Al menos 500 migrantes han llegado en pequeñas embarcaciones a los Cayos de Florida en los últimos días, una ola que el departamento de policía local calificó este lunes como una “crisis”.
Las penurias económicas, la escasez de alimentos y la inflación galopante en Cuba y otras partes del Caribe están estimulando la ola migratoria más reciente. Durante el fin de semana, 300 migrantes llegaron al escasamente poblado Parque Nacional Tortugas Secas (Dry Tortuga), a unos 110 kilómetros (70 millas) al oeste de Key West. El parque fue cerrado para que la policía y personal médico pudieran evaluar a los migrantes antes de llevarlos a Key West, según tuiteó el parque.
De forma separada, 160 migrantes llegaron en embarcaciones a otras partes de los Cayos de Florida el fin de semana de Año Nuevo, informaron las autoridades. El lunes, 30 personas en dos grupos nuevos de migrantes fueron halladas en los Middle Keys.
En un comunicado de prensa, el jefe de policía del condado Monroe, Rick Ramsay, criticó la respuesta del gobierno federal al aumento de llegadas de migrantes, diciendo que están generando presión sobre los recursos locales. La Patrulla Fronteriza le dijo al departamento de policía que la respuesta federal para algunas de las llegadas de migrantes tendría que esperar un día, según el comunicado de prensa.
“Las llegadas de refugiados requieren muchos recursos del departamento de policía en la ayuda que damos a nuestros socios policiales federales para garantizar que los migrantes estén en buena salud y seguros”, dijo Ramsay, cuyo departamento tiene a los Cayos de Florida bajo su jurisdicción. “Esto muestra la falta de un plan de trabajo del gobierno federal para lidiar con un enorme problema de migración masiva que era predecible”.
Funcionarios del Parque Nacional Tortugas Secas prevén que este permanecerá cerrado durante varios días debido al espacio y recursos requeridos para atender a los migrantes. El parque nacional está en el extremo sur del territorio continental estadounidense y atrae a personas que practican el buceo y snorkel por sus arrecifes de corales, tortugas marinas que anidan, peces tropicales y naufragios.
“Al igual en otras partes de los Cayos de Florida, recientemente en el parque ha aumentado la llegada de personas desde Cuba en embarcaciones a las islas del Parque Nacional Tortugas Secas”, según un comunicado de prensa del Servicio de Parques Nacionales.
Además de los arribos al parque nacional el fin de semana, 160 migrantes más llegaron a los Middle y Upper Keys. Al menos 88 de los migrantes son de Cuba, tuiteó la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza.
Equipos de la Patrulla Fronteriza y la Guardia Costera que patrullan el sur de Florida y los cayos han experimentado el mayor aumento de migraciones en botes en casi una década, con cientos de intercepciones en meses recientes, principalmente de personas de Cuba y Haití.
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Un mes después de ser detenidos, Nicolás Maduro y Cilia Flores siguen encarcelados en Nueva York, aguardando una audiencia judicial programada para marzo.
Las autoridades estadounidenses mantienen en prisión al ex dictador venezolano y a su esposa, quienes se declararon inocentes de acusaciones de narcotráfico y corrupción mientras esperan la próxima audiencia
El ex dictador venezolano Nicolás Maduro y su esposa, Cilia Flores, cumplieron un mes detenidos en Nueva York, donde permanecen recluidos en una cárcel federal tras declararse inocentes de los delitos de narcotráfico y corrupción que les imputa la Justicia de Estados Unidos, mientras aguardan una nueva audiencia judicial prevista para marzo.
En ese contexto, la Fiscalía del Distrito Sur de Nueva York solicitó el lunes posponer la próxima audiencia del proceso penal. El órgano fiscal pidió al juez Alvin Hellerstein que la sesión, originalmente fijada para el 17 de marzo, se reprograme para el 26 del mismo mes, con el objetivo de resolver cuestiones logísticas y concluir el intercambio de pruebas con la defensa.
Maduro y Flores se encuentran presos desde el 3 de enero, cuando fueron capturados en Caracas durante una operación militar estadounidense y trasladados al Metropolitan Detention Center (MDC) de Brooklyn. Dos días después, el 5 de enero, salieron brevemente del penal para asistir a su primera audiencia de lectura de cargos ante un juez federal en un tribunal de Manhattan.
En esa comparecencia inicial, Maduro rechazó las acusaciones y sostuvo ante el juez que continúa siendo el presidente de Venezuela. “Soy un prisionero de guerra” y fui “secuestrado”, afirmó durante la audiencia, según consta en el registro judicial. Flores, por su parte, también se declaró no culpable de los cargos que enfrenta.
La Fiscalía estadounidense acusa a Maduro decuatro delitos federales. Tres de ellos corresponden a conspiración para cometer narcoterrorismo, conspiración para importar cocaína y conspiración para poseer ametralladoras y artefactos destructivos. El cuarto cargo es por posesión de esas armas. En el caso de Flores, la imputación incluye otros cuatro cargos: dos de conspiración para importar cocaína, uno de conspiración para poseer armas y otro de posesión de armas.
Las acusaciones forman parte de un amplio expediente presentado por la Justicia de Estados Unidos en 2020, que sostenía que altos funcionarios del régimen venezolano integraban el denominado Cártel de los Soles, organización designada terrorista por Washington y que atribuía su liderazgo a Maduro. Sin embargo, tras la captura del ex mandatario, la Fiscalía eliminó en la nueva imputación las referencias al cártel como una organización criminal estructurada y ya no presenta a Maduro como su jefe.
Encalló un buque de desembarco de la Armada de Venezuela durante ejercicios de defensa
El navío Capana (T-61) quedó varado cerca de la costa de Falcón, con el casco sumergido por debajo de su línea de flotación habitual, sin posibilidad de recuperar la flotabilidad ni zafarse por sus propios medios
El buque de desembarcoCapana (T-61) de la Armada Bolivariana de Venezuela quedó parcialmente sumergido durante un ejercicio militar en aguas del estado Falcón, al norte del país, según imágenes difundidas en redes sociales.
En las tomas, el casco del navío aparece hundido por debajo de su línea de flotación habitual, con el agua alcanzando el número identificatorio del buque. El hecho ocurre menos de dos años después de que la nave recibiera una modernización integral.
Según los videos y fotografías tomadas desde la costa, el buque se desplomó de proa luego de encallar y no pudo recuperar su capacidad de flotación ni liberarse por sus propios medios. La embarcación quedó varada cerca de la playa, con el agua cubriendo parte importante del casco.
Hasta el momento, ni el Ministerio de Defensani el Comando Estratégico Operacional de la FANB han emitido un comunicado sobre el episodio ni sobre la situación de la tripulación.
El Capana T-61 es uno de los cuatro buques de desembarco clase Capana-Alligator, encargados originalmente a astilleros de Corea del Sur en 1982 y en servicio desde 1984. Con un desplazamiento de 4.070 toneladas, 104,8 metros de eslora y una capacidad operativa para transportar hasta seis tanques o 18 vehículos blindados, estos buques están equipados para mover tropas y material en grandes volúmenes.
Su dotación regular es de 130 tripulantes, aunque en esta operación se estima que llevaba más de 300 personas entre militares y personal de apoyo, según reportes extraoficiales.
Entre 2020 y 2023, el ARV Capana fue sometido a una revisión de media vida en los astilleros nacionales DIANCA, culminando en abril de 2023. El proceso incluyó la modernización de sistemas de armamento, motores, compartimientos, comunicaciones, rampa de proa y cubierta de vuelo, entre otras áreas críticas.
“El barco fue actualizado y puesto nuevamente en servicio tras una amplia modernización que costó varios años”, informó un reporte oficial sobre las tareas de mantenimiento.