precaria situación de la salud pública son algunos de los problemas que afectan a la población cubana y que han llevado a la manifestación de descontento y protestas.
“El Observatorio también ha registrado casos de abuso policial, uso excesivo de la fuerza, represión contra la disidencia política y la libertad de expresión, así como un aumento en el número de presos políticos. A pesar de la represión y las amenazas, las protestas ciudadanas han sido una muestra clara del descontento y la frustración de la población cubana, que demanda cambios políticos, mayor libertad y mejores condiciones de vida”, estimó la ONG.
Ocho puntos que destacó el informe
Crisis alimentaria: el país se vio afectado por una grave crisis alimentaria, caracterizada por la escasez de productos básicos y el aumento de los precios de los alimentos. La falta de suministros y la mala gestión económica contribuyeron a esta situación, lo que generó dificultades para el acceso a una alimentación adecuada para gran parte de la población.
Violencia social: la violencia social fue otro problema que afectó a Cuba en este período. Se registraron casos de violencia callejera y conflictos entre grupos. La falta de seguridad y la sensación de impunidad contribuyeron a la escalada de la violencia, generando temor e inseguridad en la población.
Inflación: continuó siendo un desafío económico importante en Cuba. Los altos niveles de inflación afectaron el poder adquisitivo de la población, lo que se tradujo en dificultades para acceder a productos básicos y servicios esenciales.
Salud pública: la situación de la salud pública en Cuba también fue motivo de preocupación. Se reportaron escasez de medicamentos, falta de insumos médicos y deficiencias en la atención sanitaria. Esto afectó la capacidad de respuesta del sistema de salud ante enfermedades y emergencias.
Amenazas policiales: hubo informes de abuso policial y uso excesivo de la fuerza por parte de las autoridades cubanas durante las protestas y manifestaciones que tuvieron lugar en las provincias de Santiago, Bayamo y que se replicaron de forma inmediata en varios puntos del país, como muestra del hartazgo ciudadano ante la desidia del gobierno, la grave crisis alimentaria y la ineficiencia estatal que no satisface las necesidades mínimas de la población. Las fuerzas de seguridad reprimieron violentamente a los manifestantes, lo que resultó en detenciones masivas.
Represión del Estado: durante el mes, se registraron numerosos casos de represión por parte del Estado cubano contra la disidencia política y la libertad de expresión. Activistas y periodistas fueron detenidos arbitrariamente, y se impuso una mayor censura en los medios de comunicación independientes.
Presos políticos: la situación empeoró en marzo de 2024. Hubo un aumento en el número de personas encarceladas por motivos políticos, y se informaron condiciones inhumanas en las prisiones. Organizaciones de derechos humanos expresaron su preocupación por la falta de garantías procesales y las violaciones de los derechos fundamentales de los detenidos.
Protestas ciudadanas: a pesar de la represión y las amenazas, se registraron protestas ciudadanas en varias ciudades de Cuba. Los manifestantes demandaron cambios políticos, mayor libertad y mejores condiciones de vida. Estas protestas reflejaron el descontento y la frustración de la población ante la situación actual.
Las provincias más activas (Observatorio Cubano de Conflictos)
El informe también señaló que, durante marzo, se han registrado preocupantes niveles de inseguridad ciudadana en la isla. “Los ciudadanos cubanos han enfrentado diversos problemas, como el aumento de robos, la violencia callejera y la proliferación de bandas delictivas. Estas situaciones han generado temor e inquietud en la población y plantean un desafío para las autoridades en materia de seguridad”, expresó el escrito, que señaló cuatro puntos al respecto:
Aumento de robos: se ha observado un aumento significativo en los robos durante marzo de 2024. Los cubanos han reportado robos a mano armada en las calles, viviendas y establecimientos comerciales. Los delincuentes han demostrado una mayor audacia y han utilizado tácticas más violentas, lo que ha generado una sensación de inseguridad generalizada.
Violencia callejera: también ha sido un problema preocupante en Cuba durante este mes. Se han registrado peleas y agresiones físicas en lugares públicos, lo cual ha generado un ambiente hostil y peligroso para los ciudadanos. Estas situaciones pueden derivar en lesiones graves y afectar la calidad de vida de las personas.
Bandas delictivas: la proliferación de bandas delictivas constituye otro desafío en términos de seguridad ciudadana. Estas bandas operan en diferentes áreas del país y se dedican a actividades ilícitas como la venta de drogas, el robo organizado y la extorsión. Su presencia y acciones generan un clima de inseguridad y preocupación en la población.
Falta de respuesta efectiva: una preocupación adicional es la aparente falta de respuesta efectiva por parte de las autoridades ante estos problemas de seguridad. Los ciudadanos han expresado su frustración por la falta de patrullaje policial visible y la percepción de impunidad de los delincuentes. Esta situación plantea la necesidad de fortalecer los mecanismos de seguridad, y garantizar una respuesta rápida y eficiente ante los delitos.
Los apagones son constantes en la isla (Archivo)
Otros conflictos sociales
En este apartado, el observatorio hizo referencia a los apagones, “que se han intensificado en La Habana y otras provincias debido a problemas en las centrales eléctricas”.
“El gobierno ha implementado medidas de ahorro de energía, como cortes programados en el alumbrado público, lo que ha generado malestar y preocupación entre la población. Las interrupciones del suministro eléctrico han afectado a las familias cubanas, obligándolas a buscar alternativas como cocinar con leña. Esta crisis energética ha empeorado en las últimas semanas, provocando un aumento en la indignación de la población”, puntualizó el escrito.
También se refirió a la situación del transporte público en La Habana, que ha alcanzado “niveles críticos, según los testimonios de los residentes de la capital cubana”. De acuerdo a lo informado por Martí Noticias, dice el informe, muchos consideran que esta crisis es peor que las anteriores.
En otro orden, residentes de diferentes localidades en Cuba que enfrentan graves problemas con el suministro de agua, manifestaron su desesperación ante esta situación que afecta la calidad de vida de las personas y pone en riesgo su salud.
Por último, el reporte sostuvo que la represión y las detenciones continuas relacionadas con las protestas masivas por los apagones y la escasez de alimentos no son una noticia nueva. Sin embargo, “teniendo en cuenta el reciente estallido social de marzo, vuelven a poner al régimen castrista en la mira del mundo, como un Estado terrorista que no respeta y viola brutalmente los derechos humanos de su sociedad”, remarcó.
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Panamá dio un paso formal en su aspiración de ingresar al Programa de Exención de Visas (Visa Waiver Program, VWP) de Estados Unidos con la conformación del Grupo de Trabajo Interinstitucional para la Exención de Visas, liderado por el ministro de Relaciones Exteriores encargado, Carlos A. Hoyos.
Este grupo fue establecido en una reunión que reunió a representantes de diversas instituciones del Gobierno, con el objetivo de definir los requisitos técnicos, operativos y de seguridad que Panamá deberá cumplir para avanzar en el proceso de ingreso al programa estadounidense.
El encuentro marcó el inicio formal de un proceso que implica una coordinación interinstitucional intensa, con miras a fortalecer la seguridad fronteriza, la gestión migratoria y el intercambio de información.
La mesa de trabajo operará de manera conjunta con la Embajada de Estados Unidos en Panamá y representantes del Departamento de Seguridad Nacional del país norteamericano, en una etapa que se presenta como compleja y de largo plazo.
Durante la reunión, el ministro encargado Hoyos explicó que la integración del grupo responde a un esfuerzo del Estado panameño por cumplir con los estándares técnicos y operativos exigidos por el Programa de Exención de Visas, que no solo cubre aspectos migratorios, sino también seguridad, gestión documental y cooperación bilateral.
Según Hoyos, avanzar en este proceso requiere del aporte coordinado de múltiples entidades nacionales, desde migración hasta aeronáutica civil, con un enfoque de corresponsabilidad para cumplir los requisitos que establece la ley estadounidense.
El funcionario subrayó además que el programa no solo representa una posible facilidad migratoria para los ciudadanos panameños, sino una herramienta para fortalecer los vínculos sociales, académicos y empresariales entre Panamá y Estados Unidos, siempre bajo estándares elevados de seguridad y confiabilidad.
Enfatizó que la exención de visas debe verse en el marco de una visión estratégica de largo plazo, con beneficios potenciales en turismo, comercio y movilidad educativa.
El embajador de Estados Unidos en Panamá, Kevin Cabrera, presente en el encuentro, señaló que su gobierno está compartiendo información técnica y apoyo con las autoridades panameñas para avanzar en el cumplimiento de los requisitos que establece la legislación estadounidense.
Hoy comienza la edición 2026 de la Copa Libertadores con el inicio de la Primera Fase, una instancia que marca el arranque oficial del certamen más importante de clubes en Sudamérica. El primer partido tendrá lugar en La Paz, donde The Strongest recibirá a Deportivo Táchira a las 21:30 horas en el estadio Hernando Siles, con el arbitraje de Paulo Cesar Zanovelli da Silva. Este encuentro abre la serie E1 y el ganador avanzará a la siguiente ronda, en busca de un lugar en la fase de grupos.
La primera semana de acción continúa el miércoles con el duelo entre 2 de Mayo de Paraguay y Alianza Lima de Perú, seguido el jueves por el enfrentamiento entre Juventud de Las Piedras de Uruguay y Universidad Católica de Ecuador. Todos los partidos de este tramo inicial se disputarán a las 21:30 horas, y la próxima semana se jugarán los encuentros de vuelta para definir a los equipos que seguirán en carrera.
En la Fase 1 participan clubes de Bolivia, Ecuador, Perú, Paraguay, Uruguay y Venezuela, federaciones que buscan dejar su huella en el certamen desde el primer día. Argentina no cuenta con representantes en esta instancia preliminar. Los tres equipos que superen la Fase 1 se sumarán a otros 13 que ya tienen su lugar asegurado en la Fase 2, cuyos partidos se disputarán entre el 17 y el 26 de febrero.
La estructura del torneo establece que tras la Fase 2, los ocho ganadores avanzarán a la última etapa previa, la Fase 3, donde se definirán los cuatro equipos que accederán a la fase de grupos. Aquellos clubes que no logren superar la Fase 3 tendrán la oportunidad de disputar la fase de grupos de la Copa Sudamericana.
En la fase de grupos de la Libertadores competirán 32 equipos de los diez países sudamericanos, incluidos los campeones vigentes de la Libertadores y la Sudamericana, junto a los que logren avanzar desde las rondas previas. Así se pone en marcha una nueva edición del máximo torneo continental, con el sueño intacto de la “Gloria Eterna”.