El Inter de Milán le ganó 1-0 al Porto por la ida de los octavos de final de la UEFA Champions League y busca clasificarse a los cuartos de final, un objetivo que no cumple desde hace 12 años. Este miércoles el conjunto italiano abrió la serie en el estadio Giuseppe Meazza y se llevó una victoria no merecida ya que su arquero André Onana fue la figura del partido.
El equipo local se mostró más en el campo del elenco lusitano y un aviso fue el cabezazo de Alessandro Bastoni que desvió el arquero Diogo Costa. Pero Lautaro Martínez fue la punta de lanza en la ofensiva. El argentino fue uno de sus jugadores más peligrosos y avisó con un cabezazo que se fue por arriba del travesaño.
Promediando la primera mitad el Porto recuperó el control del mediocampo y a puro toque intentó acercarse y un remate desviado de Marko Grujic fue la culminación de la mejor jugada colectiva de los portugueses. El propio volante luego tuvo la más clara con un cabezazo que pasó cerca.
En el final del primer tiempo los jugadores del Inter reclamaron un penal a Matteo Darmian y le pidieron a su arquero, André Onana, que tire la pelota afuera para que el árbitro revise la jugada, aunque luego de analizarla consideró que no hubo falta. Luego todo los futbolistas del Nerozzurro estallaron de bronca porque los portugueses no les devolvieron la pelota en el saque lateral y encima generaron una jugada de peligro en la que Otávio fue amonestado pese a recibir la falta de Bastoni. Esta situación calentó la noche fría noche en Milán y tras unos forcejeos el tema no pasó a mayores.
En el complemento el Porto estuvo más cerca de poder abrir el marcador, pero penó por la falta de puntería y la notable labor de Onana que tuvo tres atajadas espectaculares. Primero contra Mehdi Taremi. Luego tuvo dos reacciones en una misma jugada en las que pareció estar vencido, pero en ambas apareció para evitar la caída de su valla.
A los 77 minutos el Porto se quedó con diez jugadores debido a la expulsión de Otávio por una leve falta a Hakan Calhanoglu. El portugués tenía amarilla por el incidente del primer tiempo y recibió la segunda amonestación. El Inter tuvo un tiro libre cerca del área, pero no lo aprovechó.
En el final y sin merecerlo, el Inter se puso en ventaja y el tanto llegó desde el banco con el ingreso de Romelu Lukaku que a los 86 minutos ganó en el área, su cabezazo dio en el palo y tras el rebote concretó el único gol del partido.
La revancha será el miércoles 14 de marzo en Portugal y ante su gente el Porto intentará dar vuelta la llave y eliminar al Inter, que ganó con lo justo el encuentro de ida.
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La segunda jornada de la fase de grupos dejó emociones, sorpresas y resultados que comienzan a definir el rumbo de varias selecciones en la Copa Mundial.
España disipó las dudas generadas tras su empate sin goles ante Cabo Verde y respondió con una contundente victoria sobre Arabia Saudita. El joven Lamine Yamal abrió el marcador y anotó su primer gol en el torneo, mientras que Mikel Oyarzabal firmó un doblete que confirmó la recuperación del conjunto español y lo mantiene entre los candidatos a avanzar con fuerza a la siguiente ronda.
En otro encuentro destacado, Bélgica e Irán empataron 0-0 en un partido donde el arquero Alireza Beiranvand fue figura al sostener el resultado con intervenciones decisivas. El empate obliga a ambos equipos a buscar la clasificación en la última fecha de la fase de grupos.
Por su parte, Cabo Verde volvió a sorprender al mundo al rescatar un empate 2-2 frente a Uruguay. El conjunto africano aprovechó errores defensivos de los sudamericanos y continúa soñando con una histórica clasificación a la siguiente fase.
La jornada también dejó un momento memorable para Egipto. Los Faraones remontaron ante Nueva Zelanda para imponerse 3-1 y conseguir la primera victoria de su historia en una Copa del Mundo. Mohamed Salah fue la gran figura con un gol y una asistencia, liderando un triunfo que alimenta las aspiraciones egipcias en el torneo.
Con la fase de grupos entrando en su tramo decisivo, cada punto cobra mayor valor y las próximas jornadas prometen definir quiénes seguirán en carrera por el título mundial.
La jornada de hoy en la Copa Mundial 2026 estuvo marcada por la igualdad. Cuatro partidos, cuatro empates y una sensación común: ninguna selección logró imponer condiciones de manera definitiva en encuentros donde la intensidad superó a la contundencia.
España y Cabo Verde firmaron un empate sin goles (0-0) en un partido donde la posesión y el control territorial favorecieron a los españoles, pero sin la eficacia necesaria para romper el orden defensivo de un Cabo Verde disciplinado y competitivo. El resultado deja abierta la discusión sobre la capacidad de España para transformar dominio en resultados.
Por su parte, Bélgica y Egipto igualaron 1-1 en un duelo equilibrado. Los europeos mostraron momentos de calidad individual, mientras que Egipto respondió con carácter y organización táctica. El empate refleja la creciente competitividad de selecciones que históricamente llegaban como protagonistas secundarios.
Uno de los encuentros más atractivos fue el empate entre Arabia Saudita y Uruguay (1-1). La selección sudamericana encontró dificultades para controlar el ritmo del partido ante un rival que volvió a demostrar que ya no es una sorpresa en el escenario internacional. Federico Valverde fue nuevamente una de las figuras uruguayas, aportando despliegue, liderazgo y presencia en ambos sectores del campo, aunque no fue suficiente para asegurar la victoria.
Finalmente, Irán y Nueva Zelanda protagonizaron un vibrante empate 2-2. El encuentro ofreció el mayor volumen ofensivo de la jornada y confirmó que la diferencia entre selecciones continúa reduciéndose en el fútbol moderno. La capacidad de reacción de ambos equipos terminó siendo determinante para repartir puntos.
Más allá de los marcadores, la jornada dejó una conclusión clara: el Mundial 2026 sigue demostrando que la brecha competitiva entre selecciones es cada vez menor. Los favoritos continúan encontrando resistencia y cada punto comienza a tener un valor estratégico enorme en la lucha por la clasificación.
La igualdad dominó el día. El desafío ahora será quién logra convertir esos empates en impulso para avanzar en el torneo.