La inseguridad extrema y el dominio de las pandillas han obligado a Estados Unidos a mantener la suspensión de vuelos a Puerto Príncipe hasta septiembre.
El gobierno de Estados Unidos decidió prolongar hasta el 8 de septiembre la prohibición de vuelos hacia Puerto Príncipe, la capital de Haití. La medida, anunciada por la Administración Federal de Aviación (FAA), responde al deterioro de la seguridad en el país, donde las pandillas han intensificado sus ataques contra infraestructuras y aeronaves civiles.
El gobierno de Estados Unidos decidió prolongar hasta el 8 de septiembre la prohibición de vuelos hacia Puerto Príncipe, la capital de Haití. La medida, anunciada por la Administración Federal de Aviación (FAA), responde al deterioro de la seguridad en el país, donde las pandillas han intensificado sus ataques contra infraestructuras y aeronaves civiles.
Haití sumido en la violencia y el caos
The Independent resaltó que Haití atraviesa una de las crisis más graves de su historia reciente. Las pandillas expandieron su control en la capital, Puerto Príncipe, hasta alcanzar un dominio estimado del 85% del territorio urbano. La violencia se convirtió en una realidad cotidiana para la población, que enfrenta asesinatos, secuestros, ataques armados y el constante temor a ser víctima de represalias.
El avance de estos grupos criminales no se limita a la capital. Según el experto en derechos humanos de la ONU, William O’Neill, las pandillas han extendido su influencia más allá de Puerto Príncipe, consolidando su poder en otras regiones del país. Sus actividades incluyen el asesinato de civiles, incendios de viviendas, ataques a hospitales, escuelas y lugares de culto. Además, las organizaciones criminales han usado la violencia sexual como un arma para aterrorizar y someter a la población.
Más de un millón de desplazados y una crisis humanitaria sin precedentes
El conflicto provocó un éxodo masivo dentro del país. Se estima que más de un millón de personas han sido desplazadas de sus hogares sin ningún refugio seguro donde establecerse. Muchos han recurrido a campamentos improvisados, donde la escasez de alimentos y agua ha agravado su situación. En estos asentamientos, la inseguridad sigue siendo un problema, con continuos reportes de violencia sexual y abuso contra los más vulnerables.
El hambre se ha convertido en otro problema crítico. Con el país sumido en el caos, el acceso a bienes básicos se ha vuelto extremadamente difícil. Los mercados y las rutas de suministro han sido interrumpidos por los enfrentamientos, y muchas organizaciones humanitarias han visto limitado su trabajo debido a la falta de seguridad.Más de un millón de personas han sido desplazadas en Haití debido a la violencia y enfrentan crisis humanitaria. (REUTERS)
Un Estado debilitado y sin capacidad de respuesta
Uno de los principales factores que han permitido el avance de las pandillas es la debilidad de las fuerzas de seguridad haitianas. Con una población de 11 millones de personas, el país cuenta con una policía nacional de apenas 9.000 a 10.000 efectivos. En comparación, la vecina República Dominicana, con una población similar, tiene cerca de 50.000 agentes policiales.
NBC News señaló que el asesinato del presidente Jovenel Moïse en julio de 2021 marcó un punto de inflexión en la crisis del país. Desde entonces, la falta de liderazgo y la ausencia de instituciones fuertes han favorecido el crecimiento de las pandillas, que han llenado el vacío de poder con violencia y extorsión.
La comunidad internacional busca respuestas
Ante la gravedad de la crisis, la ONU y varios países han promovido la creación de una fuerza multinacional liderada por Kenia para ayudar a restaurar el orden. Esta misión, que comenzó a desplegarse en junio, cuenta con aproximadamente 1.000 policías en el país. Sin embargo, O’Neill advierte que esta cifra es insuficiente y propone ampliar el contingente a 2.500 efectivos bien equipados para poder hacer frente a las pandillas.
La falta de recursos ha sido otro obstáculo para la efectividad de esta fuerza. La ONU ha propuesto que su financiamiento provenga de su presupuesto oficial, en lugar de depender únicamente de donaciones voluntarias, lo que permitiría una mayor estabilidad en las operaciones. Entre las necesidades más urgentes se encuentran helicópteros, vehículos blindados, visores nocturnos y chalecos antibalas, elementos clave para enfrentar a grupos criminales fuertemente armados.
Según el análisis de AP, el futuro de Haití dependerá de la efectividad de la fuerza multinacional, del compromiso del gobierno para reformar sus instituciones y de la respuesta de la comunidad internacional. Si las medidas implementadas no logran desmantelar las estructuras criminales y devolver la seguridad a la población, el país corre el riesgo de caer en un ciclo de violencia aún más profundo.
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El ciclismo colombiano vuelve a brillar en Europa. Nairo Quintana se consagró campeón de la Vuelta a Asturias – Julio Álvarez “Mendo” 2026, logrando así su tercer título en esta competencia (2017, 2021 y 2026), tras cuatro etapas de gran nivel.
El “escarabajo” boyacense confirmó su jerarquía y experiencia para quedarse con la clasificación general, consolidando además el cuarto título para Colombia en esta ronda española, sumando también la victoria de Iván Ramiro Sosa en 2022.
En el podio final, Quintana estuvo acompañado por el español Adrià Pericas (UAE Team Emirates – XRG), quien finalizó en la segunda posición, y por su compatriota Diego Pescador (Movistar Team), que completó una destacada actuación para el ciclismo nacional.
La última etapa fue para el mexicano Edgar David Cadena (Team Storck – MRW Bau), quien firmó una gran escapada en el tramo final, logrando su segundo triunfo consecutivo y cerrando su participación dentro del top 5. Un nuevo logro para Nairo, que sigue escribiendo su historia y dejando en alto el nombre de Colombia en el ciclismo internacional.
La cena de la Asociación de Corresponsales de la Casa Blanca es uno de los rituales más duraderos de Washington, aunque algo incómodos.
Existe una tensión inherente en el ambiente: periodistas vestidos con elegancia comparten bebidas y comida con muchas de las personas sobre las que informan. Esa fricción fue especialmente evidente este año, dada la relación a menudo conflictiva del presidente Donald Trump con los medios de comunicación.
Ese ritual se vio abruptamente alterado la noche del sábado cuando un hombre armado irrumpió en el lugar, intentando penetrar el salón del hotel donde Trump y los secretarios del gabinete estaban reunidos. Fueron evacuados sin sufrir daños, mientras la multitud de 2,300 personas se resguardaba entre jadeos, confusión, platos rotos y vino derramado.
“Espera, ¿ese fue el sonido de un disparo?”, se preguntó Trump. ¿O simplemente un mesero dejó caer una bandeja? “Esperaba que fuera una bandeja”, dijo Trump. “Pero no lo era”.
Los invitados se cubrieron bajo las mesas tras un tiroteo ocurrido fuera del salón durante la cena de corresponsales de la Casa Blanca, el sábado 25 de abril de 2026, en Washington. (Foto AP/Alex Brandon)
Oz Pearlman, el mentalista contratado como entretenimiento de la noche, estaba realizando un truco de magia para Trump en el escenario cuando se escucharon disparos fuera del salón, según declaró a The Associated Press, que tenía allí a dos docenas de periodistas.
Trump había boicoteado cenas anteriores durante su presidencia. Era evidente, antes del evento, que tenía cosas que quería decir sobre la cobertura mediática que parece detestar, incluso cuando le proporciona visibilidad. “Realmente estaba listo para destrozarla”, dijo más tarde en la Casa Blanca.