Rusia registró en la última jornada 852 muertes por COVID-19, lo que representa un nuevo máximo desde el inicio de la pandemia de coronavirus, según los datos publicados este martes por las autoridades sanitarias.
El mayor número de fallecidos por la enfermedad contagiosa se notificó en Moscú, con 63 decesos, seguido de San Petersburgo (58).
El último récord había sido registrado el pasado 24 de septiembre, cuando murieron 828 personas por coronavirus.
Desde el inicio de la pandemia han fallecido en Rusia 205.531 ciudadanos por la enfermedad, si bien las estadísticas oficiales sobre exceso de muertes triplican esta cifra.
Durante la última jornada se detectaron además 21.559 nuevos casos de coronavirus en las 85 regiones del país, de los que 1.709 corresponden a personas asintomáticas.
Asimismo, las autoridades sanitarias señalaron que un total de 6.635.485 personas se han recuperado hasta la fecha del COVID-19, incluidas 17.368 altas durante el último día, mientras que 1.272.307 están bajo observación como casos sospechosos, según la Oficina Nacional de Protección al Consumidor (Rospotrebnadzor).
En términos acumulativos, Rusia suma ya 7.464.708 casos de la enfermedad infecciosa desde el inicio de la pandemia.
Rusia es, a día de hoy, el cuarto país con más contagios a nivel mundial, solo por detrás de Estados Unidos, la India, Brasil y el Reino Unido.
Los casos en el mundo
El reporte más reciente de la Organización Mundial de la Salud (OMS), que corresponde a la semana entre el 13 y el 19 de septiembre, indicaba una baja generalizada de casos y muertes. Los 3,6 millones de casos globales de COVID-19 en ese período supusieron un descenso del 9 % con respecto a los siete días anteriores. Los fallecidos en el mismo periodo fueron 59.000, un 7 % menos, por lo que la semana pasada fue la cuarta consecutiva de descenso.
La OMS también advirtió que la variante delta, más contagiosa y principal causante de la ola de COVID-19 registrada en los últimos meses en el planeta, ya está presente en un 90 % de los casos globales, según el seguimiento que se lleva a cabo del genoma del coronavirus a través de la iniciativa GISAID.
Por regiones, sólo África tuvo un aumento de casos en el último registro, del 4 %, mientras que el mayor descenso se registró en Oriente Medio (22 %) el sur de Asia (16 %) y Asia Oriental (11 %).
En Europa y América, donde se sigue superando el millón de casos semanales en cada uno de estos continentes, la bajada fue menor, del 4 % y el 7 % respectivamente. En el acumulado desde el inicio de la crisis sanitaria, América se mantiene como la región más afectada, con 87 millones de casos, seguida por Europa (68 millones), el sur de Asia (42 millones) y Oriente Medio (15 millones).
(Con información de EFE y Europa Press)
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El ciclismo colombiano vuelve a brillar en Europa. Nairo Quintana se consagró campeón de la Vuelta a Asturias – Julio Álvarez “Mendo” 2026, logrando así su tercer título en esta competencia (2017, 2021 y 2026), tras cuatro etapas de gran nivel.
El “escarabajo” boyacense confirmó su jerarquía y experiencia para quedarse con la clasificación general, consolidando además el cuarto título para Colombia en esta ronda española, sumando también la victoria de Iván Ramiro Sosa en 2022.
En el podio final, Quintana estuvo acompañado por el español Adrià Pericas (UAE Team Emirates – XRG), quien finalizó en la segunda posición, y por su compatriota Diego Pescador (Movistar Team), que completó una destacada actuación para el ciclismo nacional.
La última etapa fue para el mexicano Edgar David Cadena (Team Storck – MRW Bau), quien firmó una gran escapada en el tramo final, logrando su segundo triunfo consecutivo y cerrando su participación dentro del top 5. Un nuevo logro para Nairo, que sigue escribiendo su historia y dejando en alto el nombre de Colombia en el ciclismo internacional.
La cena de la Asociación de Corresponsales de la Casa Blanca es uno de los rituales más duraderos de Washington, aunque algo incómodos.
Existe una tensión inherente en el ambiente: periodistas vestidos con elegancia comparten bebidas y comida con muchas de las personas sobre las que informan. Esa fricción fue especialmente evidente este año, dada la relación a menudo conflictiva del presidente Donald Trump con los medios de comunicación.
Ese ritual se vio abruptamente alterado la noche del sábado cuando un hombre armado irrumpió en el lugar, intentando penetrar el salón del hotel donde Trump y los secretarios del gabinete estaban reunidos. Fueron evacuados sin sufrir daños, mientras la multitud de 2,300 personas se resguardaba entre jadeos, confusión, platos rotos y vino derramado.
“Espera, ¿ese fue el sonido de un disparo?”, se preguntó Trump. ¿O simplemente un mesero dejó caer una bandeja? “Esperaba que fuera una bandeja”, dijo Trump. “Pero no lo era”.
Los invitados se cubrieron bajo las mesas tras un tiroteo ocurrido fuera del salón durante la cena de corresponsales de la Casa Blanca, el sábado 25 de abril de 2026, en Washington. (Foto AP/Alex Brandon)
Oz Pearlman, el mentalista contratado como entretenimiento de la noche, estaba realizando un truco de magia para Trump en el escenario cuando se escucharon disparos fuera del salón, según declaró a The Associated Press, que tenía allí a dos docenas de periodistas.
Trump había boicoteado cenas anteriores durante su presidencia. Era evidente, antes del evento, que tenía cosas que quería decir sobre la cobertura mediática que parece detestar, incluso cuando le proporciona visibilidad. “Realmente estaba listo para destrozarla”, dijo más tarde en la Casa Blanca.