Enrique Vives, el empresario que atropelló a siete jóvenes en Santa Marta
En medio de la audiencia de imputación de cargos, que fue aplazada y será retomada en la mañana de este viernes 17 de septiembre, el investigado relató su versión de los hechos a la juez que está frente al caso
Durante la audiencia de imputación de cargos que se adelantó este jueves 16 de septiembre en contra de Enrique Vives Caballero, el empresario que es investigado por atropellar a un grupo de siete jóvenes en Gaira, Santa Marta, de los que seis fallecieron, la jueza primera penal municipal con función de garantías, Olmis Cotes, parafraseó el relato que Vives le entregó sobre los hechos, desde la Clínica Psiquiátrica Fusam, donde se encuentra internado.
“Iba por el carril izquierdo de la vía que es doble calzada y me sale un grupo de muchachos que no vi”, leyó Cotes.
De acuerdo con lo leído por la togada, tras el accidente, Vives se bajó del auto para ayudar a una de las víctimas, pero, según el relato del investigado “habitantes del sector le dieron puños”.
Por otro lado, además de conocerse la versión de Vives, la jueza entregó los resultados de la valoración Médica que le realizó Medicina Legal al investigado, en el cual se estableció que Vives puede permanecer recluido y acudir a los controles médicos en el centro privado en el que sea convocado.
Cabe indicar que durante la audiencia la juez Cotes señaló que Vives fue cuestionado sobre su infancia, su época de estudios y sus últimos años a los que, de acuerdo con el documento, Vives Caballero manifestó problemas psicológicos y estados de ansiedad. Sin embargo, la togada dejó en claro que ello no le impide ir a un centro de reclusión, pues puede asistir a terapias particulares, así lo conoció Semana.
“El examinado puede recibir tratamiento, es decir, que estando en reclusión formal asista a los controles programados en cualquier centro particular para psiquiatría (…) El examinado tiene una retractación adaptativa de tipo ansiosa, que para el momento actual y no se constituye en algo grave o incompatible para la vida de reclusión normal”, informó la togada, de acuerdo con lo reportado por el mismo medio.
La diligencia de imputación de cargos contra Vives Caballero continuó su curso y según contó el mismo medio, debido a que el dictamen no pudo enviarse por internet, la audiencia fue aplazada y continuará de manera virtual a las 9:00 de la mañana de este viernes 17 de septiembre.
LOS HECHOS
Sobre las 2:00 de la mañana del pasado lunes 13 de septiembre, Enrique Vives Caballero, quien se desplazaba en su vehículo a alta velocidad y en estado de embriaguez por el sector de Gaira, en la ciudad de Santa Marta, arrolló a siete jóvenes que se movilizaban en la zona, de los que cinco perdieron la vida de manera inmediata debido al impacto.
“El conductor cometió una imprudencia al conducir en estado de embriaguez, grado dos, confirmado y además en exceso de velocidad”, informó el comandante seccional de la Policía de Tránsito y Transporte de Santa Marta, el capitán Wilson Mendoza.
Las víctimas, quienes estaban reunidos por la celebración de cumpleaños número 13 del único joven que sobrevivió, fueron identificadas como: Camila Romero, Leonor Romero, Juan Diego Álzate, Camila Martínez y Laura Valentina de Lima, quienes fallecieron en el lugar de los hechos, mientras que Rafaela Pertuz Zaneite, murió en una clínica de Santa Marta.
Sobre Bryan de Jesús Añez Faneite, el joven de 13 años que sobrevivió al accidente, en las últimas horas se conoció que, luego de tres días de permanecer en delicado estado de salud en la Clínica Cehoca, en Santa Marta, despertó.
Cabe señalar que, tras el accidente, el menor sufrió un trauma craneal, de tórax abdominal, en su pelvis y en sus extremidades inferiores.
“Abrió los ojos y abrazó a su papá (…) Movió sus extremidades y le retiraron los aparatos tecnológicos que tenía para poder respirar”, dio a conocer al diario El País de Cali, Carlos Arturo Diazgranados, de la Fundación Demos Transformando Vidas, organización encargada de la atención en salud y jurídica del menor de edad.
Respecto al caso, los familiares de las víctimas exigen justicia pues señalan que el proceso está siendo dilato por la defensa de Vives Caballero, al aludir que se encontraba en un estado de shock postraumático, por lo que inicialmente fue llevado a un centro médico para ser atendido, y en las últimas horas fue trasladado a una clínica psiquiátrica, pese a que la juez negó la solicitud.
“Le pido justicia a la jueza que tiene el proceso, porque lo está dilatando con el abogado que tiene (Enrique Vives). ¿Qué quieren? ¿Dejarlo libre? Yo le pido a la jueza que le caiga todo el peso de la ley y justicia”, expresó el padre de una de las víctimas, en diálogo con la FM Radio.
Por ahora, luego de que la togada indicara que Vives Caballero es apto para la imputación de cargos, la audiencia continuará este viernes 17 de septiembre a las 9:00 de la mañana.
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Un mes después de ser detenidos, Nicolás Maduro y Cilia Flores siguen encarcelados en Nueva York, aguardando una audiencia judicial programada para marzo.
Las autoridades estadounidenses mantienen en prisión al ex dictador venezolano y a su esposa, quienes se declararon inocentes de acusaciones de narcotráfico y corrupción mientras esperan la próxima audiencia
El ex dictador venezolano Nicolás Maduro y su esposa, Cilia Flores, cumplieron un mes detenidos en Nueva York, donde permanecen recluidos en una cárcel federal tras declararse inocentes de los delitos de narcotráfico y corrupción que les imputa la Justicia de Estados Unidos, mientras aguardan una nueva audiencia judicial prevista para marzo.
En ese contexto, la Fiscalía del Distrito Sur de Nueva York solicitó el lunes posponer la próxima audiencia del proceso penal. El órgano fiscal pidió al juez Alvin Hellerstein que la sesión, originalmente fijada para el 17 de marzo, se reprograme para el 26 del mismo mes, con el objetivo de resolver cuestiones logísticas y concluir el intercambio de pruebas con la defensa.
Maduro y Flores se encuentran presos desde el 3 de enero, cuando fueron capturados en Caracas durante una operación militar estadounidense y trasladados al Metropolitan Detention Center (MDC) de Brooklyn. Dos días después, el 5 de enero, salieron brevemente del penal para asistir a su primera audiencia de lectura de cargos ante un juez federal en un tribunal de Manhattan.
En esa comparecencia inicial, Maduro rechazó las acusaciones y sostuvo ante el juez que continúa siendo el presidente de Venezuela. “Soy un prisionero de guerra” y fui “secuestrado”, afirmó durante la audiencia, según consta en el registro judicial. Flores, por su parte, también se declaró no culpable de los cargos que enfrenta.
La Fiscalía estadounidense acusa a Maduro decuatro delitos federales. Tres de ellos corresponden a conspiración para cometer narcoterrorismo, conspiración para importar cocaína y conspiración para poseer ametralladoras y artefactos destructivos. El cuarto cargo es por posesión de esas armas. En el caso de Flores, la imputación incluye otros cuatro cargos: dos de conspiración para importar cocaína, uno de conspiración para poseer armas y otro de posesión de armas.
Las acusaciones forman parte de un amplio expediente presentado por la Justicia de Estados Unidos en 2020, que sostenía que altos funcionarios del régimen venezolano integraban el denominado Cártel de los Soles, organización designada terrorista por Washington y que atribuía su liderazgo a Maduro. Sin embargo, tras la captura del ex mandatario, la Fiscalía eliminó en la nueva imputación las referencias al cártel como una organización criminal estructurada y ya no presenta a Maduro como su jefe.
Encalló un buque de desembarco de la Armada de Venezuela durante ejercicios de defensa
El navío Capana (T-61) quedó varado cerca de la costa de Falcón, con el casco sumergido por debajo de su línea de flotación habitual, sin posibilidad de recuperar la flotabilidad ni zafarse por sus propios medios
El buque de desembarcoCapana (T-61) de la Armada Bolivariana de Venezuela quedó parcialmente sumergido durante un ejercicio militar en aguas del estado Falcón, al norte del país, según imágenes difundidas en redes sociales.
En las tomas, el casco del navío aparece hundido por debajo de su línea de flotación habitual, con el agua alcanzando el número identificatorio del buque. El hecho ocurre menos de dos años después de que la nave recibiera una modernización integral.
Según los videos y fotografías tomadas desde la costa, el buque se desplomó de proa luego de encallar y no pudo recuperar su capacidad de flotación ni liberarse por sus propios medios. La embarcación quedó varada cerca de la playa, con el agua cubriendo parte importante del casco.
Hasta el momento, ni el Ministerio de Defensani el Comando Estratégico Operacional de la FANB han emitido un comunicado sobre el episodio ni sobre la situación de la tripulación.
El Capana T-61 es uno de los cuatro buques de desembarco clase Capana-Alligator, encargados originalmente a astilleros de Corea del Sur en 1982 y en servicio desde 1984. Con un desplazamiento de 4.070 toneladas, 104,8 metros de eslora y una capacidad operativa para transportar hasta seis tanques o 18 vehículos blindados, estos buques están equipados para mover tropas y material en grandes volúmenes.
Su dotación regular es de 130 tripulantes, aunque en esta operación se estima que llevaba más de 300 personas entre militares y personal de apoyo, según reportes extraoficiales.
Entre 2020 y 2023, el ARV Capana fue sometido a una revisión de media vida en los astilleros nacionales DIANCA, culminando en abril de 2023. El proceso incluyó la modernización de sistemas de armamento, motores, compartimientos, comunicaciones, rampa de proa y cubierta de vuelo, entre otras áreas críticas.
“El barco fue actualizado y puesto nuevamente en servicio tras una amplia modernización que costó varios años”, informó un reporte oficial sobre las tareas de mantenimiento.