El Rey Carlos no tendrá que pagar el impuesto a la herencia por el patrimonio del Ducado de Lancaster que heredó de la Reina Isabel, por una norma que permite que los bienes pasen de un soberano a otro.
Un artículo de Business Insider detalló que “Carlos heredó automáticamente el patrimonio, la principal fuente de ingresos del monarca, mientras que su hijo mayor, el príncipe Guillermo, heredó de su padre el patrimonio del Ducado de Cornualles, valorado en más de mil millones de dólares”.
De este modo, según el artículo, “el nuevo rey evitará el impuesto de sucesiones sobre el patrimonio, valorado en más de 750 millones de dólares, debido a una norma introducida por el gobierno del Reino Unido en 1993 para evitar que el patrimonio de la familia real quedara anulado en caso de que dos monarcas fallecieran en un corto periodo de tiempo”.
Citando a I News, se indicó que “la disposición se aplicó por primera vez en 2002, cuando la Reina Madre transmitió a la Reina un patrimonio valorado en unos 80 millones de dólares que incluía una colección de huevos de Fabergé”.
“La cláusula significa que, para ayudar a proteger su patrimonio, los miembros de la familia real no tienen que pagar el impuesto del 40% sobre las propiedades valoradas en más de 325.000 libras (377.000 dólares) que sí pagan los residentes en el Reino Unido que no pertenecen a la realeza”, se precisó.
“La estancia de Lancaster generó unos ingresos de 24 millones de libras (27 millones de dólares) el año pasado, según sus registros financieros, y el Rey tiene ahora derecho a sus ingresos”, afirmó
A fines de marzo de este año, “su patrimonio superaba los 650 millones de libras (754 millones de dólares)”, según indica la página web del ducado.
El artículo aprobado en 1702 “prohíbe al monarca vender cualquiera de los activos”.
Al respecto, la Reina “comenzó a pagar voluntariamente el impuesto sobre la renta y las ganancias del patrimonio en 1993 y Carlos podría decidir seguir su ejemplo”.
“El patrimonio del Ducado de Lancaster, fundado en el siglo XIII, consta de propiedades comerciales, agrícolas y residenciales, incluida una cartera de inversiones financieras”, según su página web.
“Sus cinco unidades rurales, o Surveys, abarcan unas 18.000 hectáreas de terreno en Inglaterra y Gales”, afirmó.
“El Foreshore Survey cubre unas 36.000 hectáreas (una hectárea equivale a unos dos acres y medio) desde el río Mersey, sobre el que está construida la ciudad de Liverpool, hasta Barrow-in-Furness, en el norte de Inglaterra. También está formada por el Minerals Survey, que comprende canteras de piedra caliza y arenisca desde el sur de Gales hasta el norte de Yorkshire”, indicó Business Insider.
Sin embargo, la mayor parte de sus ingresos proceden del Urban Survey, que incluye amplios intereses inmobiliarios comerciales en el centro de Londres, como el Hotel Savoy.
Las residencias de Balmoral y Sandringham son propiedad de la familia real, mientras que la mayoría de las demás propiedades que utilizan, incluidos el Palacio de Buckingham y el Castillo de Windsor, forman parte del patrimonio de la Corona.
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