Salud
Le debían extraer una muela, pero le sacaron doce dientes: el caso del niño al que le borraron la sonrisa por una mala praxis
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1 año atráson
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Enfoque Now
El procedimiento ocurrió en San Juan. Tras la operación, el nene de cinco años presentó dificultades para alimentarse, para hablar y también fue víctima de bullying en el colegio. Detalles del fallo judicial que condenó a la odontóloga
En julio de 2024, María Fernanda Lara llevó a su hijo de cinco años al servicio de odontopediatría del Hospital Rawson, en San Juan, con un fuerte dolor dental y fiebre alta. La consulta, que inicialmente buscaba resolver una caries en una muela de leche, derivó semanas más tarde en la extracción de 12 piezas dentales en una clínica privada.
Junto a su marido, Roberto Lucero, la mujer denunció que no habían autorizado esa extracción masiva y demandaron a la odontóloga Romina Pellice, que a fines de marzo fue condenada por mala praxis.
“La extracción masiva de piezas dentales afectó severamente la calidad de vida del menor, que presentó dificultades para masticar, alimentarse y hablar. También se alteró su digestión, su curva de crecimiento y su desarrollo del lenguaje. El daño fue más allá de lo físico”, precisó a Infobae la abogada de la familia del nene, Yamila Piozzi, al referirse al daño psicológico que padeció el menor.
En el ámbito escolar, la imagen del niño sin dientes fue motivo de burlas por parte de sus compañeros, lo que agravó su estado emocional. “La situación provocó una merma en su autoestima y un cambio en su conducta social”, precisó Piozzi al poner como ejemplo que el menor abandonó los deportes que practicaba en ese momento.
A ocho años de esa intervención quirúrgica, la jueza de la Unidad de Finalización de Causas del Sistema Mixto de San Juan, Ana Carolina Parra, condenó a la odontóloga a un año de prisión en suspenso, y la inhabilitación para desempeñar y/o ejercer la profesión por el término de un año.
En su fallo, el tribunal consideró que Pellice actuó con imprudencia profesional, excediéndose en su función: “La odontóloga ingresó al quirófano sin conocer el estado real de la boca del paciente y no trazó un plan de trabajo. Tomó decisiones sin evaluar otras alternativas y sin el consentimiento informado de los padres”.
De una caries a una extracción masiva
Todo empezó el 6 de julio de 2017 cuando el niño comenzó a manifestar dolor persistente en la boca, acompañado de inflamación facial. Como su mamá trabajaba en el Hospital Rawson, de San Juan, decidió llevarlo allí. La primera odontóloga que lo atendió le diagnosticó un flemón en la región facial y localizó la infección en el elemento 84, un molar de leche afectado por caries.
Ante la imposibilidad de realizar una intervención completa debido a la ansiedad del menor, la profesional practicó una apertura cameral para facilitar el drenaje de la infección y prescribió antibióticos. “Al día siguiente, tras observar que el cuadro no había mejorado, solicitó la internación del menor en el Sanatorio Argentino, donde recibió antibióticos vía endovenosa durante 48 horas”, detalló Piozzi.
El 8 de julio, luego de la estabilización del cuadro febril, el nene recibió el alta médica con indicación de seguimiento ambulatorio con pediatría y odontología. En las semanas posteriores, sus padres buscaron una nueva opinión profesional para reparar la muela dañada y no tener que volver a pasar por la misma situación.
“Por miedo a que volviera a tener dolor, los padres lo llevan a lo de la dentista Romina Pellice. Llegan recomendados a la Clínica San Blas. La profesional no logró ver la boca del niño porque era inquieto, pero la madre le explica lo que pasó. En la segunda consulta, tampoco logra revisarlo del todo. Entonces, la odontóloga sugiere extraer la muela partida en quirófano en el Sanatorio CIMYN, el 14 de septiembre”, recordó.
De acuerdo con lo acreditado durante el juicio, Pellice no brindó detalles sobre la cantidad exacta de piezas a extraer ni sobre tratamientos alternativos posibles. Solo informó que tras la cirugía, el nene necesitaría una prótesis llamada mantenedor de espacios, destinada a conservar el lugar de las piezas hasta que erupcionaran los dientes permanentes.
“El niño ingresó al quirófano para que le extrajeran una muela. Salen del quirófano después de una hora y le entregan a la madre un frasco con 12 piezas dentales. Dicen que hubo una gran infección y que actuaron de urgencia, pero era una cirugía programada. El niño había entrado sin dolor, sin fiebre, sin inflamación. Todo esto fue una decisión unilateral sin consentimiento”, se lamentó Piozzi.
Si bien al menor deberían haberle aplicado anestesia local, los padres se encontraron con que lo habían intubado. “Le hicieron anestesia general sin informar. Después de la cirugía, las doctoras desaparecen del sanatorio. No dejaron indicaciones médicas ni recetas. La pediatra del sanatorio le dio el alta sin saber cómo proceder”, enfatizó la abogada.
Al referirse a las consecuencias psicológicas que sufrió el nene, Piozzi dijo que quedó prácticamente desdentado: “Solo les quedaron dos muelas superiores definitivas y los dientes delanteros. Empezó a tener problemas para alimentarse, digestivos, psicológicos. Sufrió bullying en la escuela, no pudo hacer deportes y necesitó fonoaudióloga porque no podía hablar correctamente. Su mandíbula dejó de crecer con normalidad. Su rostro se modificó y su boca se metía hacia adentro”.
La explicación que la familia de la víctima recibió por parte de la odontóloga los dejó perplejos: dijo que tomó esa decisión porque “las encías no estaban sanas” y quería “evitar futuras infecciones”. Sin embargo, un informe pericial del Círculo Odontológico cuestionó el accionar de la profesional e indicó que se indicó la cirugía sin una evaluación integral ni un seguimiento odontológico previo que justificara una extracción masiva.
Además, se señaló que cuatro de las piezas dentales extraídas se encontraban en buen estado, sin caries ni infecciones, por lo que su remoción carecía de fundamento clínico inmediato.
El informe subraya que, aún en presencia de un posible riesgo de infección generalizada, la odontóloga debió haber hospitalizado al menor, realizarle estudios complementarios y tratarlo con antibióticos intravenosos antes de una intervención tan invasiva.
El impacto de lo ocurrido en la vida del niño continúa hasta la actualidad. La falta de piezas dentarias le impidió realizar correctamente funciones básicas como la masticación, lo que afectó su alimentación y crecimiento. El desarrollo del habla también se vio comprometido, al igual que su desempeño escolar, debido al aislamiento que sufrió tras ser objeto de burlas.
“A raíz de todo esto, ningún odontólogo de San Juan quiso atender al niño al ver lo que habían hecho en la boca. Sus padres tuvieron que llevarlo a Mendoza”, relató Piozzi.
Sus dientes crecieron, pero mal posicionados y desordenados por falta de contención. Hoy en día sigue en tratamiento, pero aún no crecieron todas las piezas. “El nene no solo perdió los dientes. Perdió la sonrisa, la confianza, la tranquilidad. No se recupera de algo así con una prótesis”, expresó Piozzi sobre las secuelas irreversibles que padece el menor por ese acto de negligencia profesional.
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Ciencia
Brote de ébola genera preocupación sanitaria ante el aumento de viajes por la Copa Mundial
Publicado
2 semanas atráson
1 de junio de 2026Por
Enfoque NowUn reciente brote de ébola en África ha encendido las alertas de salud pública en Estados Unidos y otros países de Norteamérica a pocas semanas del inicio de la Copa Mundial de la FIFA 2026, un evento que atraerá a cientos de miles de visitantes de todo el mundo.
Aunque las autoridades sanitarias estadounidenses consideran poco probable un brote importante de ébola en el país, la llegada masiva de aficionados, atletas y turistas ha reavivado las preocupaciones sobre la posible propagación de enfermedades transmisibles durante el torneo.
En respuesta a la situación, los gobiernos de Estados Unidos, Canadá y México anunciaron medidas sanitarias coordinadas para viajeros procedentes de las regiones africanas consideradas de mayor riesgo. Según un comunicado conjunto, estas acciones buscan proteger tanto a los residentes como a los millones de personas que asistirán al campeonato, sin interrumpir significativamente el flujo de viajes y comercio.
La administración del presidente Donald Trump también ha reforzado sus controles sobre viajeros internacionales y ha implementado políticas destinadas a evitar que personas infectadas o expuestas al virus ingresen al territorio estadounidense.
Expertos en salud pública advierten que, aunque enfermedades como el ébola y el hantavirus son mucho menos contagiosas que el COVID-19, la magnitud de un evento internacional de esta escala exige una preparación rigurosa. Algunos especialistas han expresado preocupación por la capacidad de respuesta de las autoridades sanitarias tras años de recortes y cambios en las estructuras de salud pública.
Mientras tanto, la República Democrática del Congo habría solicitado a la FIFA el reembolso de entradas para aficionados afectados por restricciones de viaje relacionadas con el brote. Además, la selección nacional congoleña y su personal ya habrían abandonado el país para cumplir con requisitos de cuarentena previos a la competencia.
No obstante, especialistas señalan que los riesgos sanitarios más probables durante el Mundial podrían provenir de enfermedades comunes y conocidas, para las cuales ya existen herramientas de prevención y control.
A medida que se acerca el inicio del torneo, autoridades federales, estatales y locales continúan coordinando esfuerzos para garantizar la seguridad sanitaria de uno de los eventos deportivos más importantes del mundo.
Ciencia
Alerta sanitaria en alta mar: misterioso brote de hantavirus en crucero deja fallecidos y activa protocolos internacionales
Publicado
1 mes atráson
8 de mayo de 2026Por
Jimmy PizarroLo que debía ser una travesía de exploración por las aguas del Atlántico Sur terminó convirtiéndose en una emergencia sanitaria internacional. El crucero de expedición MV Hondius, reconocido por sus rutas exclusivas hacia destinos remotos, se encuentra en el centro de una investigación epidemiológica luego de que un presunto brote de hantavirus provocara la muerte de al menos tres personas y obligara a evacuaciones médicas de emergencia durante mayo de 2026.
La situación encendió las alarmas de autoridades sanitarias internacionales cuando varios pasajeros y miembros de la tripulación comenzaron a presentar síntomas compatibles con una infección viral severa: fiebre alta, dificultad respiratoria, agotamiento extremo y, en algunos casos, un deterioro clínico acelerado.
Una emergencia inesperada en medio del océano
Según reportes preliminares, el MV Hondius navegaba por el Atlántico cuando se detectaron los primeros casos sospechosos. A medida que el estado de algunos pacientes empeoró, se activaron protocolos de emergencia internacional cerca de Cabo Verde, donde tres personas con síntomas críticos fueron evacuadas para recibir atención especializada en Europa.
Posteriormente, la embarcación cambió su ruta y puso rumbo hacia las Islas Canarias, donde las autoridades sanitarias comenzaron evaluaciones médicas masivas, controles epidemiológicos y planes de repatriación para los pasajeros.
Algunos ciudadanos españoles fueron trasladados bajo vigilancia médica al Hospital Central de la Defensa Gómez Ulla, en Madrid, mientras otros pasajeros permanecieron bajo observación preventiva.
¿Qué es el hantavirus y por qué preocupa tanto?
El hantavirus es una enfermedad poco común, pero potencialmente mortal. Generalmente se transmite a humanos por contacto o inhalación de partículas contaminadas con orina, saliva o excrementos de roedores infectados.
Lo que hace este caso particularmente inquietante es que este tipo de contagio es extremadamente inusual dentro de un crucero, donde normalmente los brotes más frecuentes suelen estar relacionados con virus gastrointestinales como el norovirus, o enfermedades respiratorias como ocurrió durante la pandemia del COVID-19.
Por eso, epidemiólogos internacionales ahora investigan una pregunta clave:
¿Cómo llegó el virus al barco y cómo pudo propagarse en un espacio cerrado?
OMS monitorea el caso
Fuentes internacionales señalan que la Organización Mundial de la Salud (OMS) ya se encuentra siguiendo de cerca el caso, coordinando con autoridades marítimas, sanitarias y diplomáticas para garantizar la seguridad de pasajeros, tripulación y comunidades receptoras.
Hasta el momento, no se ha confirmado un riesgo de transmisión comunitaria fuera del barco, pero el caso mantiene en alerta a varios países europeos.
Un recordatorio de la vulnerabilidad en alta mar
Este incidente vuelve a poner sobre la mesa una realidad que la industria de cruceros conoce bien: aunque navegar representa aventura y descanso, los espacios compartidos pueden convertirse rápidamente en escenarios críticos cuando aparece una enfermedad infecciosa inesperada.
La investigación continúa y las próximas horas serán clave para determinar el verdadero alcance del brote.