El avión de United, que procedía de Tel Aviv con unas 300 personas a bordo entre pasajeros y tripulación, sufrió violentas turbulencias.
Varios pasajeros de la línea aérea United fueron llevados a un hospital en Nueva York por heridas menores luego de que el piloto desviara el vuelo a un aeropuerto de este estado debido a turbulencias.
El avión, que procedía de Tel Aviv con unas 300 personas entre pasajeros y tripulación, había recibido autorización para aterrizar en Newark (Nueva Jersey), su destino final tras 11 horas de viaje, poco antes de las siete de la noche (19:00 GMT) del viernes.
Sin embargo, el aterrizaje fue abortado luego de que informara a la torre de control de Newark sobre cambios en la dirección del viento y se dirigió a un aeropuerto al norte de Nueva York, en medio de turbulencia que creó pánico entre los pasajeros, y poco combustible, señalan medios locales.
Unos 200 pasajeros fueron atendidos por socorristas de múltiples agencias en el aeropuerto, de acuerdo con el canal 4 local de la cadena NBC.
Algunos pasajeros fueron llevados a un hospital de la zona con heridas leves y el resto de los pasajeros enviados a Newark, luego de que el avión se abasteciera de combustible.
El vuelo 85 de United Airlines, que partió desde Tel Aviv con dirección al Aeropuerto Internacional Newark Liberty, en Nueva Jersey, experimentó turbulencias severas que resultaron en una emergencia médica entre los pasajeros, cerca de las 6:45 pm del viernes. Como consecuencia, el avión, un Boeing 787, tuvo que ser desviado al Aeropuerto Internacional de Nueva York. La Administración Federal de Aviación (FAA) ha clasificado el incidente como una emergencia médica de pasajeros.
Viajeros registrándose en el Aeropuerto Internacional John F. Kennedy de Nueva York, EEUU. REUTERS/Jeenah Moon
Durante el incidente, un pasajero necesitó desembarcar debido a una complicación médica, mientras que varios otros sufrieron de mareos y náuseas. Los síntomas reportados incluyeron también dolor en el pecho, atribuidos a las fuertes turbulencias que el avión enfrentó durante su intento de aterrizaje en Newark. Según información proporcionada por la aerolínea y citada por CNN, el avión pudo retomar su viaje hacia su destino original tras una parada no planificada para reabastecerse de combustible. La aeronave había estado en el aire aproximadamente 11 horas desde su partida de Israel, cuando fue afectada por un cambio repentino en la dirección del viento.
En declaraciones recogidas por CNN, un portavoz de United Airlines explicó que tras la llegada del vuelo a Nueva York, su equipo de servicios de emergencia fue uno de los primeros en responder, encontrando a la tripulación de vuelo y a los pasajeros afectados por las turbulencias. La atención médica fue inmediatamente dispuesta para aquellos que presentaron síntomas durante el vuelo. Este incidente subraya los retos que pueden enfrentar los vuelos comerciales debido a las condiciones climáticas adversas.
Este caso será probablemente objeto de un análisis más detallado por parte de la FAA, con el fin de entender mejor cómo sucedieron los hechos y cómo se pueden prevenir incidentes similares en el futuro. La seguridad de los pasajeros y la tripulación sigue siendo una prioridad para las aerolíneas y las autoridades reguladoras.
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Panamá dio un paso formal en su aspiración de ingresar al Programa de Exención de Visas (Visa Waiver Program, VWP) de Estados Unidos con la conformación del Grupo de Trabajo Interinstitucional para la Exención de Visas, liderado por el ministro de Relaciones Exteriores encargado, Carlos A. Hoyos.
Este grupo fue establecido en una reunión que reunió a representantes de diversas instituciones del Gobierno, con el objetivo de definir los requisitos técnicos, operativos y de seguridad que Panamá deberá cumplir para avanzar en el proceso de ingreso al programa estadounidense.
El encuentro marcó el inicio formal de un proceso que implica una coordinación interinstitucional intensa, con miras a fortalecer la seguridad fronteriza, la gestión migratoria y el intercambio de información.
La mesa de trabajo operará de manera conjunta con la Embajada de Estados Unidos en Panamá y representantes del Departamento de Seguridad Nacional del país norteamericano, en una etapa que se presenta como compleja y de largo plazo.
Durante la reunión, el ministro encargado Hoyos explicó que la integración del grupo responde a un esfuerzo del Estado panameño por cumplir con los estándares técnicos y operativos exigidos por el Programa de Exención de Visas, que no solo cubre aspectos migratorios, sino también seguridad, gestión documental y cooperación bilateral.
Según Hoyos, avanzar en este proceso requiere del aporte coordinado de múltiples entidades nacionales, desde migración hasta aeronáutica civil, con un enfoque de corresponsabilidad para cumplir los requisitos que establece la ley estadounidense.
El funcionario subrayó además que el programa no solo representa una posible facilidad migratoria para los ciudadanos panameños, sino una herramienta para fortalecer los vínculos sociales, académicos y empresariales entre Panamá y Estados Unidos, siempre bajo estándares elevados de seguridad y confiabilidad.
Enfatizó que la exención de visas debe verse en el marco de una visión estratégica de largo plazo, con beneficios potenciales en turismo, comercio y movilidad educativa.
El embajador de Estados Unidos en Panamá, Kevin Cabrera, presente en el encuentro, señaló que su gobierno está compartiendo información técnica y apoyo con las autoridades panameñas para avanzar en el cumplimiento de los requisitos que establece la legislación estadounidense.
Hoy comienza la edición 2026 de la Copa Libertadores con el inicio de la Primera Fase, una instancia que marca el arranque oficial del certamen más importante de clubes en Sudamérica. El primer partido tendrá lugar en La Paz, donde The Strongest recibirá a Deportivo Táchira a las 21:30 horas en el estadio Hernando Siles, con el arbitraje de Paulo Cesar Zanovelli da Silva. Este encuentro abre la serie E1 y el ganador avanzará a la siguiente ronda, en busca de un lugar en la fase de grupos.
La primera semana de acción continúa el miércoles con el duelo entre 2 de Mayo de Paraguay y Alianza Lima de Perú, seguido el jueves por el enfrentamiento entre Juventud de Las Piedras de Uruguay y Universidad Católica de Ecuador. Todos los partidos de este tramo inicial se disputarán a las 21:30 horas, y la próxima semana se jugarán los encuentros de vuelta para definir a los equipos que seguirán en carrera.
En la Fase 1 participan clubes de Bolivia, Ecuador, Perú, Paraguay, Uruguay y Venezuela, federaciones que buscan dejar su huella en el certamen desde el primer día. Argentina no cuenta con representantes en esta instancia preliminar. Los tres equipos que superen la Fase 1 se sumarán a otros 13 que ya tienen su lugar asegurado en la Fase 2, cuyos partidos se disputarán entre el 17 y el 26 de febrero.
La estructura del torneo establece que tras la Fase 2, los ocho ganadores avanzarán a la última etapa previa, la Fase 3, donde se definirán los cuatro equipos que accederán a la fase de grupos. Aquellos clubes que no logren superar la Fase 3 tendrán la oportunidad de disputar la fase de grupos de la Copa Sudamericana.
En la fase de grupos de la Libertadores competirán 32 equipos de los diez países sudamericanos, incluidos los campeones vigentes de la Libertadores y la Sudamericana, junto a los que logren avanzar desde las rondas previas. Así se pone en marcha una nueva edición del máximo torneo continental, con el sueño intacto de la “Gloria Eterna”.