El 87 % de las empresas latinoamericanas sufrió brechas de ciberseguridad en el último año. Los daños económicos de estos ataques fueron iguales o superiores a USD 1 millón para el 6 3% de las compañías afectadas.
El dato surge del Informe de Brecha de Habilidades de Ciberseguridad de 2022, realizado por Fortinet, para el cual se entrevistó a más de mil 200 tomadores de decisiones de IT y ciberseguridad en 29 países, incluidos Argentina, Brasil, Colombia y México.
De acuerdo a los datos recolectados específicamente en América Latina, el 70 % de las empresas reveló haber sufrido de una a cuatro brechas de seguridad en los últimos 12 meses y el 17 % dijo haber sufrido más de cinco. Esto representó un costo de hasta USD 1 millón para sus negocios (para el 37 % de los encuestados) y de más de USD 1 millón (para el 26%).
La brecha de habilidades en ciberseguridad contribuye al aumento del riesgo cibernético de las organizaciones. En los países de la región, el 89 % de las organizaciones informaron que su junta directiva cuestiona específicamente qué está haciendo la empresa para enfrentar el aumento de los ataques cibernéticos. Y el 80 % de los encuestados dijo que la junta busca aumentar la cantidad de empleados de IT y ciberseguridad.
En este sentido, cabe destacar que hacen faltas expertos en esta materia. Según el Cyber Workforce Report de 2021 de (ISC)2, la fuerza laboral global de seguridad cibernética necesita crecer un 65 % para defender de manera efectiva los activos críticos de las organizaciones.
Si bien la cantidad global de profesionales necesarios para llenar el vacío se redujo de 3,12 millones a 2,72 millones el año pasado, ésta sigue siendo una brecha importante que deja a las empresas vulnerables. Tan solo en Latinoamérica faltan 701.000 profesionales de ciberseguridad, de acuerdo con este reporte.
En este sentido, la capacitación es una estrategia esenciales para abordar el problema de la brecha de habilidades. Así, el 77 % de los líderes prefieren contratar personas con certificaciones, pero el 88% dice que es difícil encontrar profesionales con este diferencial.
Por eso, el 95 % de los encuestados dice que está dispuesto a pagar para que un empleado reciba certificaciones en ciberseguridad. Una de las principales razones por las que las empresas valoran mucho las certificaciones es para aumentar la concienciación y realizar las tareas de manera más eficiente.
En cuanto al personal en general, el 52 % de los líderes cree que sus empleados no tienen los conocimientos necesarios en ciberseguridad. Para ayudar a prevenir riesgos e infracciones a las empresas, es necesario realizar capacitaciones para todos los sectores. Esto es importante porque los atacantes suelen ir tras el eslabón más débil de las organizaciones, y estos son los empleados sin conocimientos respecto de los riesgos de ciberseguridad a los que están expuestos.
Además, la industria apuesta a la diversidad, con miras de tener equipos más capaces de contener el creciente panorama de amenazas cibernéticas. El informe encontró que el 64% de los líderes en América Latina admite que su organización enfrenta dificultades para reclutar y el 48% enfrenta dificultades para retener el talento.
Los puestos más difíciles de contratar son los especialistas en seguridad en la nube (con un 40 %) y los analistas de SOC y DevSecOps (empatados con un 37 %).
Las organizaciones buscan construir equipos más capaces y diversos, por eso el 93% de las empresas en América Latina tienen objetivos explícitos de diversidad para los próximos dos o tres años como parte de su estrategia de contratación. El reporte también mostró que el 80% de las organizaciones cuentan estructuras formales para reclutar específicamente a más mujeres.
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Un proyecto que podría cambiar la ingeniería mundial
China vuelve a sorprender al mundo con uno de los proyectos de infraestructura más ambiciosos de la historia moderna: un tren bala submarino que conectará las ciudades de Dalian y Yantai, atravesando el Mar de Bohai a velocidades de hasta 250 kilómetros por hora.
Actualmente, recorrer esta ruta puede tomar entre 6 y 8 horas, dependiendo si se viaja por carretera o ferry. Con esta nueva obra, el trayecto podría reducirse a apenas 40 minutos, transformando por completo la movilidad de pasajeros y mercancías.
El megaproyecto bajo el mar
La obra, conocida como Bohai Strait Tunnel, contempla una inversión estimada entre 220.000 y 300.000 millones de yuanes (decenas de miles de millones de dólares).
El diseño incluirá:
Dos túneles ferroviarios paralelos Una galería central para emergencias y mantenimiento Sistemas avanzados de ventilación y evacuación Monitoreo inteligente en tiempo real Tecnología de mantenimiento predictivo
El gran reto: ingeniería extrema
El proyecto enfrenta importantes desafíos técnicos debido a la compleja geología marina y la presencia de fallas sísmicas en la zona.
Para garantizar la seguridad, China planea integrar:
Sensores de filtración de agua Centros de control en tiempo real Protocolos especiales de rescate Infraestructura antisísmica avanzada
¿Cuándo estará listo?
Aunque actualmente se encuentra en fase de planificación y evaluación técnica, las autoridades proyectan que el tren submarino podría entrar en operación alrededor del 2035.
Además de revolucionar el transporte, la obra podría generar miles de empleos e impulsar el comercio interno y la exportación. ¿Estamos viendo el futuro del transporte mundial?
La humanidad se encuentra en un momento sin precedentes. Los planes de visitar la Luna, establecer estaciones espaciales permanentes e incluso arribar a Marte en la próxima década, ya no pertenecen al reino de la ciencia ficción.
Sin embargo, junto con estas ambiciones extraordinarias surgen riesgos desconocidos y complejos para la salud humana, siendo el sistema inmunitario uno de los más vulnerables.
Para comprender mejor estos efectos, un equipo internacional liderado por el doctor Daniel Winer, del Buck Institute for Research on Aging, en colaboración con la NASA, la Agencia Espacial Europea y otras universidades, ha desarrollado un marco científico integral denominado astroinmunología.
Esta subdisciplina analiza cómo los factores estresantes del espacio alteran la fisiología inmunitaria y explora estrategias para proteger la salud de los astronautas en misiones de larga duración.
“El futuro de la humanidad implicará vivir en el espacio exterior o en mundos distantes para algunas personas. El objetivo principal de establecer esta subespecialidad emergente de la astroinmunología es desarrollar contramedidas para proteger la salud de quienes exploran la vida fuera de la Tierra”, señaló Winer.
El trabajo publicado en Nature Reviews Immunology no se limita a describir los problemas observados durante las misiones espaciales, sino que ofrece una comprensión mecanicista de cómo la microgravedad, la radiación cósmica, los cambios en los patrones de sueño y los factores de estrés fisiológico afectan la función inmunitaria.
Estos estudios aprovechan análisis multiómicos modernos, que incluyen perfiles transcriptómicos, proteómicos y metabolómicos, para delinear los mecanismos celulares y moleculares que explican la disminución de la eficacia del sistema inmunitario en el espacio.
Uno de los hallazgos más críticos es el impacto de la microgravedad en las células inmunitarias. En ausencia de la atracción gravitacional terrestre, los linfocitos T y las células NK presentan una proliferación, diferenciación y capacidad de respuesta reducidas. La desorganización del citoesqueleto altera la señalización y la comunicación intercelular, mientras que la disfunción mitocondrial incrementa la producción de especies reactivas de oxígeno (ERO), que dañan células y tejidos.