SIGUE LA TENSIÓN en el Mar Negro entre Rusia y naciones de la OTAN
El episodio, ocurrido el jueves pasado, incluyó el vuelo bajo de cazas rusos y simulacro de disparos, lo que generó una situación de peligro. La semana pasada se registró un episodio en la misma zona del mar sobre Crimea contra un destructor británico
El Gobierno neerlandés acusó este martes a varios cazas rusos de “hostigamiento” y de provocar “una situación peligrosa” en el Mar Negro al volar “peligrosamente bajo” y cerca de una fragata de la armada de Países Bajos, llevando a cabo “simulacros de ataques” e interrumpiendo sus sistemas de comunicación.
El Ministerio neerlandés de Defensa aseguró que aviones militares rusos armados provocaron el pasado jueves “una situación peligrosa cerca del HNLMS Evertsen”, una fragata de la Marina Real de Países Bajos, y señaló que volaron “repetida y peligrosamente bajo y cerca del barco, llevando a cabo simulacros de ataques” contra la fragata.
”HNLMS Evertsen estaba en aguas internacionales (en el sudeste de Crimea) durante estos hostigamientos”, agregó, en una nota breve.
El incidente empezó a las 15:30 horas y terminó en torno a las 20:30 hora local del 24 de junio, “horas de intimidación que produjeron interrupciones en los equipos electrónicos” del Evertsen, y que coincidió con el primero de los dos días de cumbre de jefes de Estado y de gobierno de la Unión Europea en Bruselas.
Además, los cazas “estaban armados con bombas y con los llamados misiles aire-tierra, destinados a disparar a un objetivo desde el aire”, añade Defensa.
El comportamiento ruso supone una “violación del derecho al libre uso del mar” y va “contra los acuerdos mutuos” destinados a evitar situaciones peligrosas en las aguas internacionales.
”No había razón alguna para estas acciones agresivas. A pesar de esto, los simulacros de ataques continuaron durante varias horas. Fue un comportamiento irresponsable e inseguro en el mar”, agregó el comandante neerlandés George Pastoor.
La ministra neerlandesa de Defensa, Ank Bijleveld-Schouten, calificó estas acciones rusas de “irresponsables” porque la fragata “tiene todo el derecho a navegar allí” y “no hay justificación alguna para este tipo de actos agresivos, que también aumentan innecesariamente el riesgo de accidentes”.
En un comunicado, el Ministerio de Defensa ruso dijo que el jueves pasado la Flota del Mar Negro utilizó aviones de combate Su-30 y bombarderos Su-24 “para evitar la violación de la frontera de las aguas territoriales de la Federación Rusa” después de que el Evertsen “comenzara a moverse en dirección del estrecho de Kerch“.
Además, aseguró que los aviones “volaron a una distancia segura cerca del barco de la armada holandesa”, que luego “cambió inmediatamente su curso”.
La fragata neerlandesa está integrada en el despliegue operativo del grupo británico Carrier Strike Group, que patrullan en el Mar Negro y practican con aliados de la región y visitan algunos puertos en la zona.
El Carrier Strike Group es el mayor grupo de trabajo naval y aéreo bajo mando británico desde la Guerra de las Malvinas (1982).
La pasada semana guardacostas rusos efectuaron disparos de advertencia al destructor británico “Defender” cuando entró el 23 de junio en aguas territoriales rusas cerca de Crimea, tras lo que Moscú citó a la embajadora británica.
Entonces, el Ministerio de Defensa del Reino Unido dijo que los disparos se realizaron durante un ejercicio militar que Rusia estaba llevando a cabo en la zona.
La embarcación de la Royal Navy (Marina) “realiza un paso inocente a través de aguas territoriales ucranianas, de acuerdo con el derecho internacional”, señala un comunicado de Defensa, en Londres. “Creemos que los rusos estaban haciendo unos ejercicios de artillería en el mar Negro, y dieron a la comunidad marítima una advertencia previa sobre su actividad”, puntualiza la nota.
Mientras Moscú considera que la franja de mar que rodea a Crimea forma parte de sus aguas territoriales, Occidente estima que continúa perteneciendo a Ucrania.
En medio de las tensiones, Rusia ha denunciado movimientos de los aliados en esas aguas como “provocadoras”, y el vocero del Pentágono, John Kirby, defendió que “no hay nada de provocador” en las maniobras navales que la OTAN y Ucrania celebran en el mar Negro.
Las maniobras, bautizadas como Sea Breeze 2021, reunirán este año el mayor número de efectivos de su historia con más de 30 países participantes, entre ellos Ucrania, Estados Unidos, Canadá, Reino Unido, Holanda y Turquía, que aportan 5.000 efectivos, 32 barcos y 40 aviones.
La Armada ucraniana y la Sexta Flota serán los anfitriones de los ejercicios, que se celebran desde 1997, pero que han ganado importancia desde la anexión de Crimea en 2014.
(Con información de AFP, EFE, Europa Press)
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Lo que debía ser una travesía de exploración por las aguas del Atlántico Sur terminó convirtiéndose en una emergencia sanitaria internacional. El crucero de expedición MV Hondius, reconocido por sus rutas exclusivas hacia destinos remotos, se encuentra en el centro de una investigación epidemiológica luego de que un presunto brote de hantavirus provocara la muerte de al menos tres personas y obligara a evacuaciones médicas de emergencia durante mayo de 2026.
La situación encendió las alarmas de autoridades sanitarias internacionales cuando varios pasajeros y miembros de la tripulación comenzaron a presentar síntomas compatibles con una infección viral severa: fiebre alta, dificultad respiratoria, agotamiento extremo y, en algunos casos, un deterioro clínico acelerado.
Una emergencia inesperada en medio del océano
Según reportes preliminares, el MV Hondius navegaba por el Atlántico cuando se detectaron los primeros casos sospechosos. A medida que el estado de algunos pacientes empeoró, se activaron protocolos de emergencia internacional cerca de Cabo Verde, donde tres personas con síntomas críticos fueron evacuadas para recibir atención especializada en Europa.
Posteriormente, la embarcación cambió su ruta y puso rumbo hacia las Islas Canarias, donde las autoridades sanitarias comenzaron evaluaciones médicas masivas, controles epidemiológicos y planes de repatriación para los pasajeros.
Algunos ciudadanos españoles fueron trasladados bajo vigilancia médica al Hospital Central de la Defensa Gómez Ulla, en Madrid, mientras otros pasajeros permanecieron bajo observación preventiva.
¿Qué es el hantavirus y por qué preocupa tanto?
El hantavirus es una enfermedad poco común, pero potencialmente mortal. Generalmente se transmite a humanos por contacto o inhalación de partículas contaminadas con orina, saliva o excrementos de roedores infectados.
Lo que hace este caso particularmente inquietante es que este tipo de contagio es extremadamente inusual dentro de un crucero, donde normalmente los brotes más frecuentes suelen estar relacionados con virus gastrointestinales como el norovirus, o enfermedades respiratorias como ocurrió durante la pandemia del COVID-19.
Por eso, epidemiólogos internacionales ahora investigan una pregunta clave:
¿Cómo llegó el virus al barco y cómo pudo propagarse en un espacio cerrado?
OMS monitorea el caso
Fuentes internacionales señalan que la Organización Mundial de la Salud (OMS) ya se encuentra siguiendo de cerca el caso, coordinando con autoridades marítimas, sanitarias y diplomáticas para garantizar la seguridad de pasajeros, tripulación y comunidades receptoras.
Hasta el momento, no se ha confirmado un riesgo de transmisión comunitaria fuera del barco, pero el caso mantiene en alerta a varios países europeos.
Un recordatorio de la vulnerabilidad en alta mar
Este incidente vuelve a poner sobre la mesa una realidad que la industria de cruceros conoce bien: aunque navegar representa aventura y descanso, los espacios compartidos pueden convertirse rápidamente en escenarios críticos cuando aparece una enfermedad infecciosa inesperada.
La investigación continúa y las próximas horas serán clave para determinar el verdadero alcance del brote.
Un proyecto que podría cambiar la ingeniería mundial
China vuelve a sorprender al mundo con uno de los proyectos de infraestructura más ambiciosos de la historia moderna: un tren bala submarino que conectará las ciudades de Dalian y Yantai, atravesando el Mar de Bohai a velocidades de hasta 250 kilómetros por hora.
Actualmente, recorrer esta ruta puede tomar entre 6 y 8 horas, dependiendo si se viaja por carretera o ferry. Con esta nueva obra, el trayecto podría reducirse a apenas 40 minutos, transformando por completo la movilidad de pasajeros y mercancías.
El megaproyecto bajo el mar
La obra, conocida como Bohai Strait Tunnel, contempla una inversión estimada entre 220.000 y 300.000 millones de yuanes (decenas de miles de millones de dólares).
El diseño incluirá:
Dos túneles ferroviarios paralelos Una galería central para emergencias y mantenimiento Sistemas avanzados de ventilación y evacuación Monitoreo inteligente en tiempo real Tecnología de mantenimiento predictivo
El gran reto: ingeniería extrema
El proyecto enfrenta importantes desafíos técnicos debido a la compleja geología marina y la presencia de fallas sísmicas en la zona.
Para garantizar la seguridad, China planea integrar:
Sensores de filtración de agua Centros de control en tiempo real Protocolos especiales de rescate Infraestructura antisísmica avanzada
¿Cuándo estará listo?
Aunque actualmente se encuentra en fase de planificación y evaluación técnica, las autoridades proyectan que el tren submarino podría entrar en operación alrededor del 2035.
Además de revolucionar el transporte, la obra podría generar miles de empleos e impulsar el comercio interno y la exportación. ¿Estamos viendo el futuro del transporte mundial?