Juliana Marins, una turista brasileña de 26 años, permanece atrapada desde el sábado 21 de junio en una cornisa rocosa del Monte Rinjani, un volcán activo en la isla de Lombok, Indonesia.
La joven cayó aproximadamente 500 metros por un acantilado mientras realizaba una excursión hacia la cima junto a un grupo de senderistas.
Según testigos, el accidente ocurrió en condiciones extremas: frío intenso, terreno resbaladizo y escasa visibilidad, con solo una linterna para iluminar el camino. Juliana se encontraba al final del grupo, acompañada por un guía, cuando perdió el equilibrio y cayó. Drones térmicos lograron ubicarla horas después, y las imágenes confirmaron que estaba consciente, aunque inmóvil, sentada sobre suelo volcánico gris.
Los equipos de rescate enfrentan enormes desafíos: niebla densa, terreno inestable y salientes rocosos que impiden instalar anclajes seguros. Aunque lograron hacerle llegar agua y alimentos, no han podido evacuarla. El domingo, su ubicación cambió, lo que obligó a reiniciar la búsqueda. El lunes fue localizada nuevamente, pero el mal clima obligó a suspender la operación.
La familia de Juliana, en contacto con la embajada brasileña en Yakarta, ha denunciado la falta de medidas más estrictas por parte del Parque Nacional Gunung Rinjani, que permanece abierto al turismo. Las autoridades indonesias aseguran que el acceso no interfiere con el rescate, aunque han advertido a los visitantes sobre las restricciones.
El caso ha generado conmoción en Brasil y en redes sociales, donde miles de personas siguen con angustia el desarrollo de esta operación contrarreloj en uno de los entornos más hostiles del sudeste asiático.
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OMS pide llevar «Una Salud» a la práctica con cooperación e inversión
Tras el Congreso Mundial de Una Salud en Lisboa, la OMS y sus socios destacan la coordinación entre salud humana, animal y ambiental y el reto de financiar su aplicación.
La salud de las personas, los animales y el medioambiente debe abordarse de manera coordinada para convertir los compromisos internacionales en medidas concretas. Ese fue el mensaje que la Organización Mundial de la Salud (OMS) y otras tres entidades destacaron en un balance publicado el 22 de septiembre de 2026 sobre el noveno Congreso Mundial de Una Salud.
El encuentro se celebró en Lisboa, Portugal, del 4 al 7 de septiembre. Participaron más de 1.300 investigadores, responsables de políticas y profesionales, según la OMS. Junto a la agencia sanitaria estuvieron la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO), el Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente (PNUMA) y la Organización Mundial de Sanidad Animal (OMSA).
¿Qué significa «Una Salud»?
El enfoque reconoce que la salud humana está conectada con la de los animales, las plantas y los ecosistemas. En la práctica, propone que los sectores de salud pública, veterinaria, agricultura y medioambiente compartan información y coordinen sus respuestas ante riesgos que atraviesan esas fronteras.
Durante el congreso, representantes de Malawi, Singapur y Uzbekistán describieron cómo adaptan a sus circunstancias nacionales el Plan de Acción Conjunto sobre Una Salud. La OMS indicó que los participantes examinaron tanto los obstáculos para aplicarlo como las condiciones que facilitan la cooperación entre sectores.
El debate también abordó la financiación: las organizaciones analizaron cómo demostrar el valor de invertir en prevención y cómo movilizar recursos sostenibles. Un grupo internacional de expertos presentó diez recomendaciones para superar barreras de implementación. El comunicado resume esas discusiones; no anuncia un nuevo fondo ni compromisos financieros concretos.
El próximo reto será traducir las propuestas en coordinación y recursos dentro de cada país. La explicación de la OMS sobre Una Salud ofrece más contexto sobre el alcance de este modelo.
Imagen ilustrativa: diagrama de Thddbfk, Wikimedia Commons, CC BY-SA 4.0, sin cambios; etiquetas originales en inglés.
El regreso de James Rodríguez al fútbol colombiano volvió a convertirse en uno de los grandes acontecimientos deportivos para los aficionados del país.
El mediocampista colombiano debutó oficialmente con Atlético Nacional y tuvo participación decisiva en el encuentro frente a Internacional de Bogotá, aportando una asistencia que contribuyó a la victoria de su equipo.
El regreso del jugador al campeonato colombiano representa también el reencuentro de una de las figuras más reconocidas de la selección nacional con la afición local.
James vuelve al escenario donde comenzó su trayectoria profesional antes de construir una carrera internacional que lo llevó por importantes clubes de Europa y otros mercados del fútbol mundial.
Su actuación en este regreso generó gran expectativa entre los seguidores de Atlético Nacional y del fútbol colombiano, que estarán atentos a su evolución durante la temporada.