Este domingo se celebra el domingo de Pascua, y hace años está instalada la tradición de comer un huevo o un conejo de chocolate, ya sea en familia, con amigos, en pareja o en solitario. Muchos lo compran en chocolaterías famosas o en supermercados, mientras que otros juegan a ser reposteros y ponen manos a la obra para hacer el propio.
Según estadísticas, en la Argentina el Domingo Santo es uno de los dos días del año en el que se consume más chocolate, el otro es la Navidad. Asimismo, en el país, como en otros países del mundo, se incrementó sensiblemente durante la pandemia del coronavirus. Aunque el ranking de países que más chocolates consumen lo lidera Suiza, con 9 kilos per cápita al año, seguido por Bélgica, Reino Unido, Suecia, Países Bajos, y Francia, Argentina, es el que más ingiere en la región, con un estimado de consumo per cápita de chocolate cercano a los 2 kg al año.
Un relevamiento llevado a cabo por Puratos a 17.500 consumidores en 40 países, incluido Argentina, determinó que 73% de los argentinos privilegia el sabor por sobre el precio, el porcentaje de cacao y el tamaño de la porción cuando se trata de chocolate. A su vez, el 80% los consumidores argentinos de chocolate prefiere los sabores tradicionales, aunque un 58% incluyó entre sus preferencias la posibilidad de encontrar sabores inusuales y exóticos -por ejemplo, combinaciones con naranja, con semillas de cilantro, con distintos picantes, tomate y hasta cerveza- cuando selecciona el producto que va a comprar.
¿Cómo hacer huevos de Pascua de forma casera y que queden de manera profesional? Infobae consultó a expertos chefs y chocolatiers para que compartieran sus secretos sobre cómo fundir el chocolate sin que se queme o cómo hacer que queden brillosos.
“Para el brillo es fundamental que el molde esté bien limpio, con un pañito con alcohol y dejarlo secar para que el chocolate copie bien el brillo del molde. Por otro lado hay que prestar atención en el templado del chocolate. El temperado se sube a 30 grados y después se baja a 28 y se mantiene en esa temperatura. La clave es que esté bien templado para que los cristales, cuando sequen, dejen la capa brillosa”, comenta Aldo, fundador de Bonifacio chocolates de la Patagonia, en Bariloche.
Nadia Arce, chef de París Crepas y Rocky Restaurant Bar, sugiere que si no hay a mano un termómetro, apenas queme el chocolate en los labios estará listo. “Luego hay dos opciones: la primera es esparcir el chocolate arriba de una mesada de mármol con ayuda de dos espátulas hasta bajar su temperatura a unos 25° o la segunda opción es agregarle trozos de chocolate sin mezclar ni batir (solo dejar que se derrita) hasta bajar la temperatura. Por último, volver a calentar unos segundos en microondas o a baño María hasta llegar a los 30° C. Si se mide con los labios, debe sentirse apenas caliente, sin quemar. Una vez completado este proceso, el chocolate estará listo para usar”.
El maestro chocolatier Aldo agregó sobre el grosor de los huevos de chocolate que “depende del tiempo que dejemos el chocolate dentro del molde antes de escurrir. Hay que ir rotando para que la capa que se va secando de chocolate quede pareja. Una vez que se escurre hay que dejar enfriar el chocolate boca abajo, con la parte redondeada hacia arriba y lo plano del molde sobre la mesa”.
La chef por su parte completó: “Hay que retirar el excedente, golpeando sobre alguna superficie para que escurra bien. En este punto se puede agregar algún ingrediente, como praliné, almendras finamente picadas o escamas de sal, de manera que se adhiera a la capa de chocolate”.
¿Cuál es el secreto para pegar ambas capas? Apoyar ambas caras del huevo sobre una placa tibia para apenas fundir el chocolate de los bordes.
Por último, como consejo, la experta recomienda con una espátula emparejar los bordes y dejar reposar boca abajo por al menos doce horas en un ambiente fresco y seco o se puede guardar 15 minutos en heladera, retirar y dejar unos minutos más a temperatura ambiente.
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El ciclismo colombiano vuelve a brillar en Europa. Nairo Quintana se consagró campeón de la Vuelta a Asturias – Julio Álvarez “Mendo” 2026, logrando así su tercer título en esta competencia (2017, 2021 y 2026), tras cuatro etapas de gran nivel.
El “escarabajo” boyacense confirmó su jerarquía y experiencia para quedarse con la clasificación general, consolidando además el cuarto título para Colombia en esta ronda española, sumando también la victoria de Iván Ramiro Sosa en 2022.
En el podio final, Quintana estuvo acompañado por el español Adrià Pericas (UAE Team Emirates – XRG), quien finalizó en la segunda posición, y por su compatriota Diego Pescador (Movistar Team), que completó una destacada actuación para el ciclismo nacional.
La última etapa fue para el mexicano Edgar David Cadena (Team Storck – MRW Bau), quien firmó una gran escapada en el tramo final, logrando su segundo triunfo consecutivo y cerrando su participación dentro del top 5. Un nuevo logro para Nairo, que sigue escribiendo su historia y dejando en alto el nombre de Colombia en el ciclismo internacional.
La cena de la Asociación de Corresponsales de la Casa Blanca es uno de los rituales más duraderos de Washington, aunque algo incómodos.
Existe una tensión inherente en el ambiente: periodistas vestidos con elegancia comparten bebidas y comida con muchas de las personas sobre las que informan. Esa fricción fue especialmente evidente este año, dada la relación a menudo conflictiva del presidente Donald Trump con los medios de comunicación.
Ese ritual se vio abruptamente alterado la noche del sábado cuando un hombre armado irrumpió en el lugar, intentando penetrar el salón del hotel donde Trump y los secretarios del gabinete estaban reunidos. Fueron evacuados sin sufrir daños, mientras la multitud de 2,300 personas se resguardaba entre jadeos, confusión, platos rotos y vino derramado.
“Espera, ¿ese fue el sonido de un disparo?”, se preguntó Trump. ¿O simplemente un mesero dejó caer una bandeja? “Esperaba que fuera una bandeja”, dijo Trump. “Pero no lo era”.
Los invitados se cubrieron bajo las mesas tras un tiroteo ocurrido fuera del salón durante la cena de corresponsales de la Casa Blanca, el sábado 25 de abril de 2026, en Washington. (Foto AP/Alex Brandon)
Oz Pearlman, el mentalista contratado como entretenimiento de la noche, estaba realizando un truco de magia para Trump en el escenario cuando se escucharon disparos fuera del salón, según declaró a The Associated Press, que tenía allí a dos docenas de periodistas.
Trump había boicoteado cenas anteriores durante su presidencia. Era evidente, antes del evento, que tenía cosas que quería decir sobre la cobertura mediática que parece detestar, incluso cuando le proporciona visibilidad. “Realmente estaba listo para destrozarla”, dijo más tarde en la Casa Blanca.