“Los niños reciben juguetes ideologizantes pero no tienen educación de calidad”
La dirigente sindical venezolana Belkis Bolívar rechazó este domingo la entrega de juguetes que hizo el régimen de Venezuela, entre los que se incluyen las figuras de “Súper Bigote” y “Súper Cilita”, dos personajes tipo superhéroes creados por el chavismo, basados en el dictador Nicolás Maduro y su esposa, la diputada Cilia Flores.
“Las prioridades están invertidas, regalan juguetes ideologizantes a los niños, pero les niegan el derecho a una educación de calidad, a tener un sistema de salud digno”, indicó a EFE la integrante de la Federación Venezolana de Maestros (FVM)
La vicepresidenta ejecutiva de la dictadura, Delcy Rodríguez, informó este domingo que el Gobierno entregó casi 13 millones de juguetes a niños de distintos sectores del país, entre ellos Las Tejerías, una localidad cercana a Caracas afectada por un deslave a principios de octubre que cobró la vida de, al menos, 54 personas.
La entrega de juguetes incluía bicicletas y las figuras de “Súper Bigote” y “Súper Cilita”, lo que también ha provocado reacciones en las redes sociales.
“Mientras tanto, nuestras escuelas se están cayendo, los docentes mal pagados, sin seguridad social. Los hospitales también (están) con muy pocos insumos o ninguno, el personal de salud con salarios muy bajos”, añadió.
“Súper Bigote” nació para apuntalar el discurso del régimen, en 2019, cuando el entonces presidente de Ecuador, Lenin Moreno, acusó al chavista de haber estado detrás de las protestas sociales contra su Gobierno. En ese entonces, el dictador venezolano se burló de las acusaciones y así surgió un bizarro dibujo animado que lo presenta como un superhéroe.
“Moreno dice que es culpa mía, que yo muevo mis bigotes y tumbo gobiernos, ya estoy pensando qué potro gobierno puedo tumbar con los bigotes”, dijo. Y, en tono de broma, agregó: “Yo no soy Superman, yo soy Súper Bigote”.
Ahora, “Súper Bigote” se convirtió en el dibujo animado de un superhéroe venezolano, inspirado en la figura del dictador Maduro, que combate a Estados Unidos y sus aliados. El principal villano de la saga es Donald Trump, ex presidente norteamericano, cuyo centro de mando es la Casa Blanca.
Trump es caracterizado con su cabello rubio, un antifaz negro y un traje azul que tiene un triángulo con un ojo en el medio, como el que se puede ver en el billete de un dólar.
Aunque el régimen venezolano desde la época de Hugo Chávez intentó cortar con la influencia de los superhéroes norteamericanos, como Superman y Batman, el personaje de “Súper Bigote” está representado como los personajes de esos populares cómics.
Maduro viste un traje rojo -color característico del chavismo-, una capa azul, y ropa interior por fuera del traje. Además, posee una figura atlética y esbelta, muy diferente a la del dictador venezolano.
El slogan del cómic es: “Con su mano de hierro”. Frase que Maduro solía repetir cuando asumió el poder en 2013 y con la que amenazaba a todo aquel que subestimaba su capacidad de dirigir el Ejecutivo tras la muerte de Chávez.
El insólito dibujo animado es transmitido por la cadena de televisión estatal venezolana (VTV), financiada con fondos públicos. Cada episodio tiene un tiempo de duración de un poco más de un minuto. Lejos de permanecer ajeno a la difusión de su personaje, el propio dictador Maduro comparte en sus redes sociales cada nuevo episodio.
El vergonzoso dibujo animado forma parte de la amplia campaña de manipulación, adoctrinamiento y desinformación impulsada por la dictadura venezolana a través de la propaganda política.
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Un mes después de ser detenidos, Nicolás Maduro y Cilia Flores siguen encarcelados en Nueva York, aguardando una audiencia judicial programada para marzo.
Las autoridades estadounidenses mantienen en prisión al ex dictador venezolano y a su esposa, quienes se declararon inocentes de acusaciones de narcotráfico y corrupción mientras esperan la próxima audiencia
El ex dictador venezolano Nicolás Maduro y su esposa, Cilia Flores, cumplieron un mes detenidos en Nueva York, donde permanecen recluidos en una cárcel federal tras declararse inocentes de los delitos de narcotráfico y corrupción que les imputa la Justicia de Estados Unidos, mientras aguardan una nueva audiencia judicial prevista para marzo.
En ese contexto, la Fiscalía del Distrito Sur de Nueva York solicitó el lunes posponer la próxima audiencia del proceso penal. El órgano fiscal pidió al juez Alvin Hellerstein que la sesión, originalmente fijada para el 17 de marzo, se reprograme para el 26 del mismo mes, con el objetivo de resolver cuestiones logísticas y concluir el intercambio de pruebas con la defensa.
Maduro y Flores se encuentran presos desde el 3 de enero, cuando fueron capturados en Caracas durante una operación militar estadounidense y trasladados al Metropolitan Detention Center (MDC) de Brooklyn. Dos días después, el 5 de enero, salieron brevemente del penal para asistir a su primera audiencia de lectura de cargos ante un juez federal en un tribunal de Manhattan.
En esa comparecencia inicial, Maduro rechazó las acusaciones y sostuvo ante el juez que continúa siendo el presidente de Venezuela. “Soy un prisionero de guerra” y fui “secuestrado”, afirmó durante la audiencia, según consta en el registro judicial. Flores, por su parte, también se declaró no culpable de los cargos que enfrenta.
La Fiscalía estadounidense acusa a Maduro decuatro delitos federales. Tres de ellos corresponden a conspiración para cometer narcoterrorismo, conspiración para importar cocaína y conspiración para poseer ametralladoras y artefactos destructivos. El cuarto cargo es por posesión de esas armas. En el caso de Flores, la imputación incluye otros cuatro cargos: dos de conspiración para importar cocaína, uno de conspiración para poseer armas y otro de posesión de armas.
Las acusaciones forman parte de un amplio expediente presentado por la Justicia de Estados Unidos en 2020, que sostenía que altos funcionarios del régimen venezolano integraban el denominado Cártel de los Soles, organización designada terrorista por Washington y que atribuía su liderazgo a Maduro. Sin embargo, tras la captura del ex mandatario, la Fiscalía eliminó en la nueva imputación las referencias al cártel como una organización criminal estructurada y ya no presenta a Maduro como su jefe.
Encalló un buque de desembarco de la Armada de Venezuela durante ejercicios de defensa
El navío Capana (T-61) quedó varado cerca de la costa de Falcón, con el casco sumergido por debajo de su línea de flotación habitual, sin posibilidad de recuperar la flotabilidad ni zafarse por sus propios medios
El buque de desembarcoCapana (T-61) de la Armada Bolivariana de Venezuela quedó parcialmente sumergido durante un ejercicio militar en aguas del estado Falcón, al norte del país, según imágenes difundidas en redes sociales.
En las tomas, el casco del navío aparece hundido por debajo de su línea de flotación habitual, con el agua alcanzando el número identificatorio del buque. El hecho ocurre menos de dos años después de que la nave recibiera una modernización integral.
Según los videos y fotografías tomadas desde la costa, el buque se desplomó de proa luego de encallar y no pudo recuperar su capacidad de flotación ni liberarse por sus propios medios. La embarcación quedó varada cerca de la playa, con el agua cubriendo parte importante del casco.
Hasta el momento, ni el Ministerio de Defensani el Comando Estratégico Operacional de la FANB han emitido un comunicado sobre el episodio ni sobre la situación de la tripulación.
El Capana T-61 es uno de los cuatro buques de desembarco clase Capana-Alligator, encargados originalmente a astilleros de Corea del Sur en 1982 y en servicio desde 1984. Con un desplazamiento de 4.070 toneladas, 104,8 metros de eslora y una capacidad operativa para transportar hasta seis tanques o 18 vehículos blindados, estos buques están equipados para mover tropas y material en grandes volúmenes.
Su dotación regular es de 130 tripulantes, aunque en esta operación se estima que llevaba más de 300 personas entre militares y personal de apoyo, según reportes extraoficiales.
Entre 2020 y 2023, el ARV Capana fue sometido a una revisión de media vida en los astilleros nacionales DIANCA, culminando en abril de 2023. El proceso incluyó la modernización de sistemas de armamento, motores, compartimientos, comunicaciones, rampa de proa y cubierta de vuelo, entre otras áreas críticas.
“El barco fue actualizado y puesto nuevamente en servicio tras una amplia modernización que costó varios años”, informó un reporte oficial sobre las tareas de mantenimiento.